Crisis sanitaria

Covid en Corea del Norte, una catástrofe potencial

El país, que ha reportado este viernes sus seis primeras muertes, rechazó las vacunas ofrecidas por la OMS

 El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, acompañado de su séquito, en Piongyang.

 El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, acompañado de su séquito, en Piongyang. / REUTERS / KCNA

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EFE / ANDRÉS SÁNCHEZ BRAUN

La detección de decenas de miles de posibles casos de la contagiosa variante ómicron en Corea del Norte dibuja una potencial catástrofe en un país empobrecido que no ha administrado una sola vacuna y que, además de implicaciones sanitarias, puede tener graves consecuencias en el plano alimentario, económico o geoestratégico. El Gobierno ha admitido este viernes, un día después de anunciar un brote, las seis primeras muertes por covid desde el inicio de la pandemia en febrero de 2020, informa Associated Press.

Aunque Corea del Norte tiene entre 30 y 40 doctores por cada 10.000 habitantes, nivel similar a Francia o su vecino del sur, ha desplegado con éxito campañas de vacunación con coberturas del más del 90% de la población para la polio o la difteria y, al menos hasta hace una década, superaba a Corea del Sur en camas por habitante, es la falta de equipamiento y medicinas lo que más preocupa.

Los años de escasez de los 90 y principios de los 2000 ya esquilmaron los suministros sanitarios en las provincias y a eso hay que sumar el efecto que las sanciones internacionales tienen a la hora de obtener piezas para reparar equipos o los meses en los que las importaciones desde China han estado suspendidas por la pandemia.

"La situación es grave. Lo más urgente es que la ONU y la comunidad internacional donen ayuda humanitaria incluyendo medicinas para tratar síntomas de covid, antivirales, además de vacunas y la infraestructura necesaria para las cadenas de frío; desde camiones a combustible para el transporte y para generar electricidad", cuenta a Efe Lina Yoon, investigadora para Corea del Norte de Human Rights Watch (HRW).

Rechazo de vacunas

Corea del Norte ha rechazado casi cinco millones de vacunas de AstraZeneca y Sinovac ofrecidos por COVAX, aparentemente por la negativa del régimen a dejar entrar al país a personal que asesorara las cadenas de frío.

Otra posibilidad defendida por algunos expertos es que Corea del Norte, que ha hecho de la autosuficiencia su máxima, no quiere depender de nadie ni mostrar ante el pueblo que es incapaz de solventar esta situación por sí mismo. Aunque no lo ha publicitado por todo lo alto, el régimen dijo el año pasado que estaba desarrollando su propia vacuna sin ofrecer más detalles desde entonces.

Medios con contactos dentro del país afirman que los científicos norcoreanos estarían tratando de aplicar una suerte de "ingeniería inversa" a muestras de vacunas obtenidas en China y Rusia, al tiempo que distintos laboratorios han denunciado ataques de piratas informáticos norcoreanos.

Sistemas de cuarentena

Muchos se preguntan cómo llegó el virus al país tras implementar durante más de dos años un sistema que impedía la entrada de nadie -ni siquiera norcoreanos- desde el extranjero, duplicarse las vallas fronterizas o dar orden de disparar al que se acerque a la divisoria, ya sea del lado norcoreano o desde China, Rusia o Corea del Sur.

La ausencia de oenegés y observadores sobre el terreno imposibilita saber hasta qué punto estas medidas han afectado al comercio ilegal transfronterizo, parte básica de la economía del norte del país, pero es muy posible que algún traficante de mercancías haya sido el origen de la propagación de ómicron.

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Otra opción plausible es que gente asintomática que ha participado en las rutas comerciales permitidas con China (ferrocarril y alta mar) haya acabado por transmitir la contagiosa variante pese a lo estricto del sistema de entrada de bienes importados, que implica desinfectar los productos y almacenarlos durante semanas o cuarentenas de un mes para los marineros antes de poder desembarcar.

De cualquier forma, preocupa que ante los actuales brotes, el régimen, que ha instado a confinar cada "ciudad y condado", endurezca más un sistema de prevención que ya de por sí es tremendamente estricto y las consecuencias económicas que pueda tener para un país que depende de sus compras a China.