Política comercial
Se abre un mercado gigantesco para automóvil, maquinaria, vino y aceite de oliva: las claves del acuerdo comercial UE-India
El pacto responde a un contexto de competencia feroz y proteccionismo al alza y está previsto que ayude a reducir la dependencia de las importaciones chinas y a minimizar el impacto de los aranceles de Trump

Sara Fernández

La Unión Europea y la India han cerrado este martes el mayor acuerdo comercial de su historia y uno de los más grandes del mundo, que la Comisión Europea espera que permita doblar las exportaciones europeas de aquí a 2032, al reducir o eliminar sustancialmente las barreras arancelarias. Analizamos las claves del acuerdo:
La UE y la India son dos de las mayores economías del mundo. En total, suman más de 2.000 millones de personas y un tercio del PIB mundial. El bloque es el principal socio comercial de la India, mientras para los Veintisiete, la India es el noveno país con el que más comercian.
Según cifras de la Comisión, actualmente el flujo comercial entre ambos tiene un valor de 180.000 millones de euros. Con el acuerdo que las partes han cerrado hoy, esa cifra podría doblarse en los próximos seis años.
La India y la UE llevaban casi 20 años negociando. Las negociaciones arrancaron en 2007, se suspendieron en 2013 y se retomaron después en 2022, bajo la primera Comisión de Ursula von der Leyen con textos completamente nuevos que permitieron empezar prácticamente de cero. En febrero de 2025, la alemana eligió la India para su primer viaje oficial al extranjero de su segundo mandato.
Durante aquel viaje, Von der Leyen anunció que las negociaciones se cerrarían antes de acabar el año. "Para mi horror", ha reconocido una alta fuente europea involucrada en el proceso. "Pensé que era imposible hasta que finalmente lo logramos", ha añadido, destacando también el papel del comisario de comercio europeo, Maros Sefcovic.
Pero lo cierto es que el acuerdo entre la UE y la India se entiende mejor en un contexto de competencia feroz y proteccionismo al alza. "En esta negociación, como en otras, se podría decir que la UE se ha dado cuenta, gradualmente y cada vez más, de la absoluta necesidad de diversificar sus relaciones comerciales", ha reconocido una alta fuente comunitaria.
"Durante mucho tiempo hemos buscado reducir el riesgo derivado de la excesiva dependencia, por ejemplo, de las importaciones chinas", ha añadido la misma fuente. Esto, sumado a la cruzada arancelaria de Estados Unidos contra el mundo que afectó sustancialmente a ambas economías, ha hecho el resto.
En 2024, el comercio entre ambas partes ascendió a 120.000 millones. El acuerdo alcanzado este martes aspira a eliminar o reducir sustancialmente los aranceles en varios sectores con el objetivo de impulsar el intercambio entre la UE y la India. Según Bruselas, el acuerdo permitirá la liberalización del comercio de la India con los Veintisiete en un 96,6%, mientras que para el comercio de la UE con el país asiático será de un 99,3%.
El Ejecutivo comunitario confía en que esto permita doblar las exportaciones europeas a la India de aquí a 2032. Además, calcula que los exportadores podrían ahorrarse unos 4.000 millones de euros al año en aranceles, gracias a la rebaja o eliminación de los gravámenes.
Quizá el sector que más se beneficia sea el del automóvil. Los fabricantes de coches verán los aranceles reducidos desde un 110% a apenas un 10%. Aunque esa rebaja será progresiva, en los próximos 5 a 10 años, y estará limitada a una cuota de 250.000 vehículos al año, 160.000 con motores de combustión y 90.000 eléctricos. Así y todo, supone la apertura de un importante mercado para el sector.
Otras industrias que disfrutarán de las ventajas del trato son los fabricantes de maquinaria, uno de los sectores que más exporta a India, y que verán cómo los aranceles, que actualmente son del 44%, se eliminan prácticamente para todos los productos. Las rebajas también serán importantes para los químicos, el acero o el hierro, de 22% a 0%. También los productos farmacéuticos (11% a 0%) o los dispositivos médicos (27,5% a 0%) verán los gravámenes sobre las exportaciones a la India significativamente reducidos.
Sí, también el acuerdo de la UE con la India incluye productos agrícolas. Según la Comisión, el acuerdo permite eliminar o reducir aranceles "a menudo prohibitivos" sobre las exportaciones de productos agroalimentarios desde el bloque "abriendo un mercado masivo a los agricultores europeos".
