Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Futuro de Venezuela

Nicolás Maduro, ante el juez: "Soy inocente, un hombre decente y me considero un prisionero de guerra"

EL PERIÓDICO sigue desde el Palacio de Justicia en el bajo Manhattan la primera comparecencia judicial del líder venezolano y su esposa, una vista preliminar breve pero intensa e histórica

AME2481. NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS), 05/01/2026.- Fotografía de un dibujo realizado por la artista Jane Rosenberg donde aparece el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (c), junto a su esposa,, Cilia Flores (d), compareciendo ante un tribunal federal este lunes, en Nueva York (EE.UU.). Tanto Maduro como su esposa se declararon no culpables de todos los cargos de los que les acusa y el mandatario afirmó que sigue siendo el presidente de Venezuela y que es "un prisionero de guerra" y ha sido "secuestrado". EFE/ Jane Rosenberg

AME2481. NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS), 05/01/2026.- Fotografía de un dibujo realizado por la artista Jane Rosenberg donde aparece el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (c), junto a su esposa,, Cilia Flores (d), compareciendo ante un tribunal federal este lunes, en Nueva York (EE.UU.). Tanto Maduro como su esposa se declararon no culpables de todos los cargos de los que les acusa y el mandatario afirmó que sigue siendo el presidente de Venezuela y que es "un prisionero de guerra" y ha sido "secuestrado". EFE/ Jane Rosenberg / Jane Rosenberg / EFE

Idoya Noain

Idoya Noain

Nueva York
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

“Soy Inocente”, “no culpable”, “un hombre decente”, “secuestrado en una intervención militar”, “soy el presidente constitucional de Venezuela”, “prisionero de guerra”. Todas esas palabras ha usado este lunes por la mañana Nicolás Maduro en su primera vista judicial en Nueva York, donde está imputado por Estados Unidos con cuatro cargos, incluyendo el de conspiración de narcoterrorismo.

Esa sesión en una fría mañana neoyorquina ha sido breve, de escasa media hora, pero intensa e histórica, como todo en este proceso que se aceleró tras la operación autorizada por Donald Trump con la que el sábado atacó Venezuela y sacó del país a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, trasladados posteriormente a Estados Unidos.

EL PERIÓDICO ha podido seguir esta vista preparatoria en una de las salas habilitadas para la prensa con circuito cerrado de televisión dentro del Palacio de Justicia David Patrick Moynihan, que acoge tribunales federales en el sur de Manhattan. Y a otra de esas salas, en la planta 26, la penúltima, ha entrado justo después de las 12 del mediodía Maduro, acompañado por su abogado, Barry Pollack, y Flores y sus dos letrados.

Los cinco se han sentado en el tercero de los bancos, con cinco miembros de la fiscalía en el más cercano al juez federal Alvin K. Hellerstein Maduro y Flores llevaban camisetas de vestimenta carcelaria naranja cubiertas por camisolas azul marino de manga corta, zapatos naranjas que contrastaban con la intensa alfombra azul, y se han puesto auriculares para seguir la vista a través de los intérpretes.

Hellerstein, un nonagenario nombrado para la judicatura federal hace casi 30 años por Bill Clinton, ha abierto el procedimiento recordando que su trabajo en esta fase preliminar, y si acaba presidiendo el juicio, es asegurar que este es “justo”. Luego ha hecho un resumen de los cuatro cargos (tres en el caso de Flores, que no enfrenta el de la conspiración narcoterrorista pero sí los de conspiración para importar cocaína, conspiración para la posesión de ametralladoras y artefactos explosivos y conspiración para usar esas armas).

“Prisionero de guerra”

A las 12.10 el juez ha pedido a Maduro que se identificara. Y ha sido entonces cuando el líder venezolano, que había estado tomando notas, se ha puesto en pie y ha pronunciado, en español, sus primeras palabras. “Soy Nicolás Maduro Moros, presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela. Fui secuestrado por una intervención militar. Me considero prisionero de guerra y me acojo a la convención de Viena y de Ginebra. Fui capturado en mi hogar, Caracas, Venezuela, en una intervención militar…”

Antes de que pudiera seguir, el juez Hellerstein le ha interrumpido y le ha dicho que “habrá tiempo y lugar” para hacer ese tipo de declaraciones, tomando de nuevo las riendas de la vista.

