Diplomacia en Europa

Macron y Sunak, el acercamiento entre dos dirigentes salpicados por la contestación social

Francia y Reino Unido intentan abrir una nueva etapa en sus relaciones tras unos últimos años tumultuosos después del Brexit

Ambos países se enfrentan a protestas sindicales con un seguimiento inédito en la última década

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro del Reino Unido, Rishi Sunak, en una imagen del pasado mes de noviembre

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro del Reino Unido, Rishi Sunak, en una imagen del pasado mes de noviembre / AFP

París

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El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Rishi Sunak, tienen prácticamente la misma edad. El primero, 45 años, y el segundo, 42. Ambos comparten su afinidad por el liberalismo económico, con los matices evidentes de sus respectivos países. Y un posicionamiento político anclado en el centroderecha. Sin duda, estas similitudes favorecieron el acercamiento en los últimos meses entre París y Londres, tras múltiples roces entre los dos países desde del Brexit. 

Cinco años después de la última cumbre franco-británica, Macron y Sunak intentarán este viernes en el Elíseo abrir una nueva etapa en las relaciones entre Francia y Reino Unido. El Brexit, la crisis de los submarinos y el aumento de los intentos de personas migrantes y refugiadas de cruzar el canal de la Mancha habían alejado a las autoridades británicas de las francesas. Hasta el punto de que Liz Truss, predecesora del actual “premier” británico, dudaba en septiembre si considerar a Francia un país “amigo o enemigo”. 

“Restablecer la confianza”

Tras la llegada de Sunak, con un tono más cordial hacia el resto de los dirigentes europeos, estas tensiones se apaciguaron. París y Londres ya habían firmado en noviembre un acuerdo para aumentar en un 40% las patrullas de la policía marítima francesa en la zona de Calais y Dunkerque (norte), donde se multiplicaron en los últimos años las pateras que zarpan desde allí. Este año podrían producirse hasta 85.000 de estas peligrosas travesías, cerca del doble respecto al año pasado.

La inmigración, un asunto en que Sunak defiende una política dura como sus predecesores Truss y Boris Johnson, será uno de los principales temas de la cumbre franco-británica en París. También la guerra de Ucrania resultará otro de los platos fuertes, así como el armamento nuclear o la defensa antiaérea, entre otros aspectos militares examinados por las dos potencias nucleares de Europa Occidental

El encuentro tiene como objetivo “restablecer la confianza en todos los niveles”, apuntan fuentes del Elíseo. De hecho, se produce en el actual contexto de normalización de las relaciones de Reino Unido con Bruselas y los principales países de la Unión Europea, ejemplificado con el reciente acuerdo con la Comisión Europea sobre el protocolo fronterizo de Irlanda del Norte. Además, el rey Carlos III tiene previsto viajar a la capital francesa el próximo 27 de marzo. Otro símbolo, sin duda, de esta mejora de las relaciones.

Fuerte contestación social

La otra cara de la moneda de esta cumbre resulta, sin embargo, la fuerte contestación social a la que se enfrentan tanto Macron como Sunak. Francia y Reino Unido representan en estos momentos los dos países europeos con protestas y huelgas más concurridas. Por un lado, el país vecino vivió el martes una de sus huelgas generales más multitudinarias en las últimas décadas, con entre 3,5 millones de manifestantes, según los sindicatos, y 1,28 millones, según la policía. Por el otro, el 1 de febrero tuvo lugar un paro laboral “histórico” en territorio británico, con medio millón de personas en la calle. 

Pese a las distintas tradiciones contestatarias —Francia fue un país especialmente bullicioso en las últimas décadas, mientras que en Reino Unido el sindicalismo había quedado neutralizado por el thatcherismo— y coyunturas nacionales —el Brexit resulta un matiz significativo—, las crisis sociales que afrontan ambos países mantienen similitudes evidentes. 

“Al gobierno británico y al francés les está costando encontrar respuestas a la crisis de la inflación y del nivel de vida en un contexto de destrucción de los derechos de los trabajadores”, explica a EL PERIÓDICO el analista económico Romaric Godin del diario digital francés Mediapart. Esta precarización laboral es más pronunciada en Reino Unido que en Francia, pero está presente en ambos países, así como “la degradación de servicios públicos como la sanidad”, apunta este analista. 

Ante estas crecientes tensiones sociales, Macron y Sunak han destacado por ser dos de los dirigentes más intransigentes con las demandas sindicales: el francés prácticamente no ha cedido en nada a los sindicatos ante su oposición al aumento de la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años (con 43 cotizados para recibir una pensión completa), mientras que el británico respondió con una ley que imponía servicios mínimos a la oleada de huelgas. 

Esta posición dura contribuyó al declive de los conservadores británicos —actualmente 20 puntos por debajo en intención de voto respecto a los laboristas—, mientras que en Francia ya especulan sobre el rédito electoral que podría sacar del actual conflicto la ultraderecha de Marine Le Pen (los próximos comicios nacionales no están previstos hasta 2027). La aparente sintonía entre Macron y Sunak podría tener fecha de caducidad: enero de 2025, cuando deberán celebrarse como muy tarde las próximas elecciones británicas.