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Aplazamiento hasta 2028

La Asamblea Nacional francesa aprueba la suspensión de la reforma de las pensiones y fractura a la izquierda

La medida costará a los franceses 300 millones de euros el próximo año y 1.900 millones de euros en 2027, y su financiación provendrá de un aumento en los impuestos sobre el patrimonio

Tenso momento en la Asamblea francesa tras un comentario machista de un diputado de extrema derecha: "¡Esto es inaceptable!"

Lucía Feijoo Viera

Leticia Fuentes

Leticia Fuentes

París
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El debate sobre la impopular reforma de las pensiones generó durante meses una importante crisis en el Gobierno francés y tensiones en las calles. Aún así, logró entrar en vigor en 2023 tras la aprobación vía decreto con gran parte del país en contra. En los últimos meses, la posible suspensión de dicha reforma se había convertido en el comodín del Ejecutivo para negociar con los socialistas y evitar una nueva moción de censura. Hasta este miércoles, cuando la Asamblea Nacional francesa aprobó la paralización de la reforma de las pensiones hasta enero de 2028 con 255 votos a favor y 146 en contra.

Este giro de guión acentúa la grieta entre las izquierdas, aumentando la incertidumbre política en el país. Para La Francia Insumisa y los comunistas, quienes votaron en contra, esto es una "maniobra" y un mero "error". Sin embargo, para los socialistas y los Verdes, quienes votaron mayoritariamente a favor, es "un paso adelante para miles de personas". El ministro de Trabajo y Solidaridad, Jean-Pierre Farandou, también insistió en la necesidad de su suspensión ante los diputados: "El periodo de suspensión debería aprovecharse para el diálogo social y el debate democrático", afirmó, añadiendo que el tema será fundamental para la campaña presidencial de 2027.

La paralización de la reforma no ha cogido por sorpresa. El primer ministro, Sébastien Lecornu, estrecho aliado del presidente Emmanuel Macron, había prometido suspenderla para obligar a la izquierda moderada a negociar. El líder socialista, Olivier Faure, se mostró "muy orgulloso" del resultado de la votación y lo calificó de "victoria importante", antes de apuntar a una posible derogación de la reforma si la izquierda llega al poder.

Financiación controvertida

El artículo suspende el aumento gradual de la edad de jubilación a los 64 años, así como el incremento del número de trimestres de cotización necesarios. La generación nacida en 1964 se jubilará a los 62 años y 9 meses (como la generación anterior), y con 170 trimestres cotizados, en lugar de a los 63 años estipulados por la reforma aprobada en 2023.

"Lo que la Asamblea Nacional acaba de hacer es simplemente quitar una cinta adhesiva de un sistema de pensiones que tiene fugas por todas partes", afirmó Gabriel Attal, presidente del grupo Ensemble pour la République (EPR), tras la votación. "Ya no son los parámetros los que necesitan ajustarse, sino es el sistema el que necesita cambiar", añadió.

La financiación de la paralización de la reforma sigue generando controversia, ya que varias medidas de recorte de gastos dirigidas a un sistema de Seguridad Social con un déficit significativo son muy polémicas, como la duplicación de los copagos médicos o las prestaciones sociales mínimas. Esta nueva decisión costará a los franceses 300 millones de euros el próximo año y 1.900 millones de euros en 2027, y su financiación provendrá de un aumento en los impuestos sobre el patrimonio aprobado en la sección de "ingresos" del Proyecto de Ley de Financiación de la Seguridad Social, según informó Farandou.

"En un país en bancarrota, suspender la reforma de las pensiones es una ilusión", denunció Laurent Wauquiez, líder de los diputados de Los Republicanos (LR), quienes se oponen a la suspensión, al igual que Horizontes, el partido de Édouard Philippe.

La suspensión divide a los sindicatos

La suspensión también divide a los sindicatos. La Confederación Empresarial Francesa (MEDEF) condenó este paso atrás como un "error fatal" del Gobierno, al igual que la CGT, desde donde insisten en que tan solo se trata de un "mero aplazamiento". Sin embargo, la CFDT lo celebra como una "verdadera victoria".

A pesar de las divisiones, la suspensión aún tiene que pasar el filtro del Senado, donde encontrará resistencia e importantes retrasos que influirán en la votación de la totalidad del presupuesto de la Seguridad Social en primera lectura.

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