A las siguientes preguntas del juez, Maduro ha asegurado que era la primera vez que tenía el pliego de cargos en su contra en las manos, pero ha rechazado la posibilidad de que se le leyera completo y ha afirmado que prefería leerlo “personalmente”. También ha sido informado de derechos. Y cuando el juez le ha preguntado cómo se declara de los cargos ha respondido: “Soy inocente, no culpable, soy un hombre decente. Aún soy el presidente constitucional de mi país”.

Flores, poco después, también se ha declarado “no culpable”, “completamente inocente”.

Sin pedir fianza

Las defensas de Maduro y Flores han rechazado, de momento, solicitar libertad bajo fianza para sus clientes, aunque mantienen la posibilidad de hacer esa petición más adelante. El juez ha fijado la siguiente vista para el día 17 de marzo a las 11 de la mañana, hora de Nueva York.

Los encausados han hecho de momento otras peticiones. Maduro, por ejemplo, ha pedido que se guarden las notas que ha estado tomando durante la vista y poder tener acceso a ellas. Y tanto él como su esposa han pedido poder recibir tratamiento médico. En el caso de Maduro no se han especificado los motivos, pero en el de Flores, uno de sus abogados ha dicho que, en la operación militar, resultó lesionada. Además del vendaje que llevaba en la frente, y de un aparente cardenal en un ojo, el abogado ha explicado que necesita una radiografía para determinar si tiene fracturada alguna costilla.

Interrogantes sobre el caso

Cómo vaya a desarrollarse el proceso a partir de este momento no está claro. Pollack, el abogado de Maduro, ha recordado al juez que hay interrogantes sobre la legalidad de cómo se capturó a su cliente, un apresamiento que el letrado ha tildado de “rapto militar”. 

El abogado ha recordado también que Maduro es “cabeza de un estado soberano”, algo que, ha dicho, le da “privilegios e inmunidades”. Son palabras que, como las repetidas menciones de Maduro a su presidencia "constitucional", chocan con la definición del Departamento de Justicia estadounidense, que en la imputación lo llama “líder de facto pero ilegítimo” de Venezuela.

Las complejidades de la captura y del caso, además, se han constatado cuando el juez ha preguntado a la fiscalía los detalles sobre la fecha y hora del “arresto”. La respuesta ha sido que Maduro entró “en custodia” de EEUU a las 11.30 de la mañana del sábado 3 de enero y de la fiscalía del distrito sur de Manhattan a las 16.32 horas de ese mismo día. La operación militar en Caracas se realizó horas antes, de madrugada.

Ambiente

A las puertas del edificio de tribunales ha habido grupos de manifestantes, a favor y en contra de Maduro, y decenas de periodistas apostados con sus cámaras para cubrir la jornada. Dentro, decenas más de periodistas y de ciudadanos que han acudido como público y que repetían la idea de que no querían perder “un momento histórico”.

Entre ellos estaba Arturo B., un venezolano de 54 años y también ciudadano estadounidense, socio en un bufete de abogados de empresa, que salió hace 15 años de su país con su esposa y sus hijos de 4 y 6 años. La palabra que usaba para definir lo que sintió el sábado al enterarse de la operación autorizada por Trump era “alivio”. Pero este lunes, en el tribunal donde acudía a ver con sus “propios ojos” cómo se inculpaba a Maduro y Flores, admitía también que quedan mucho camino por recorrer y muchos interrogantes por contestar. “No siento que haya terminado nada”, decía. “Es el inicio de un proceso de transición. No podemos evaluar aún si es positivo”.

Un poco más adelante que él, en la cola para ser testigo de la vista, estaba un joven de 21 años residente de la vecina Westchester que se identificaba como Fred y como “activista de causas de izquierdas”. “Yo no he apoyado al régimen bolivariano, pero creo que ahora hay que hacerlo porque aquí el tema principal es el colonialismo y creo que estas acciones de Trump, como todas las imperialistas, van a tener un efecto boomerang”, decía. “Creo también que Trump es capaz de menos de lo que cree. Lo único que espero”, continuaba, “es que lo que pase a continuación en Venezuela sea pacífico y que sea la gente de Venezuela la que decida su futuro”. 

Suscríbete para seguir leyendo