Asamblea Parlamentaria de la OTAN

Stoltenberg en Madrid: "El 2 % del PIB en inversión en Defensa no es un techo, es el umbral"

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se dirige a la Asamblea Parlamentaria de la Alianza.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se dirige a la Asamblea Parlamentaria de la Alianza. / El Periódico

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Juan José Fernández
Mario Saavedra
Mario Saavedra

Especialista en Internacional, Economía, Ucrania, Estados Unidos, China, periodismo digital

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El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha intervenido en la sesión plenaria de la 68 Asamblea Parlamentaria de la Alianza advirtiendo a los aliados de que el esfuerzo económico que supone la Defensa no ha hecho más que comenzar. "El 2% de inversión en Defensa no es el techo, es el umbral", ha anunciado ante los diputados de 30 parlamentos de países aliados, y de otros 20 estados observadores y amigos de la organización.

Y de esa elevación del listón presupuestario se propone Stoltenberg que hable a fondo la próxima cumbre del Tratado, que se ha de celebrar en Vilnius, si bien ha admitido que es un asunto aún en negociación entre aliados. Para el coordinador de la Alianza, ese incremento presupuestario ha de servir para adquirir "más equipamiento pesado, más sistemas de defensa antiaérea, más sistemas de misiles..."

El secretario general de la OTAN ha hecho su advertencia sobre el gasto en el marco argumental de la invasión rusa de Ucrania, pero también con indisimuladas alusiones al desafío que supone China. "No podemos permitir que los estados autoritarios controlen nuestras infraestructuras críticas", ha proclamado.

El máximo dirigente de la Alianza Atlántica ha cifrado en 350.000 millones de dólares el esfuerzo añadido que los aliados llevan haciendo desde el comienzo de este año de guerra en Europa, y no ve cercano el momento en que se pueda aflojar el presupuesto: "Hemos visto ataques con drones y misiles a ciudades de Ucrania y a sus infraestructuras críticas. Tenemos que estar preparados para ayudar a Ucrania durante mucho tiempo", ha augurado.

"El presidente Putin no pude ganar", ha insistido, al pedir a los parlamentarios su apoyo "para que las personas entiendan que hay que pagar un precio para defender la libertad".

La amenaza rusa

Rusia es para Stoltenberg "la amenaza más inminente para los aliados, y por eso hemos invertido tanto y hemos ofrecido una ayuda sin precedentes a Ucrania", ha dicho en turno de contestación de preguntas a los 300 parlamentarios presentes en la sesión. Por esa razón, y porque "no queremos que el conflicto se extienda más allá de Ucrania -ha explicado-, hemos doblado los grupos de batalla en el Báltico elevándolos al nivel de brigada".

En opinión del secretario general, el presidente ruso, Vladimir Putin, "ha cometido dos errores: no calculó bien la motivación y el valor de los ucranianos, ni tampoco calculó la decisión de los aliados de ayudarlos. Pensó que en nueve días derrotaría a os ucranianos, y nueve meses después sufre revés tras revés"

No obstante, "sería un error también no tener en cuenta el valor y el número de las tropas rusas", ha advertido, consciente de que, tarde o temprano, la guerra "acabará en una mesa de negociación". Y ahí la OTAN no consentirá un planteamiento que prevea la desaparición de Ucrania como país soberano.

Stoltenberg ha sido preguntado por los misiles que cayeron en territorio polaco matando a dos personas, incidente que para la Alianza aún no está del todo resuelto. "Siempre hay accidentes de guerra. Tenemos que estar muy vigilantes y reaccionar muy ràpidamente -ha contestado-. Es lo que hicimos con el incidente en Polonia. No parece que haya sido un misil ruso ni un ataque intencionado. Lo más probable es que fuera un misil de defensa aérea ucraniano. Pero la responsabilidad la tiene Rusia. Esto no habría pasado si Rusia no hubiera invadido Ucrania ni lanzado miles de misiles. Los ucranianos tienen todo el derecho del mundo de defenderse".

Mirada a China

Stoltenberg ha clamado por un fin de la dependencia occidental de regímenes que no son de fiar, dependencia acusada en materia de tierras raras y otros minerales esenciales para la transición energética. "No tenemos cadenas de suministro estable de esos elementos críticos en este momento. No podemos depender de regímenes autoritarios cuando se tata de elementos críticos", ha dicho.

