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Crisis en el Caribe

El mundo reacciona al ataque de Estados Unidos sobre Venezuela

La comunidad internacional ha reaccionado de forma dispar, entre duras condenas por parte de los aliados de Caracas, celebraciones entre sus detractores y posicionamientos cautelosos

Trump asegura haber "capturado" al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a su esposa.

Trump asegura haber "capturado" al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a su esposa. / Archivo

María Mondéjar

María Mondéjar

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La profecía autocumplida de la administración de Donald Trump, que en los últimos meses ha convertido a Venezuela en su principal objetivo, culminó este sábado con un ataque masivo sobre Caracas y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, junto a su esposa, Cilia Flores. La comunidad internacional ha reaccionado de forma dispar, entre duras condenas por parte de los aliados de Caracas, celebraciones entre sus detractores y posicionamientos cautelosos de los países europeos.

La escalada retórica de la Casa Blanca contra el régimen de Maduro no es nueva, aunque sí lo son los medios empleados para combatir lo que Trump define como un “narcoestado” que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos. En esa línea, el Gobierno republicano ha justificado previamente operaciones en el Caribe contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico, sin que se hayan presentado pruebas sobre ello. 

El despliegue de tropas y recursos militares como nueva estrategia frente a Caracas se ha desarrollado bajo la atenta mirada de la comunidad internacional, en un contexto en el que Estados Unidos se ha autoproclamado responsable del país durante el periodo de transición. “Vamos a dirigir el país hasta que pueda tener lugar una transición segura, adecuada y prudente”, ha asegurado Trump.

Los socios de Caracas condenan la operación

Rusia, uno de los principales aliados y socios comerciales de Maduro, ha condenado de forma explícita los bombardeos, que ha calificado de "agresión armada" basada en "pretextos insostenibles", y ha instado al diálogo como vía para resolver el conflicto. "A Venezuela se le debe garantizar el derecho a determinar su propio destino sin ninguna intervención externa destructiva, y mucho menos militar", ha señalado el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en un comunicado. Asimismo, la diplomacia de Moscú ha pedido a Estados Unidos la liberación de la pareja de líderes venezolanos y ha advertido de que este tipo de acciones vulneran el derecho internacional y contribuyen a la desestabilización de la región.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China ha condenado el ataque como una amenaza para "la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe" y ha condenado el "comportamiento hegemónico" de Estados Unidos. Pekín ha instado a Washington a "respetar el derecho internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas" y a "cesar las violaciones de la soberanía y la seguridad de otros países", sin anunciar medidas adicionales.

También se han pronunciado contra los ataques estadounidenses varios países latinoamericanos, entre ellos Colombia, México, Chile, Brasil y Cuba, que han apelado al derecho internacional y han calificado la intervención de ruptura de la paz regional. El presidente colombiano, Gustavo Petro, cuyo gobierno no reconocía la legitimidad de Nicolás Maduro, ha definido las acciones de Washington como "una agresión a la soberanía" latinoamericana y ha anunciado el despliegue de tropas en la frontera con Venezuela.

Celebraciones por la caída de Maduro

Por contra, otros países de la región, como Argentina, han celebrado la operación. "La libertad avanza. Viva la libertad, carajo", ha escrito el presidente argentino, Javier Milei, en su cuenta de X. La intervención de Estados Unidos, ha añadido después en declaraciones a la cadena LN+, "significa la caída del régimen de un dictador que venía manipulando las elecciones (…) y eso no solo es bueno para Venezuela, sino también para la región".

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, también ha afirmado en X: "A todos los criminales narcochavistas les llega su hora. Su estructura terminará de caer en todo el continente". Por su parte, el mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, se ha pronunciado con un vídeo antiguo de Maduro criticándolo, acompañado de una imagen del dirigente venezolano detenido a bordo de un buque militar estadounidense.

Las celebraciones también han colmado las respuestas de la oposición venezolana ante la intervención estadounidense. "Llegó la hora de la libertad", ha asegurado María Corina Machado en su primera declaración tras la captura de Nicolás Maduro. "Desde hoy enfrenta a la justicia internacional por crímenes atroces", ha añadido en referencia a la decisión de acusarlo ante un tribunal de Nueva York por delitos de narcotráfico y terrorismo.

Respuesta tibia de los países del bloque europeo

Desde Bruselas, la respuesta ha sido tibia. La alta representante Kaja Kallas, ha sostenido que el régimen de Maduro "no tiene legitimidad", al mismo tiempo que ha hecho una llamada a la contención, rogando una "transición pacífica" que respete "los principios del Derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas". Con el mismo tono, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha indicado que desde la UE siguen "muy de cerca" la situación en Venezuela, y ha respaldado una transición "pacífica y democrática".

Los países europeos también se han movido entre la condena y la cautela. Francia ha denunciado la operación estadounidense por socavar el derecho internacional y ha subrayado que ninguna solución a la crisis venezolana puede imponerse desde el exterior. En la misma línea de prudencia, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania ha señalado a AFP que el país estaba "siguiendo muy de cerca la situación en Venezuela y observando con gran preocupación las últimas noticias".

Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, se ha limitado ha decir que todos los países deben "respetar el derecho internacional", pero se ha querido desvincular del ataque y ha recalcado que el Reino Unido no participó de ningún modo en la operación.

España se ofrece para mediar

En España, José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, ha llamado a "la desescalada y a la moderación", así como "a actuar siempre con respeto al Derecho Internacional y a los principios de la Carta de Naciones Unidas", además de ofrecer la ayuda del Estado español "para lograr una solución pacífica y negociada a la actual crisis". El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apela desde la red social X a la desescalada y a la responsabilidad.

En cuanto a la oposición, el líder 'popular', Alberto Núñez Feijóo, ha mostrado su preocupación por los españoles residentes en el país y por el conjunto de la ciudadanía venezolana. Asimismo, ha reclamado una "transición democrática" bajo el liderazgo del "presidente electo", Edmundo González, y María Corina Machado. Además, ha lamentado el "silencio cómplice" de "demasiados dirigentes" españoles para con el gobierno de Maduro. Vox, a través de su presidente Santiago Abascal, ha sido la única fuerza política que ha celebrado explícitamente la intervención militar.

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