Acción militar

Burkina Faso neutraliza a doce milicianos con ataques aéreos

  • Uno de los terroristas abatidos era el líder de un grupo armado activo en el norte del país

Imagen de archivo de un militar de Burkina Faso.

Imagen de archivo de un militar de Burkina Faso. / PETER SEIDLER / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

1
Se lee en minutos
Europa Press

Las Fuerzas Armadas de Burkina Faso han anunciado este lunes que el jueves mataron mediante ataques aéreos a doce milicianos, entre ellos a Tidiane Djbrilou Dicko, líder de un grupo armado, en la comuna de Tongomayel, en la provincia de Soum, en el norte del país. "Fueron varios meses de trabajo de los servicios de inteligencia los que hicieron posible esta acción", ha afirmado una fuente de seguridad, agregando que el grupo dirigido por Djibrilou Dicko se disponía a atacar un convoy de suministros procedente de la ciudad de Djibo, tal y como ha informado la emisora francesa Radio Francia Internacional (RFI). Según fuentes policiales, Tidiane Djibrilou Dicko, era conocido localmente como un hombre "muy cruel" y que "tenía mucha influencia en los jóvenes, especialmente al sur de Djibo", ha declarado un alto oficial de las Fuerzas Armadas de Burkina Faso.

Noticias relacionadas

El Ejército de Burkina Faso bombardeó el jueves a un grupo "terrorista" que se disponía a atacar en el eje Bourzanga-Namsiguia, un convoy, tal y como ha confirmado la agencia de noticias de burkinesa AIB. La misma agencia ha informado de que en junio de 2021, Djibrilou Dicko abandonó las filas del Estado Islámico en el Gran Sáhara (EIGS) para unirse al Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (GSIM) y lideró un atentado terrorista el 25 de enero de 2020 contra su pueblo natal Silgadji (a 30 km de Bourzanga), matando a unas cuarenta personas.

Burkina Faso, liderado por una junta militar desde el golpe de Estado de enero contra el entonces presidente, Roch Marc Christian Kaboré, ha experimentado en términos generales un aumento significativo de la inseguridad desde el año 2015, lo que ha provocado una oleada de desplazados internos y refugiados hacia otros países de la región. Los ataques, obra tanto de la filial de Al Qaeda como de la de Estado Islámico en la región, han contribuido también a incrementar la violencia intercomunitaria y ha hecho que florezcan los grupos de autodefensa, a los que el Gobierno burkinés ha sumado a 'voluntarios' para que ayuden en la lucha antiterrorista.