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Crisis bilateral

América Latina se divide por la intervención de EEUU en Venezuela

Brasil, México y Colombia expresaron el rechazo a los ataques que, con Argentina a la cabeza, fueron apoyados por otros países

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva (izq.), y el presidente argentino, Javier Milei, en el marco de la 66.ª Cumbre de Líderes del Mercosur y Estados Asociados.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva (izq.), y el presidente argentino, Javier Milei, en el marco de la 66.ª Cumbre de Líderes del Mercosur y Estados Asociados. / RICARDO STUCKERT

Abel Gilbert

Abel Gilbert

Buenos Aires
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La operación militar de Estados Unidos en Venezuela que ha desembocado en la captura de Nicolás Maduro impacta profundamente en América Latina, donde ya existía una clara división entre sus países por este mismo asunto: una parte de ellos, con Argentina a la cabeza, ha decidido alinearse automáticamente con Washington. México, Brasil y Colombia, los tres países que no reconocieron oficialmente la victoria de Maduro en las controvertidas elecciones presidenciales de 28 de julio de 2024, fueron los que levantaron la voz de rechazo con mayor fuerza. Esa fractura regional tiene lugar en medio de un sostenido avance de la ultraderecha en países como Chile, Ecuador, El Salvador y Honduras. Paraguay y Perú, de otro lado, han decidido acompañar las posiciones del anarco capitalista Javier Milei quien, horas antes de los impactantes acontecimientos que remecen a Venezuela, había anunciado la creación de un bloque de países destinados a combatir "el cáncer del socialismo". Trinidad y Tobago y República Dominicana había decidido colaborar con el desplazamiento militar de Washington. En medio de los bombardeos, Venezuela aparece como la consumación de la política llevada a cabo por el secretario de Estado, Marco Rubio y expone a los principales aliados de Maduro, Cuba y Nicaragua, a nuevos desafíos de supervivencia política.

En este contexto de fragilidad e incertidumbre, México se conoció la "condena" y el rechazo "enérgico" de las acciones militares de Estados Unidos. El Gobierno de Claudia Sheinbaum habló de una violación del artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y advirtió que este tipo de acciones "ponen en grave riesgo la estabilidad regional". El mensaje del ministerio de Exteriores añade: "con base en sus principios de política exterior y en su vocación pacifista, México hace un llamado urgente a respetar el derecho internacional" y a "cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y pueblo venezolanos". América Latina y el Caribe "es una zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la proscripción del uso y la amenaza de la fuerza, por lo que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional". Sheinbaum reiteró su disposición a apoyar "cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar una confrontación".

La posición de Brasil

Luiz Inácio Lula da Silva convocó a una reunión de emergencia para analizar con sus ministros y colaboradores los acontecimientos. "Atacar países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo", dijo a su vez el presidente brasileño. "La condena al uso de la fuerza es coherente con la posición que Brasil siempre ha adoptado en situaciones recientes en otros países y regiones". La acción de EEUU "recuerda los peores momentos de la injerencia en la política de América Latina y el Caribe y amenaza la preservación de la región como zona de paz". La comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, debe, según Lula, "responder enérgicamente a este episodio". Brasil "sigue dispuesto a promover la vía del diálogo y la cooperación".

Lula había advertido sobre las consecuencias de lo que finalmente sucedió. "Cuatro décadas después de la Guerra de las Malvinas, el continente vuelve a ser amenazado por la presencia militar de una potencia", dijo durante la reciente reunión del Mercosur, mientras Milei apoyaba abiertamente a EEUU. El presidente Gustavo Petro rechazó los ataques "con misiles" en Caracas y ordenó la movilización de militares a la frontera. Colombia es este año miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Bogota ha pedido que el organismo se reúna de "inmediato".

La intervención armada en Venezuela ha tenido a su vez a la par un tipo de "intervención blanda" en los asuntos internos de otros países como Argentina y Honduras, donde Donald Trump condicionó el apoyo de Washington a la continuidad del proyecto político de Milei o el triunfo en las urnas de Nasry Asfura.

El presidente argentino, fiel a su estilo, utilizó X para celebrar la acción norteamericana. "La libertad avanza. Viva la libertad carajo". El conflicto interno venezolano ha provocado desde 2013 que millones de personas abandonaran ese país y se desperdigaran por toda la región. La migración venezolana no tiene una sola opinión sobre lo sucedido, pero no han faltado los analistas que creen que ese éxodo no hará más que reproducir la grieta regional.

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