Asalto a la democracia

Twitter mimó a Trump para beneficiarse de su influencia

Un exempleado de la compañía explica al comité que investiga la insurrección contra el Capitolio que se trató amablemente al expresidente para aprovechar el poder que su presencia daba a la red social

Donald Trump, en una imagen de archivo.

Donald Trump, en una imagen de archivo. / EFE

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Carles Planas Bou
Carles Planas Bou

Periodista

Especialista en Redes, algoritmos y la intersección entre política y tecnología

Escribe desde Barcelona

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Twitter ofreció un trato indulgente a Donald Trump para aprovecharse del poder e influencia que la presencia del expresidente de los Estados Unidos daba a la plataforma. Así lo explicó este martes un exempleado de la compañía a la comisión de la Cámara de Representantes que investiga la insurrección violenta contra el Capitolio de Washington perpetrada por el 6 de enero de 2021 por una turba de acólitos trumpistas para intentar frenar por la fuerza la certificación de la derrota presidencial de su líder.

Bajo condición de anonimato, el testimonio ha confesado que la red social consideró endurecer su política de moderación de contenidos en septiembre de 2020, cuando Trump se dirigió en un mitin a la milicia neofascista Proud Boys pidiendo a sus miembros que "se apartaran y esperaran". Sin embargo, la plataforma permitió al magnate conservador seguir tuiteando mensajes incendiarios y falsas conspiraciones sin restricción alguna, dándole un trato de favor especial. "Twitter se regodeó en saber que también eran el servicio favorito y más utilizado por el expresidente y disfrutó de tener ese tipo de poder dentro del ecosistema de las redes sociales", ha explicado el exempleado, miembro del equipo de moderación.

Uno de esos mensajes fue el que alentaba a sus seguidores a participar en la protesta contra su derrota en las urnas, que achacó a una falsa conspiración de fraude electoral rechazada por los tribunales pero que caló entre su electorado más radical. "Estad allí, será salvaje!", tuiteó. La protesta culminó en un asalto en el que murieron cinco personas y que la comisión de investigación ve un "intento de golpe" para "derrocar el Gobierno" en el que Trump estaba en el centro. En las últimas horas se ha sabido que incluso su asesor principal de campaña, Brad Parscale, le culpó de esas muertes por "pedir una guerra civil".

"La gente iba a morir"

El ataque forzó a la directiva de Twitter a expulsar a Trump y suspender su cuenta de forma indefinida por temor a que este usase el altavoz digital para alentar una nueva acción violenta. Con 88 millones de seguidores, Trump era una de las figuras mundiales más activas en la red social. La compañía ha asegurado que "tomó medidas sin precedentes e invirtió recursos significativos para prepararse y responder a las amenazas que surgieron" durante las elecciones presidenciales estadounidenses del 2020, como el bloqueo de más de 70.000 cuentas vinculadas a la conspiranoia racista QAnon.

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Sin embargo, el exempleado de Twitter asegura que la respuesta fue tardía. Él y su equipo suplicaron durante meses a la dirección de la plataforma para que endureciesen la moderación de contenidos, algo que fue descartado. "Tratamos de plantear la realidad de que si no hacíamos ninguna intervención en lo que vi que ocurría, la gente iba a morir", ha explicado.

Múltiples voces han criticado que Twitter permitiese a Trump seguir tuiteando como si nada a pesar de vulnerar reiteradamente las normas de la plataforma, algo que en otros usuarios habría desembocado en una suspensión mucho antes. El caso de la red social del pájaro azul no es única. Facebook también dio un trato favorable al expresidente que le permitió incumplir las reglas y difundir todo tipo de falsas conspiraciones antes de bloquear su cuenta, con 34 millones de seguidores, acelerando su expulsión digital.