Conflicto en Oriente Próximo

Una comisión de la ONU acusa a Israel de "exterminio" y a Hamás de crímenes de guerra

Última hora de la guerra entre Israel y Gaza, en directo

Un hombre palestino lleva dos contenedores de agua junto a edificios destruidos en Khan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, el 11 de junio de 2024, en medio del conflicto en curso entre Israel y el grupo militante palestino Hamas.

Un hombre palestino lleva dos contenedores de agua junto a edificios destruidos en Khan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, el 11 de junio de 2024, en medio del conflicto en curso entre Israel y el grupo militante palestino Hamas. / Eyad BABA / AFP

Ricardo Mir de Francia

Ricardo Mir de Francia

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La lista de presuntos delitos de la máxima gravedad cometidos por Israel y Hamás desde el fatídico de 7 de octubre sigue engordando en las instancias internacionales. Una comisión de investigación del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha acusado este miércoles a ambas partes de cometer crímenes de guerra (y en el caso de Israel, también contra la humanidad) durante el devastador conflicto que libran en Gaza y ha solicitado que sus responsables sean llevados ante la justicia. “La única forma de detener los recurrentes ciclos de violencia, incluida la agresión y las represalias por ambos bandos, es garantizar una estricta adherencia al derecho internacional”, ha dicho Navi Pillay, la jurista sudafricana que preside la comisión, antes de pedir a las partes que detengan las hostilidades.

El informe de la Comisión Independiente de Investigación sobre los Territorios Ocupados Palestinos, creada en 2021 para investigar la situación en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, dice ser producto de la primera evaluación en profundidad por parte de la ONU de los ataques sobre el sur de Israel que pusieron en marcha la guerra en curso y la posterior respuesta israelí. El resultado vuelve a ser una impugnación en toda regla de las acciones de ambos bandos, pero particularmente del Estado judío, que insiste en defender la legalidad de su conducta y su adherencia a las leyes de la guerra. El documento acusa a las autoridades israelíes de cometer crímenes contra la humanidad como el “exterminio”, la “transferencia forzosa” o “la tortura”, en paralelo a crímenes de guerra como el uso del “hambre como arma de guerra”, la “violencia sexual” o los “ataques deliberados contra civiles”.

“La inmensa cantidad de bajas civiles en Gaza y la masiva destrucción de objetos civiles e infraestructura fueron el inevitable resultado de una estrategia seguida con la intención de causar el máximo daño, desdeñando los principios de distinción, proporcionalidad y las precauciones adecuadas”, asegura el informe. Hasta la fecha, más de 37.000 palestinos han muerto en Gaza y cerca de 90.000 han resultado heridos. Sus investigadores acusan también a los líderes israelíes de incitación al genocidio, “un crimen bajo el derecho internacional”, y rechazan la idoneidad de las medidas que Israel dice haber tomado para proteger a los civiles, como sus constantes órdenes de evacuación.

Órdenes de vacuación

“Aunque Israel emitió centenares de órdenes de evacuación para la población del norte de Gaza y otros lugares, la Comisión determinó que en ocasiones fueron insuficientes, confusas y contradictorias”, afirma la investigación. “Las rutas de evacuación y las áreas designadas como seguras fueron además consistentemente atacadas por las fuerzas israelíes”. Todo eso, esgrime la comisión, equivale a una “transferencia forzosa”.

Todavía más dañino para su guerra por el relato, a tenor del énfasis que la diplomacia israelí ha puesto en los presuntos crímenes sexuales cometidos por Hamás el 7 de octubre, el informe constata que “formas específicas de violencia sexual y de género son parte de la forma de operar de las fuerzas de seguridad israelíes”. El documento menciona concretamente la práctica rutinaria de desnudar a los detenidos “con la intención de humillar a la comunidad en su conjunto y acentuar la sumisión del pueblo ocupado”.

Respecto a Cisjordania, donde han muerto cientos de palestinos estos ocho meses, la comisión acusa a Israel de “actos de violencia sexual, tortura y tratamiento inhumano”, acciones que describe como crímenes de guerra, así como de “permitir, fomentar e instigar” la campaña de violencia de los colonos contra los pueblos palestinos de Cisjordania.

Violencia sexual atribuida a Hamás

En relación a Hamás, la comisión acusa a sus fuerzas de crímenes de guerra como los "ataques deliberados a civiles", el "asesinato", la "tortura", la "toma de rehenes" o la "violencia sexual" durante los ataques del 7 de octubre, en los que murieron unas 1.150 personas. “La comisión identificó patrones indicativos de violencia sexual y concluyó que no fueron incidentes aislados, sino perpetrados de modo similar en distintos lugares contra mujeres israelíes”, sostiene el informe. El documento reseña también como violaciones del derecho internacional “los miles de proyectiles indiscriminados lanzados contra pueblos y ciudades israelíes”, que ha matado y herido a decenas de civiles.

La comisión del Consejo de Derechos Humanos subraya que las autoridades israelíes han impedido en todo momento el acceso al país de sus investigadores. En paralelo a su dictamen, Israel está siendo juzgado por genocidio en la Corte Internacional de Justicia, mientras que el fiscal del Tribunal Penal Internacional ha solicitado órdenes de arresto contra Binyamín Netanyahu, su ministro de Defensa y tres líderes de Hamás, todos ellos por presuntos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. De momento, ninguno de ellos se ha sentado en el banquillo para responder ante la justicia.