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La salida de Maduro del poder

Marco Rubio avisa a Delcy Rodríguez de que EEUU podría volver a atacar Venezuela si desatiende las órdenes de Trump

El jefe de la diplomacia de Trump pone la Transición española como ejemplo para el país caribeño

Un manifestante interrumpe a Marco Rubio en el Senado: "Quita tus manos de Venezuela"

Lucía Feijoo Viera

Abel Gilbert

Abel Gilbert

Buenos Aires
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Los breves espasmos de cordialidad de EEUU hacia Delcy Rodríguez, se mezclaron este miércoles con el tono admonitorio. "Supervisaremos de cerca el desempeño de las autoridades interinas a medida que cooperen con nuestro plan por etapas para restablecer la estabilidad en Venezuela", dijo el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. "Que no haya duda: como ha declarado el presidente, estamos preparados para usar la fuerza a fin de garantizar la máxima cooperación si otros métodos fracasan". Rubio se presentó ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado. El responsable de la diplomacia de Donald Trump reconoció que, por ahora, la línea de comunicación con Caracas es "muy respetuosa y productiva". ‌A pocos días de cumplirse el primer mes de la intervención en territorio venezolano que permitió capturar y trasladar a una prisión de Nueva York a Nicolás Maduro, Rubio dijo que Estados Unido "espera" que sea innecesario repetir una acción de esa naturaleza. "Pero nunca nos alejaremos de nuestro deber hacia el pueblo estadounidense y nuestra misión en este hemisferio".

Trump había tenido las palabras más amables hacia Rodríguez, basadas en el supuesto interés de la sustituta de Maduro en acatar todos los pedidos de Washington, entre ellos la apertura del sector petrolero y el compromiso a adquirir productos norteamericanos. El secretario de Estado utilizó palabras más filosas para describir la actual situación. "Rodríguez es muy consciente del destino de Maduro; creemos que su propio interés se alinea con avanzar en nuestros objetivos". Consultado acerca de si la "presidenta encargada" es objeto de investigaciones judiciales, el secretario de Estado remarcó que no se encuentra imputada ante los tribunales.

El caso español

Durante su intervención ante los senadores, Rubio puso a como ejemplo para Venezuela la transición "de un régimen autocrático a una democracia" de España, en 1975, tras la muerte del dictador Francisco Franco, y el caso paraguayo, con la caída de Alfredo Stroessner, promovida por su consuegro, el general Andrés Rodríguez, en 1989. En ambos casos, dijo "llevó tiempo" llegar a buen puerto. De allí que rechazó dar "un plazo exacto" en lo que respecta al proceso venezolano. Subrayó de todas maneras que una transición "no puede durar para siempre". En "cuatro o cinco meses" se podrá comprobar el avance de la situación. "Probablemente podré dar una mejor respuesta cuando finalmente tengamos gente sobre el terreno", señaló en alusión a la reapertura de la embajada en Caracas. "Lo único que les digo es que, antes de esto, la situación estaba estancada. Antes de esto, habíamos pasado 14 años intentando cambiar la dinámica en Venezuela. Esta es la primera vez en más de una década que vemos la posibilidad de cambiar las condiciones de la sociedad".

Los tiempos políticos para unas "elecciones libres y justas" están determinados por la presencia del madurismo en el poder. Al descabezar la presidencia, la principal "preocupación" de la Administración Trump era "evitar el colapso del Estado, un conflicto civil o un éxodo masivo de refugiados, especialmente hacia la vecina Colombia". Esos escenarios, dijo el jefe de la diplomacia de Trump, han sido evitados por el momento, en parte debido al papel que desempeñan las autoridades de reemplazo. "Nos guste o no, el control de las armas y de las instituciones gubernamentales está en manos del régimen".

No hubo guerra

Rubio rechazó las críticas a los sucesos del 3 de enero. "No hay guerra contra Venezuela, y no ocupamos un país", dijo Rubio. No existen "tropas estadounidenses en el terreno". La operación del 3 de enero se realizó para "ayudar a las fuerzas del orden". Reiteró en su mensaje que Maduro no era un jefe de Estado legítimo porque su reelección de 2024 estuvo marcada por las irregularidades. A su vez, se negó a entregar el poder de forma pacífica tras la conversación telefónica con Trump de noviembre en la que el funcionario fue también protagonista.

Desde los sucesos de principios de mes que han dejado una profunda herida en Venezuela y la región, Rodríguez ha autorizado ventas limitadas de crudo a Estados Unidos y liberado algunos presos políticos, acciones que se insertan en la hoja de ruta esbozada públicamente por Rubio. A su vez, recibió en el Palacio de Miraflores al director de la CIA, John Ratcliffe, el 15 de enero. Una fuente de la Casa Blanca auguró una pronta visita a Washington. La "'presidenta encargada" efectuó también cambios en el gabinete ministerial y la estructura de mandos militares.

Hay, sin embargo, un tema en el que la gobernante provisional no ofrece por ahora señales de un cambio de rumbo: las relaciones económicas y políticas del Gobierno interino con China y Rusia. La advertencia de Rubio no parece disociada de esa aspiración de Rodríguez.

Reunión con Machado

Rubio se reunió también este miércoles con María Corina Machado en la sede del Departamento de Estado. "La liberación de Venezuela va a tener un impacto inmenso en todo el continente", auguró la visitante. Trump había descartado su protagonismo en esta nueva etapa. Luego revisó esa decisión. El secretario de Estado señaló ante los senadores que la dirigente opositora "puede formar parte" de la nebulosa transición. La líder de Vente Venezuela ofreció al magnate su medalla del Premio Nobel y expresó el deseo de retornar a su país "lo antes posible" durante el encuentro que mantuvieron hace unos días en la Casa Blanca. La cita con Rubio le aportó algunas certezas. "Muy pronto estaré de vuelta". Machado reclamó la libertad de 171 militares presos y pidió que Maduro sea juzgado también por un tribunal internacional. "Puedo asegurar a los venezolanos que la transición a la democracia tendrá lugar porque tenemos el respaldo de las democracias más importantes del mundo y muy especialmente del Gobierno del presidente Donald Trump", dijo tras el encuentro. Descartó por último y de manera enfática cualquier forma de cooperación con Rodríguez y "su estructura criminal".

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