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Terrorismo en Australia

Terroristas, permisos de armas y un héroe: Cinco claves para entender los atentados de Sídney

La policía investiga a un hombre de 50 años, abatido, y su hijo de 24 como autores de la peor masacre sufrida por Australia desde 1996

Al menos 16 muertos y 42 heridos en un ataque terrorista contra una fiesta judía en Sídney

Ascienden a al menos 15 los muertos en el atentado de Sidney

Ascienden a al menos 15 los muertos en el atentado de Sidney / MICK TSIKAS / EFE / VÍDEO: Atlas News

Carles Planas Bou

Carles Planas Bou

Barcelona
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Australia sufrió este domingo una de las peores masacres de su historia cuando dos hombres, padre e hijo, abrieron fuego contra una multitud de personas judías que celebraban la festividad de Janucá en la turística playa Bondi de Sídney. Al menos 16 de ellas han muerto, entre ellas uno de los atacantes, y otras 27 siguen en el hospital.

¿A qué se debe el ataque? ¿Quiénes son los responsables del atentado? ¿Cómo está reaccionando el país a esta tragedia? A continuación, detallamos en cinco claves todo lo que sabemos hasta ahora de un tiroteo masivo que ha sumido al país en un estado de profunda conmoción.

El ataque ha dejado un total de 16 víctimas mortales. La policía ha informado que la mayor tenía 87 años y la menos solo 10 años. Entre los fallecidos también están Alexander Kleytman, superviviente del Holocausto; el rabino Eli Schlanger, de nacionalidad británica, así como personas de nacionalidad francesa e israelí.

Al menos 47 personas fueron enviadas al hospital tras el tiroteo, mientras que 27 de ellas siguen hospitalizadas, entre ellas dos agentes de policía. Seis se encuentran actualmente en estado crítico, otras seis en estado crítico pero estable y 15 más en estado estable, según han informado las autoridades.

Ciudadanos asisten a una vigilia en un memorial en Bondi Beach, en Sídney, Australia.

Ciudadanos asisten a una vigilia en un memorial en Bondi Beach, en Sídney, Australia. / Bianca de Marchi / EFE

El peor atentado padecido por Australia desde 1996 ha sido protagonizado por un hombre de 50 años y su hijo de 24 años. Aunque la policía no ha revelado sus nombres, los medios de comunicación australianos los han identificado como Sajid Akram y Naveed Akram.

El primero, que fue abatido por los agentes policiales y murió en el lugar de los hechos, llegó al país en 1998 con un visado de estudiante que en 2001 se convirtió en un visado de pareja. El segundo, hospitalizado con heridas graves y bajo custodia, es ciudadano australiano. El país de procedencia del padre es, por ahora, desconocido.

La policía australiana está investigando la matanza como un ataque terrorista. "Ha sido un acto de antisemitismo vil, de terrorismo, que ha golpeado el corazón de nuestra nación", lamentó ayer el primer ministro australiano, Anthony Albanese.

Uno de los dos asaltantes fue investigado en 2019 por la agencia de inteligencia australiana por sus estrechos vínculos con una célula terrorista del Estado Islámico, según ha informado la cadena ABC. Aun así, Albanese ha advertido que "no hay pruebas" de que los autores del ataque "formasen parte" de la organización terrorista. "Es evidente que estaban motivados por esta ideología extremista (...) pero no hay pruebas de connivencia".

Albanese se ha visto obligado a negar las afirmaciones el primer ministro de Israel, Binyamín Netanyahu, en las que ha asegurado sin prueba alguna que el atentado es consecuencia del hecho que Australia haya reconocido a Palestina como un estado en aras de así resolver el mayor conflicto histórico de Oriente Medio.

La turística playa de Bondi, en Sídney.

La turística playa de Bondi, en Sídney. / Europa Press / Ye Myo Kha

Cuando el 28 de abril de 1996, un joven tiroteó hasta asesinar a 35 personas en Port Arthur, en Tasmania, Australia reaccionó a la tragedia aprobando una de las leyes más restrictivas para limitar el acceso a las armas. El gobierno federal endureció los controles para el uso recreativo y minimizó la propiedad de rifles y escopetas semiautomáticas, llevando a la retirada de unas 643.000 armas de fuego.

Tras el atentado de este domingo, el ejecutivo de Albanese apunta a una restricción "firme, decisiva y centrada". Y es que uno de los atacantes era titular de una licencia de armas y poseía hasta seis pistolas. "Como prioridad inmediata, el Gobierno australiano comenzará a trabajar en posibles restricciones aduaneras adicionales para la importación de armas de fuego y otros tipos de armas, incluyendo la impresión 3D, las nuevas tecnologías y los equipos de armas de fuego que pueden contener grandes cantidades de munición", han asegurado en un comunicado. La nueva ley se desarrollará en coordinación con los distintos estados que forman Australia.

La tragedia de Sídney ha dejado algo de luz entre tanta sombra. Y es que uno de los atacantes fue reducido por un peatón que, en un acto heroico, se abalanzó sobre su cuello para robarle la escopeta con la que estaba asesinando a inocentes. Se trata de Ahmed al-Ahmed, un frutero de 43 años que resultó herido en el forcejeo con el terrorista y que ha sido hospitalizado. Las autoridades australianas han celebrado su gesta tildándolo de "héroe".

"Lo que hemos visto en las últimas 24 horas ha sido lo peor de la humanidad en un acto terrorista. Pero también hemos visto un ejemplo de lo mejor de la humanidad en Ahmed al-Ahmed, que corrió hacia el peligro, poniendo en riesgo su propia vida, y recibió dos disparos del segundo autor del atentado cuando, con valentía, le quitó el arma a este terrorista, lo que salvó vidas", ha indicado Albanese. "En Australia, independientemente de las creencias de las personas, de cuál sea su fe o de si no tienen ninguna, somos, en su gran mayoría, una gran nación y no vamos a permitir que nadie, y mucho menos estos terroristas, nos dividan".

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