Los altos funcionarios de la Alianza hablan de planes de resiliencia para un fin de esa dependencia, ha contado el secretario general. Eso no implica, en cualquier caso, una ruptura con Beijing: "Debemos seguir comerciando con China, claro, pero no depender en algunos productos que son críticos".

Para Stoltenberg, la guerra de Ucrania "nos ha mostrado vulnerabilidades clave. Durante demasiado tiempo Rusia ha utilizado la energía como arma y ha intentado chantajearnos. Pero los aliados están diversificando sus suministros y pasando de energías fósiles a energías renovables". Pero eso implica un objetivo estratégico clave: "Debemos tener cuidado y no generar nuevas dependencias" ha explicado antes de descender al detalle: "China, cada vez más, trata de controlar nuestras infraestructuras críticas".

Entre sus respuestas, esta otra advertencia: "Por supuesto, si alguien controla el 5G tiene consecuencias en la seguridad. Tenemos que tratar de que no vuelva a pasar lo que nos ha pasado con el gas ruso".

Ayuda militar

La intervención de Jens Stoltenberg ha sido precedida por otra de Pedro Sánchez, en la que el dirigente español ha clamado: "Que Putin deje en paz a Ucrania". El presidente del Gobierno ha hecho alusiones al trasfondo estratégico militar de la reunión, al afirmar que "es cada vez más evidente el fracaso de los objetivos iniciales de Putin".

Sánchez ha asegurado que continuarán las ayudas militares de España a Ucrania como expresión del apoyo de este país al "derecho legítimo de Ucrania a defenderse". Esas ayudas, a través del fondo Europeo de Defensa, suman ya 270 millones de euros y, en material, implican un nuevo envío esta semana cuyo contenido permanece en secreto.

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Lo anunció la ministra de Defensa, Margarita Robles, el pasado sábado, en la misma Asamblea que concluye este lunes. En la sesión plenaria de clausura, Sánchez ha recordado que España ha donado al ejército ucraniano sistemas de misiles antiaéros y generadores y vehículos de diversos tipos, además de configurar "un centro de adiestramiento que comenzará a funcionar este mes", si bien ya hay actividad: los primeros soldados de Ucrania entrenados por el Ejército, 27, ya salieron el sábado de Toledo con destino al frente en su país.

Tribunal de crímenes de guerra

En ucraniano, con un “Slaba Ukraini” (Gloria a Ucrania) se ha despedido el congresista demócrata norteamericano Gerald E. Connolly como presidente saliente de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, la más política y la menos ejecutiva entidad de la Alianza.Connoly ha comprometido a la asamblea con un empeño global: “Esta alianza no va a permitir que el autoritarismo apague la llama de la democracia”, ha asegurado. Y tras acusar a Putin -“Ha incrementado la escalada de brutalidad de esta guerra sin sentido bombardeando objetivos civiles”-, ha reafirmado la propuesta de los diputados de los 30 países aliados para la creación de un tribunal especial internacional pàra juzgar la invasión de Ucrania. “Que Rusia pague estos crímenes”, ha clamado; “la paz no puede construirse sobre la impunidad”, ha remachado. En esta sesión plenaria toma el relevo de Connolly la senadora francesa de centroderecha Jolle Garraud-Maylam, que ha calificado el apoyo de la OTAN a Ucrania como “un contrato ético”, y ha alertado contra las influencias y desinformaciones que “atacan el corazón de la democracia”.Connolly se ha despedido del cargo en Madrid prometiendo un nuevo impulso al Centro de Resiliencia Democrática, una idea del ala izquierda del Partido Demócrata norteamericano concebida tras el alud de noticias falsas que precedió al acceso de Donald Trump al poder en Washington.Cree Connolly que el centro se necesita porque “la OTAN no puede quedarse solo en una alianza militar”. El organismo no gusta a todos los aliados, y pone a la OTAN en riesgo de incrementar sus debates en detrimento de su unidad, pero tiene el apoyo de 29 de los 30 actuales miembros, todos menos Turquía.