CAMBIO DE NOMBRE

Adiós a Turquía y hola a Türkiye

  • El país ha cambiado su denominación oficial por el nombre en turco, una iniciativa para dejar de tener el mismo nombre, en inglés, que un pavo

Adiós a Turquía y hola a Türkiye
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Adrià Rocha Cutiller
Adrià Rocha Cutiller

Periodista

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A partir de este viernes, Turquía ya no existe. El país sigue ahí, delimitado por Grecia y Bulgaria en el noroeste, el Mediterráneo en el sur, el mar Negro en el norte y Siria, Irak e Irán en el sureste. Pero la República de Turquía ya no está. A partir de ahora es otra: la República de Türkiye.

Así se ha confirmado este viernes después de que Naciones Unidas recibiese una carta del ministro de Asuntos Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, pidiendo este cambio de nombre a la institución. El nuevo nombre, Türkiye, es el nombre oficial del país en turco. A partir de ahora, el gobierno turco no quiere más traducciones.

“El cambio de nombre se hace efectivo a partir del momento en que se recibe la carta”, ha confirmado este viernes el portavoz del secretario general de Naciones Unidas, Stephane Dujarric, a la agencia estatal de noticias turca, ‘Anadolu’.

Así que, a partir de ahora, Turquía es Türkiye en los idiomas —en alfabeto latín— oficiales de la ONU. En chino, ruso y árabe, los demás nombres oficiales de la organización internacional, Turquía sigue llamándose igual.

Llega, sin embargo, lo más complicado: que el nuevo nombre se generalice. En 2016, la República Checa cambió su nombre oficial a Chequia. Aunque esta última denominación es usada en las instituciones internacionales, para el mundo Chequia continúa siendo la República Checa. Lo mismo ocurre con Holanda, que desde 2020 solo debería conocerse como los Países Bajos.

Un pájaro en la mesa

Durante las últimas décadas han sido muchos los países que han cambiado de nombre oficial. En el proceso de descolonización de mediados y finales del siglo anterior, Rodesia pasó a llamarse Zimbabue; Ceilán, Sri Lanka; Siam, Tailandia; Birmania, Myanmar. Antes, en 1935, Persia decidió pasar a llamarse Irán por un motivo parecido al de Turquía: los iranís llamaban Irán a Persia en su idioma, el persa. Estos cambios de nombre siempre son complicados.

Pero la decisión turca es mucho más concreta. La iniciativa salió del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y se debe, sobre todo, a que Turquía (Turkey), en inglés, significa pavo. Lo que rellenan y se comen los estadounidenses en el Día de Acción de Gracias y que, además, tiene connotaciones negativas. 

“Si se busca en internet Turkey se llega a una serie de imágenes, artículos y definiciones del diccionario que relacionan al país con el pavo Meleagris, el ave nativa de Norte América”, explicó, hace unos meses, la cadena pública turca TRT, justificando la decisión del gobierno.

“Si se mira al Diccionario Cambridge, además, Turkey es definido como algo que ‘fracasa estrepitosamente’, o una persona ‘tonta o estúpida’. Los turcos prefieren que se conozca a su país como Türkiye, determinando ellos mismos cómo quieren que los demás los identifiquen”, continuaba la televisión. 

Los turcos, sin embargo, se refieren a su país como Turquía cuando hablan en otro idioma, y los medios —y los ciudadanos— del país han prestado en los últimos meses mucha más atención a la crisis económica, los refugiados, al Covid o a la victoria en la liga turca de fútbol de un equipo modesto que al cambio de nombre. 

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“El nombre Türkiye es la mejor representación y expresión de la cultura, la civilización y los valores de los turcos”, dijo Erdogan al presentar la iniciativa. 

Desde entonces, todos los nombres de las instituciones gubernamentales cambiaron ya su nombre a Türkiye y Erdogan, por ejemplo, pasó a ser en su cuenta de Twitter el Presidente de Türkiye. A partir de ahora será el turno del resto del mundo al que le toque cambiar la denominación. Como anunciaba la campaña de presentación del gobierno turco: “¡Hola, Türkiye!”.