Partido presidencial

Macron impulsa una refundación a medio gas de su partido

  • La formación oficializa su nuevo nombre Renacimiento en un congreso nacional en París

  • Con este lavado de cara, pretende implantarse en el territorio y preparar la sucesión del dirigente centrista de cara a 2027

Macron impulsa una refundación a medio gas de su partido
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Enric Bonet

¿Un simple cambio cosmético o un nuevo impulso a un partido que no ha logrado implantarse? El partido del presidente francés, Emmanuel Macron, ha oficializado este sábado por la noche su bautizo como Renaissance (Renacimiento). El nuevo nombre de la formación del dirigente centrista fue el principal anuncio del congreso nacional celebrado este sábado en el Louvre, en París, donde los militantes también votaron los estatutos y a los dirigentes de la nueva formación. Con este lavado de cara, Macron pretenden dar un nuevo impulso a una República en Marcha, que resultó una cáscara vacía en los últimos cinco años, sin debates internos y en la que casi todas las decisiones eran tomadas desde el Elíseo.

Aunque fue reelegido en abril como jefe de Estado, su partido no dispone de la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional y solo cuenta con un presidente de un gobierno regional y con un puñado de alcaldes en ciudades de más de 100.000 habitantes. Ante esta falta de implantación territorial, Macron quiere perennizar el macronismo más allá de su figura. También pretende controlar su proceso de sucesión, puesto que no podrá presentarse en las presidenciales de 2027. La Constitución impide que un presidente encadene más allá de dos mandatos.

El eurodiputado Séjourné, al frente del partido

El 10 de abril, durante la noche electoral de la primera vuelta de las presidenciales, el dirigente centrista pidió “a todos aquellos que desde hace seis años y hasta ahora (estuvieron a su lado), se comprometan a trabajar juntos y así trascender sus diferencias para unirse en un gran movimiento político”. Pero esta llamada para constituir una casa grande del macronismo tuvo una acogida comedida entre sus acólitos.

Renacimiento básicamente es una continuación de La República en Marcha y solo se suman a ella dos micropartidos: la conservadora Agir y Territorios de progreso, liderada por un exdirigente socialista y actual ministro de Trabajo, Olivier Dussopt. En cambio, no forman parte del nuevo partido el MoDem del centrista François Bayrou y Horizontes del exprimer ministro Édouard Philippe, actualmente uno de los dirigentes más populares entre los franceses y considerado como el favorito para suceder a Macron al frente de este espacio de centro o centroderecha.

“Necesitamos un partido sólido, implantado y estructurado (...). Renacimiento será este partido”, aseguró la primera ministra Élisabeth Borne, tras el anuncio de los resultados de la votación en que se validó el nuevo nombre. También se eligió como secretario general del partido al eurodiputado Stéphane Séjourné. Salió designado en una votación en que solo había una sola lista, todo un espejismo respecto a la promesa inicial del macronismo de regenerar la política. En Francia, aquellos que llevan las riendas de una organización no se corresponden con los líderes del mismo espacio. De hecho, Macron solo ocupará la presidencia de honor de la formación.

"Incapaces de definir qué es el macronismo"

Séjourné, de 37 años y que entre 2017 y 2019 ejerció como consejero político en el Elíseo, forma parte del círculo más estrecho de los fieles de Macron. Con su designación, el presidente se garantiza una fuerte influencia sobre su proceso de sucesión. Los principales objetivos del nuevo partido serán “implantar Renacimiento en el territorio y arraigar la ideología macronista. Y más adelante preparar la manera como se designará a su sucesor”.

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Una de las críticas habituales contra Macron es la falta de coherencia ideológica. “Incluso entre los primeros círculos del presidente reconocen que son incapaces de definir qué es el macronismo”, apuntaba este sábado el diario progresista Libération en su editorial. Su ADN político quedó marcado por la batería de reformas neoliberales (desregulación del mercado laboral, disminución de impuestos a los más ricos...) aprobada entre 2017 y 2020, pero luego se desdibujó con la pandemia del covid-19 y la guerra en Ucrania.

Además de Philippe, los nombres del ministro de Economía, Bruno Le Maire, y el del Interior, Gérald Darmanin, también suenan como posibles sustitutos de Macron para los comicios de 2027. Los tres son exdirigentes de Los Republicanos (LR, afines al PP en Francia). Todo un reflejo del giro a la derecha de un movimiento político impulsado en 2016 por sectores moderados del Partido Socialista.