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Naciones Unidas

EEUU describe ante la ONU como "operación policial" el ataque en Venezuela

La delegación de Venezuela ante el Consejo de Seguridad condena la captura del "presidente constitucional" Maduro y advierte que los recursos de su país son frecuentemente "fruto de la codicia" internacional

Archivo - Consejo de Seguridad de la ONU.

Archivo - Consejo de Seguridad de la ONU. / Europa Press/Contacto/Luiz Rampelotto - Archivo

Barcelona
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Una reunión de alto voltaje, en la que intervinieron, además de los miembros permanentes y no permanentes del Consejo de Seguridad, un buen número de países latinoamericanos, inquietos la mayoría de ellos por la escalada bélica en la región. EEUU, a través de su embajador ante la ONU, Michael Waltz, ha calificado este lunes de "operación policial" contra "fugitivos de la justicia estadounidense" el ataque llevado a cabo en Caracas en la madrugada del pasado sábado. Frente a él, el representante de Venezuela, Samuel Moncada, demandó al máximo organismo de la institución supranacional a condenar sin ambages lo sucedido, ya que en caso contrario, el "mensaje que se envía al mundo es devastador".

La reunión urgente en Nueva York, celebrada tan solo dos días después de la incursión militar y apenas concluido el receso navideño bajo el título 'Amenazas a la paz y a la seguridad internacionales', se realizó a petición de Venezuela, aunque países como Colombia se adhirieron también a la convocatoria. El debate fue largo e intenso, dada la tensión internacional acumulada en los últimos días, y ha tenido precisamente como principales protagonistas a Waltz y a Moncada.

El primero, siguiendo la línea oficial de su Gobierno, ha proclamado que EEUU no estaba en guerra con Venezuela, y que lo único que ha hecho el Ejército de su país es "arrestar a un narcotraficante" en cumplimiento de "la ley". El Gobierno norteamericano considera que las actividades de Maduro en el ámbito del tráfico de drogas han llevado a la muerte a "decenas de miles de estadounidenses" y ha prometido que las "evidencias abrumadoras" de estos delitos serán presentadas "en un tribunal de forma abierta".

Potente alegato

Moncada, por su parte, ha tomado la palabra tras la intervención del delegado de Bahréin, y ha pronunciado un potente alegato contra la captura de un "presidente constitucional" según su opinión elegido democráticamente, instando al Consejo de Seguridad a exigir "al Gobierno de los Estados Unidos de América el respeto pleno de las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como su liberación inmediata y su retorno seguro a Venezuela". En su opinión, EEUU recupera "las peores prácticas del colonialismo y el neocolonialismo", al tiempo que ha recordado que "los recursos de su país" eran "objeto frecuente de codicia". La intervención del delegado venezolano culminó con una pulla dirigida a EEUU: pese a la "gravedad" de lo sucedido en Caracas, "el orden constitucional se ha preservado y el Estado (venezolano) ejerce control efectivo sobre todo su territorio".

El interés suscitado por la reunión se reflejó en el elevado número de delegaciones que no forman parte del Consejo de Seguridad y que intervinieron en la sesión, la mayoría de ellas de América Latina y entre las que se encontraba España. El embajador español, Héctor Gómez, ha condenado el "uso de la fuerza", que jamás "ha traído la democracia" a ningún país, al tiempo que ha recordado que el Gobierno de Pedro Sánchez no reconoció en su día a Nicolás Maduro como el presidente legítimo de Venezuela. Madrid, ha asegurado el diplomático español, está dispuesta a ejercer sus buenos oficios para "unir a los venezolanos y venezolanas".

Las intervenciones de las delegaciones latinoamericanas mostraron la división existente en la región a la hora de valorar las acciones de Donald Trump. México, Paraguay, Colombia y Chile condenaron con diferentes intensidades la detención de Maduro, mientras que Argentina se congratuló por ello. Como era de esperar, la diatriba más contundente procedió de Cuba, estrecho aliado del régimen venezolano. "Es una agresión imperialista y fascista", dijo su representante, Ernesto Soberón.

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