Guerra en Ucrania

Nikolái Pátrushev, 'halcón de halcones' en el Kremlin

El influyente secretario del Consejo de Seguridad, defensor de un conflicto de larga duración para extenuar a Ucrania y a Occidente, comparte temores y prejuicios con Putin

El mandatario está vinculado a los momentos más controvertidos del mandato de Putin, en particular a la ola de explosiones de 1999 que le catapultó al Kremlin

Nikolai Patrushev.

Nikolai Patrushev. / REUTERS

4
Se lee en minutos
Marc Marginedas
Marc Marginedas

Corresponsal para la exURSS

Escribe desde Moscú

ver +

En lo que respecta a declaraciones amenazadoras, es el paradigma entre el elenco de asesores de Vladímir Putin. La rumorología le presenta como el sustituto en el caso de que algo suceda al líder del Kremlin. Sus frecuentes entrevistas están repletas de denuncias sobre conspiraciones urdidas por Occidente. Se trata de Nikolái Pátrushev, secretario del Consejo de Seguridad, el más estrecho colaborador del presidente ruso y apodado halcón de halcones.

Cuando este hombre de elevada estatura y cabello canoso abre la boca, es para emitir advertencias o deslegitimar de forma brutal sus oponentes. "No tenemos fechas límite; el nazismo (en Ucrania) debe ser eliminado al 100% o se levantará de nuevo", prometió, cuando se cumplían tres meses de la invasión rusa, dando a entender que Moscú aún aspira a la caída de Volodímir Zelenski. Las políticas de Occidente y Kiev comportarán la "desintegración de Ucrania en varios estados", recalcó después, desempolvando viejos planes que supuestamente maneja el Kremlin para cercenar el estado vecino.

Occidente y Kiev son el origen de perversiones como "la venta de huérfanos" o el impulso al "comercio de órganos" pertenecientes a los "segmentos más vulnerables de la población de Ucrania" y extirpados de "forma clandestina", destaca este hombre que se proclama fiel a la iglesia ortodoxa, .

Su más reciente apercibimiento ha disparado las alarmas en la OTAN ante la posibilidad de que suponga el inicio de una escalada que desemboque en una tercera guerra mundial. "Rusia responderá a estos actos hostiles", advirtió, en referencia a las limitaciones impuestas por Lituania en el tránsito de mercancías desde el Kaliningrado hacia territorio ruso. Las medidas "tendrán una influencia negativa sobre la población", prometió.

Pero, ¿Quien es Pátrushev? ¿Dónde se sitúa ideológicamente? Y sobre todo: ¿Qué relación mantiene con Putin?

Según asegura a EL PERIÓDICO Andréi Soldátov, periodista de investigación y autor de varios libros sobre los servicios secretos rusos como La Web Roja o Los Compatriotas, el secretario del Consejo de Seguridad es, de todo el entorno del líder del Kremlin, la persona más próxima en cuanto a concepción del mundo. "Pátrushev y Putin están hechos de la misma pasta, y comparten los mismos temores y prejuicios", asegura.

Esta opinión es compartida por Filipo Kovacevic, profesor adjunto de la Universidad de San Francisco y autor de El segundo hombre más poderoso de Rusia, un extenso perfil sobre el personaje. Ambos "se hallan en la misma página ideológicamente", escribe en un email. Y aunque en el pasado "Putin ha parecido ser más moderado", era tan solo "una representación destinada a la audiencia doméstica e internacional". Ahora "las máscaras han caído", concluye.

Muleta ideológica

Pátrushev se ha convertido en una suerte de muleta para Putin quien, cuando necesita "algo de apoyo ideológico, está feliz de complacerlo", valora Soldátov. Y la hipótesis de que sea él quien le reemplace como presidente le parece perfectamente plausible a Kovacevic. "Putin ha sido una criatura de Pátrushev y del no reconstruido liderazgo del KGB; si algo sucede, es su sustituto más probable". adelanta.

El nombre de Pátrushev estará siempre vinculado a los momentos más controvertidos del mandato de Putin, en particular a la ola de atentados que sacudieron Rusia en 1999 cuando éste aún era primer ministro y que le permitieron lanzar la segunda guerra de Chechenia, catapultándole al Kremlin. Opositores como el asesinado Aleksándr Litvinenko han acusado al FSB de orquestar los ataques para generar una reacción pública favorable a la reanudación de las hostilidades.

Tras cuatro explosiones seguidas en edificios de Moscú y otras localidades que provocaron tres centenares de muertos, el 22 de septiembre, en Riazán, a 200 kilómetros de la capital, un vecino vio a desconocidos saliendo de un coche con una matrícula de la gran ciudad cubierta con papel y colocando sospechosamente sacos en el sótano de su bloque.

Cuando la policía llegó, descubrió bolsas con polvo blanco que más tarde demostró ser explosivo, unidas a un detonador, finalmente desactivado. La zona fue acordonada y 30.000 vecinos pasaron la noche a la intemperie. Los tres individuos sospechosos fueron arrestados, pero liberados de inmediato al comprobarse que pertenecían al FSB. Y finalmente Pátrushev, entonces director del servicio secreto, entró en escena afirmando que todo había sido un "ejercicio de seguridad" destinado a testear la respuesta ciudadana.

Noticias relacionadas

Con este inquietante pasado, muchos especulan que el tándem Pátrushev-Putin podría llegar a concebir a la guerra ucraniana como un tema existencial, donde se halla en juego hasta su propia supervivencia. El investigador Soldátov también identifica esta necesidad: "Pátrushev piensa verdaderamente que ésta es una guerra existencial para Rusia, y considera que ambos son Rusia".

Pátrushev y Putin cursaron estudios en diferentes academias del KGB en Minsk y Moscú, explica Kovacevic en su perfil. Su encuentro, según el artículo, debió producirse en Bolshoi Dom (la casa grande) el cuartel del KGB en Leningrado. A diferencia de otros colegas, explica el académico, Pátrushev nunca se mostró como "un comunista dogmático", probablemente por sus "creencias religiosas". De hecho, tras su nombramiento al frente del FSB, impulsó la consagración y renovación de la Iglesia de Sofía, la Sabiduría de Dios, un templo del siglo XV a tiro de piedra de la Lubianka, la sede central del FSB en Moscú.