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Crisis Washington-Caracas

Colonizar Venezuela: el sueño de los 'techbros' de Estados Unidos que apoyan a Trump

Un reducido pero influyente grupo de empresarios e inversores tecnológicos piden a la administración republicana construir ciudades sin regulaciones ni impuestos dentro del país caribeño para hacer negocios, un experimento que también quieren exportar a Groenlandia

Simpatizantes del chavismo se manifiestan durante una marcha en apoyo al inicio de la Asamblea Nacional este lunes, en Caracas (Venezuela).

Simpatizantes del chavismo se manifiestan durante una marcha en apoyo al inicio de la Asamblea Nacional este lunes, en Caracas (Venezuela). / RONALD PEÑA R. / EFE

Carles Planas Bou

Carles Planas Bou

Barcelona
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Ciudades sin impuestos ni regulaciones gestionadas por empresarios como si se tratase de una start-up con la que hacer negocios. Esta utopía libertaria que menosprecia la democracia es abrazada por cada vez más magnates tecnológicos e inversores de Silicon Valley. Algunos de ellos están viendo la operación militar ilegal de Estados Unidos en Venezuela, con la que Donald Trump ha logrado decapitar el régimen de Nicolás Maduro, como una oportunidad para convertir su visión en una realidad.

Las llamadas freedom cities (ciudades de la libertad) son un movimiento aparentemente marginal cuya influencia se está expandiendo por el mundo gracias al dinero de multimillonarios tecnológicos como Peter Thiel o Marc Andreessen, los dos inversores más prolíficos del valle. Ambos, aliados de Trump y su deriva autoritaria, están financiando la creación de estos experimentos en países como Honduras, Nigeria, Zambia o Groenlandia, cuya soberanía también está siendo abiertamente amenazada por la administración trumpista.

"Venezuela no necesita convertirse en otro Irak. Necesita una ciudad de libertad", tuiteó ayer el sociólogo Mark Lutter, fundador y presidente ejecutivo del Charter Cities Institute, una organización que promueve que la creación de ciudades chárter, ciudades que un país desarrollado crea dentro de un país en desarrollo y que son regidas por el libro mercado para teóricamente impulsar el crecimiento económico. Dicho de otra manera, para que sus 'ciudadanos' colonos puedan hacer caja.

Peter Thiel.

Peter Thiel. / Reuters

Este organismo lleva desde 2019 pidiendo la creación de este proyecto en Venezuela, informa la analista Jenny Cohn. Además, recibe dinero de una red de fondos de capital riesgo apoyados por Thiel, impulsor del vicepresidente J.D. Vance, y del empresario Joe Lonsdale. Ambos cofundaron Palantir, la polémica firma de analítica de datos que la Casa Blanca utiliza para la lucha antiterrorista y para deportar a miles de personas migrantes. En diciembre, Lonsdale pidió abiertamente restablecer las ejecuciones públicas en la horca en EEUU para mostrar "liderazgo masculino".

Colonias para techbros

Los impulsores de este movimiento se frotan las manos con el intervencionismo de Trump. "Alguien debería proponerle a [secretario de Estado] Marco Rubio la creación de una ciudad autónoma en Venezuela y Cuba", pidió el sábado Michael Gibson, otro empresario aliado de Thiel. En un congreso de 2024, Gibson codirigió una charla titulada 'Destino manifiesto: Groenlandia, Cuba y la nueva colonia estadounidense' en la que proponía abiertamente mandar a 100.000 estadounidenses a colonizar esos territorios.

Las peticiones para construir una ciudad chárter en Venezuela casan con el llamado Network State (o Estado en la red), un movimiento que anima a las élites de Silicon Valley, meca de la industria tecnológica estadounidense, a construir autocracias corporativas y a dar forma a "instituciones paralelas" para sustituir a las existentes en los ámbitos de los medios de comunicación, la educación, las finanzas y la ciencia. Su principal ideólogo, el empresario e inversor multimillonario Balaji Srinivasan, ha descrito el movimiento como un proyecto de "sionismo tecnológico". Por descabellado que parezca, parte de la administración Trump lo ha tomado en serio.

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