Figura clave

Muere Giorgio Napolitano, el presidente comunista de Italia

Muere Berlusconi, el magnate precursor del trumpismo y protagonista de mil y un escándalos

El rey Giorgio

El expresidente italiano Giorgio Napolitano, en una imagen de abril de 2018.

El expresidente italiano Giorgio Napolitano, en una imagen de abril de 2018. / TONY GENTILE / REUTERS

Irene Savio

Irene Savio

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Giorgio Napolitano, el primer y único exdirigente del Partido Comunista Italiano (PCI) en ser elegido presidente de la República, ha fallecido este viernes, a los 98 años, en la clínica Salvador Mundi de la capital italiana. Además de jefe de Estado, Napolitano había sido diputado, eurodiputado, presidente del Congreso y ministro de Interior. Sus condiciones habían empeorado gravemente a mediados de esta semana.

Napolitano ha sido, sin duda, una de las figuras más influyentes de las últimas décadas para la izquierda italiana. Nacido en Nápoles en 1925, había fundado, con 17 años y en plena dictadura de Benito Mussolini, un grupo de resistencia armada antifascista que tomó parte en numerosas acciones contra los nazis. Sin embargo, su faceta más bélica se apagó con la guerra y, acabado el conflicto, había estudiado inglés, transformándose luego en un moderado jurista que llegó a abogar por una gran alianza del PCI con los socialdemócratas del Partido Socialista Italiano (PSI). 

Con ello, en 1956, defendió la ocupación soviética de Hungría, que después rechazó. Y se había casado por lo civil, incluso contrariando a su suegra al negar el bautismo a sus hijos, aunque luego dijo sentir "un gran respeto y atención por los creyentes". Aún así, su atipicidad también le valió algún enemigo dentro del PCI porque, decían entonces, no quería salvar el mundo, sino solo que las cosas funcionaran un poco mejor.

"Le admiro"

La caída de la URSS y el desmembramiento del PCI fueron su revancha y Napolitano —también por su elegancia— pasó a ser conocido como el “rey Giorgio”, como también lo llamaba la prensa. Una fama que también acrecentó el polémico magnate y político Silvio Berlusconi, del cual el antiguo comunista se convirtió también en un cortafuegos.  

"Le admiro", llegó a decir de él el estadounidense Barack Obama, presidente de un país que había llegado a denegar el visado a Napolitano por ser comunista, aunque sus principales libros estén hoy en varias universidades de Estados Unidos. Un convencido europeísta también tuvo numerosas amistades entre los intelectuales de su época.

Tal nivel alcanzó su notoriedad en Italia que en 2013, a punto de cumplir 88 años y cuando esperaba poder dedicarse finalmente a sus nietos, le pidieron que repitiese como presidente, debido a que los entonces partidos eran incapaces de alcanzar el suficiente consenso para encontrar un sucesor. Ocurrió incluso después de que Napolitano había pronunciado su último discurso público, transcurrido el último fin de semana como jefe de Estado y realizado el último viaje oficial al extranjero. 

Neruda

Napolitano aceptó el “extremo sacrificio” de seguir al frente de la presidencia de Italia, pero no sin antes pronunciar un durísimo discurso ante el Parlamento en el que exigió a todos que la “responsabilidad" fuera "compartida y colectiva”. Anteriormente, su gran golpe de mesa había sido doblegar a Berlusconi y obligarle a dimitir, cuando en 2011 Italia se encontraba bajo ataque de los mercados financieros, lo que llevó al poder al profesor Mario Monti, con el apoyo de Europa.

En el frente personal, también fue amigo personal del poeta chileno Pablo Neruda y uno de las personalidades que en 1951 evitaron su expulsión de Italia y ayudaron a la publicación de una de sus obras capitales, "Los Versos del Capitán". Esto tal vez también a raíz de las dos grandes pasiones secretas de Napolitano: dirigir representaciones teatrales y escribir sonetos.

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