Proceso histórico en EEUU

El juicio de Trump entra en la recta final: cuatro claves

Guía del histórico juicio penal a Trump por el pago para silenciar a la estrella del porno Stormy Daniels

Donald Trump, junto a su abogado Todd Blanche, habla con los medios frente a la sede del tribunal de Nueva York que lo juzga.

Donald Trump, junto a su abogado Todd Blanche, habla con los medios frente a la sede del tribunal de Nueva York que lo juzga. / MIKE SEGAR / BLOOMBERG

Idoya Noain

Idoya Noain

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El desenlace del histórico juicio en Nueva York a Donald Trump, el primer expresidente de Estados Unidos sentado en un banquillo de los acusados con cargos penales, está cada vez más cerca.

Juan Merchan, el juez que preside un caso originado en el pago de 130.000 dólares para silenciar a la estrella del porno Stormy Daniels donde los 34 cargos por delitos contables se han agravado al vincularlos a injerencia electoral en los comicios de 2016, avisó en la última sesión a fiscalía y defensa se estén preparadas para el potencial de tener que presentar sus argumentos finales este martes.

Estas son las cuatro claves de cómo se llega, tras 18 días de juicio, a la recta final de este extraordinario proceso y lo que está por venir.

Cohen, el problemático testigo clave

Cohen, el problemático testigo clave

Cuando la sesión arranque este lunes seguirá testificando bajo preguntas de la defensa de Trump Michael Cohen, el último de los 19 testigos convocados por la fiscalía, el clave y, también, el más problemático.

Será el cuarto día en que suba al estrado quien durante más de una década ejerció como abogado y muñidor de Trump. Él fue quien pagó los 130.000 dólares a Daniels antes de las elecciones de 2016 y después, con Trump ya elegido, recibió un reembolso (elevado hasta los 420.000 dólares) en varios cheques con pagos que se registraron como inexistentes “gastos legales”.

Cohen es el único que vincula directamente al acusado con la trama de falsificación documental en el centro del caso y durante su interrogatorio por parte de la fiscalía insistió en que Trump la conocía y la autorizó personalmente.

Su testimonio y, sobre todo, su credibilidad, han quedado en entredicho durante el agresivo y efectivo interrogatorio al que le ha sometido durante dos días y medio Todd Blanche, el principal abogado de Trump.

Aunque el habitualmente volcánico Cohen mantuvo la compostura y la calma, Blanche dejó durante los tres días de descanso al jurado con la imagen de un hombre que se vio forzado a reconocer que varias veces ha mentido bajo juramento y se ha movido por su propio interés.

El letrado, además, consiguió poner en cuestión que en una breve conversación telefónica de poco más de minuto y medio que Cohen asegura que mantuvo con Trump el 24 de octubre de 2016 sobre el pago a Daniels esa fuera la cuestión abordada. Cohen tuvo que admitir que llamó a Keith Schiller, guardaespaldas de Trump, para abordar las llamadas que estaba recibiendo de un bromista de 14 años pero insiste en que también habló de Daniels.

¿Testificará Trump?

¿Testificará Trump?

Cuando Blanche acabe de interrogar a Cohen este lunes por la mañana la fiscalía aún podrá hacer un segundo turno de preguntas (referidas solo a cuestiones planteadas durante su testimonio para la defensa) y no calculan necesitar más de una hora. La defensa de Trump también podrá volver a preguntar exclusivamente sobre lo que Cohen haya dicho entonces a la fiscalía.

Con el antiguo abogado, en cualquier caso, acaba la lista de los testigos que planea convocar el ministerio público y se abre entonces la posibilidad de que la defensa convoque a los suyos.

En la lista de la defensa de momento solo hay potencialmente uno, un experto en elecciones, y lo que queda por contestar es una pregunta fundamental: si el propio Trump testificará en su propia defensa.

Según explicó Blanche el jueves en la última sesión (el viernes no hubo para que el republicano acudiera a la graduación de su hijo Barron), es algo que no han decidido aún y que iba a discutir con su cliente el fin de semana.

Aunque el expresidente y candidato de facto republicano ha dicho en el pasado que quiere testificar, la opinión dominante entre expertos legales y observadores políticos es que no lo hará. Tendría que someterse a las preguntas de la fiscalía y los riesgos legales y políticos son enormes.

Siguientes pasos

Siguientes pasos

Una vez concluya el desfile de testigos llegarán los alegatos finales de las dos partes y Merchan les ha pedido que estén preparadas para ofrecer tan pronto como el martes.

Primero los presentará la defensa y, como cierre, lo hará la fiscalía, que es también la parte que abrió el proceso con la presentación de los argumentos iniciales. Y ambos resumirán lo presentado en pruebas y testimonios para tratar de convencer al jurado.

Una vez que hayan concluido esas presentaciones, algo que Merchan quiere que suceda en un día aunque admite que igual no es posible, el jurado recibirá las instrucciones del magistrado, que les recordará las leyes y lo que deben considerar. Dada la forma en que la oficina del fiscal Alvin Bragg ha construido este caso (elevando la gravedad de los 34 cargos al vincularlos a un segundo delito, el de la injerencia electoral, que la fiscalía no tiene necesidad de probar), esa parte del trabajo de Merchan será fundamental.

Un jurado inescrutable

Un jurado inescrutable

Sin sesión los miércoles, las deliberaciones del jurado podrían empezar el jueves (el viernes próximo tampoco habrá sesión) y todo estará en las manos y decisiones de los siete hombres y cinco mujeres que componen ese jurado popular.

Se trata de un grupo que, junto a los seis suplentes, se ha mostrado tan atento como inescrutable a lo largo de las 18 jornadas de proceso, un juicio sin cámaras de televisión pero que siguen a diario más de 110 periodistas desde la sala del tribunal y desde otra adjunta con circuito cerrado y en el que se han vivido momentos de alto voltaje con los testimonios de Cohen y Daniels.

Si el jurado no logra alcanzar un veredicto unánime el juez declarará el juicio nulo, lo que abriría las puertas a la fiscalía a presentar el caso de nuevo.

Si los 12 jurados se ponen de acuerdo volverán a esa sala 1530 que las últimas cinco semanas ha sido el epicentro de la vida política de EEUU y anunciarán si Trump es inocente o culpable.