Posible envenenamiento

El reformista ruso Anatoly Chubais recibe el alta médica

El conocido como "el zar de las privatizaciones" recibió el alta después de recibir tratamiento médico en Italia

Putin conversa con Chubáis, hospìtalizado en un país europeo aquejado de una rara enfermedad neurológica.

Putin conversa con Chubáis, hospìtalizado en un país europeo aquejado de una rara enfermedad neurológica. / YURI KOCHETKOV/EFE

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El Periódico

Anatoly Chubais, el conocido como "el zar de las privatizaciones" ha sido dado de alta después de recibir tratamiento médico en Italia. El veterano político y economista, de 67 años, sufre de una rara enfermedad conocida como el "síndrome de Guillain-Barre", que provoca que el sistema inmunitario ataque a los nervios y un rápido deterioro de su capacidad muscular. Algunos medios y opositores rusos han especulado que esto se podría deber a un posible envenenamiento. A día de hoy, no hay tests toxicológicos que demuestren esta tesis, aunque según medios italianos los doctores están seguros que se trata de esta patología poco común. 

Según publicó en redes sociales el pasado jueves la opositora rusa y conocida celebrity Ksenia Sobchak: "Su condición se ha estabilizado, pero Anatoli Borisovich [Chubáis] todavía está en cuidados intensivos; sus piernas y brazos no funcionan bien, sus ojos no se cierran y tiene parálisis facial parcial" .Pudo salir de la clínica por su propio pie este domingo y se dirigió a Frankfurt, Alemania, donde le espera un tratamiento de rehabilitación.

Discrepancias por la guerra

Chubais fue una figura clave de la Rusia post-comunista y de los años 90, época en la que el país más grande del mundo hizo la transición de un estado socialista a uno capitalista. Fue muy influyente durante el mandato de Yeltsin y fue uno de los máximos impulsores de las privatizaciones de grandes empresas estatales de la época soviética. Se mantuvo en política hasta el inicio de la guerra en Ucrania. 

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Un mes después del inicio de esta, en marzo, dimitió por discrepar con el rumbo del gobierno ruso atacando a un país vecino. Ocupaba hasta esa fecha el lugar de enviado especial del presidente de la Federación Rusa para las Relaciones con las Organizaciones Internacionales. Fue el único alto cargo que abandonó por voluntad propia a principios de marzo. 

Cuando se conoció que estaba ingresado sonaron las alarmas para una parte de la oposición rusa, que ya ha visto casos de envenenamiento de voces críticas. El caso más notorio ha sido el del opositor ruso Alekséi Navalni, que sufrió un ataque con el agente nervioso Novichok que casi le costó la vida en el pasado 2020, según el informe del hospital de Berlín en el que fue tratado. Actualmente se encuentra en una colonia penal a las afueras de Moscú.