Algunos productos clave para los exportadores españoles como el vino o el aceite de oliva disfrutarán de una reducción significativa. El vino pasará de tener un arancel del 150% a entre el 20% y el 30%, mientras que el aceite de oliva, pero también la margarina y otros aceites vegetales, pasará del 45% a no estar sometidos a ningún gravamen.
También se benefician de reducciones arancelarias algunos alimentos procesados como pan, dulces o pasta, así como productos cárnicos como las salchichas, frutas como las peras y los kiwis, la cerveza o los zumos de frutas. Bruselas defiende, sin embargo, que también este acuerdo protege productos sensibles para el sector ganadero y agrícola europeo como la carne de vacuno y de pollo, el arroz y el azúcar están excluidos de la liberalización en el acuerdo.
La Comisión insiste en que las importaciones desde la India estarán sometidas "a las estrictas normas de salud y seguridad de los productos de la UE, sin excepción". Además, el pacto permite la introducción de salvaguardas, como hizo Bruselas con el acuerdo con los países del Mercosur. Lo que no han logrado cerrar las partes, como si lo hiciera el bloque en el caso del acuerdo con los países latinoamericanos, es un trato sobre la protección de las indicaciones geográficas para proteger productos europeos únicos.
Bruselas defiende, por un lado, que el trato garantiza normas más claras y transparentes para facilitar el intercambio entre ambas partes. También permitirá simplificar los procedimientos en las aduanas para agilizar el comercio.
Por otro lado, la Comisión ha logrado un mayor acceso para las empresas europeas en el ámbito, por ejemplo, del transporte o de los servicios financieros. Al mismo tiempo, ha logrado una mejor protección de los derechos de propiedad intelectual, incluidos los derechos de autor, marcas registradas, diseños o secretos comerciales. Una cuestión clave para los europeos.
La India se beneficiará de cuotas para algunos productos como carne de oveja y cabra, el maíz dulce, las uvas de mesa, los pepinos, las cebollas secas y el ron elaborado con melaza y almidones. Otra de las victorias que arranca Nueva Delhi es que la UE iniciará un diálogo con el país sobre la aplicación del mecanismo de ajuste de carbono en frontera.
Este mecanismo impone tasas a las importaciones de productos procedentes de países en función de su huella de carbono. La India había sido durísima contra este mecanismo y amenazaba con represalias contra el bloque. "Bruselas ha logrado frenar esta posibilidad a cambio de no tratar a ningún otro socio de la UE mejor de lo que trataremos a la India en el futuro", ha explicado una alta fuente comunitaria.
Las partes firmarán además un memorándum de entendimiento y la UE apoyará a la India en sus esfuerzos de lucha contra el cambio climático. En particular, el bloque prevé un apoyo financiero de 500 millones de euros de la UE durante los próximos dos años "para apoyar los esfuerzos de la India por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y acelerar su transformación industrial sostenible a largo plazo".
La UE defiende que se trata de un complejo acuerdo de libre comercio que abarca bienes, servicios, el comercio digital, la propiedad intelectual, la competencia... Habrá normas sobre subvenciones, transparencia y normas específicas para PYMEs. Pero Bruselas ha reconocido que no ha logrado todo lo que esperaba. "El acuerdo será equilibrado en el sentido de que, en ocasiones, la UE ha tenido que conformarse con menos de lo que esperaba obtener", ha explicado una alta fuente comunitaria.
"No habrá ningún capítulo sobre contratación pública, energía y materias primas, ni sobre la liberalización de la inversión en el sector manufacturero, a diferencia de lo que hemos hecho en acuerdos más recientes", ha explicado la misma fuente. La UE aspiraba también a una mayor liberalización del mercado para los coches o el acero, que no se ha producido.
"Sin embargo, hemos logrado asegurar cuotas muy significativas que darán a nuestros exportadores una ventaja de entrada en el mercado del automóvil indio, que está experimentando un rápido crecimiento", han apuntado fuentes comunitarias. También han reconocido que la decisión del bloque de limitar las importaciones de acero en vista de la sobreproducción global ha tenido un impacto inevitable en las negociaciones.
Ahora la Comisión deberá traducir el acuerdo político alcanzado con la India en un texto legal. Después, ese texto se traducirá a todas las lenguas oficiales para que los gobiernos puedan estudiarlo. Una vez los Veintisiete le den el visto bueno, como ocurriera con el tratado con el Mercosur, la India y la UE podrán firmar el acuerdo. Después quedará por delante el proceso de ratificación aunque en el momento en el que la India dé el paso, podría empezar a aplicarse de manera provisional. "A nivel político, quieren avanzar lo más rápido posible", ha reconocido una alta fuente comunitaria.
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