Guerra en Ucrania

Putin justifica la invasión de Ucrania, pero elude mencionar una escalada bélica

El líder del Kremlin pronuncia un discurso dirigido a los ciudadanos rusos repleto de justificaciones sobre la necesidad de la guerra

En Kiev, el presidente Zelenski reclama el papel jugado por Ucrania en la alianza que derrotó a Hitler y dice que no permitirá a ningún país apropiarse de ese triunfo

ANTON NOVODEREZHKIN/POOL

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Marc Marginedas
Marc Marginedas

Corresponsal para la exURSS

Escribe desde Moscú

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Discurso plano, sin ningún anuncio dramático acerca de una eventual escalada en la guerra de Ucrania, y repleto de justificaciones dirigidas a los ciudadanos rusos sobre la imperiosa necesidad del conflicto. El presidente Vladímir Putin ha centrado su intervención con ocasión del Día de la Victoria presentando la autodenominada "operación especial" en el país vecino como una obligación ineludible para el Kremlin, dada la "amenaza inaceptable" que, según su opinión, se cernía sobre Rusia. Momentos antes, en Kiev, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, también había pronunciado una disertación sobre la efemérides, reivindicando el papel de su país en la "alianza" internacional que derrotó el pasado siglo a las huestes nazis de Adolf Hitler, y prometiendo que no permitiría que ningún otro Estado se apropiara en exclusividad de dicho logro colectivo, en una clara referencia al Kremlin.

Sin presentar prueba alguna, el líder ruso ha acusado al Gobierno ucraniano de "preparar una operación de castigo en el Donbás para invadir nuestro territorio histórico, incluido Crimea" en los días previos al inicio del ataque ruso. Incluso se ha permitido lanzar una acusación falsa contra Occidente, que en ningún caso se corresponde con la realidad vivida en las semanas previas al comienzo de las hostilidades. "En Kiev decían que podían obtener armas nucleares y la OTAN empezó a explorar los territorios adyacentes al nuestro", ha asegurado. En otro momento del discurso, Putin ha buscado arengar a los soldados rusos, haciendo hincapié en la idea de que su país no era el agresor, sino el agredido. "Me dirijo a nuestras fuerzas armadas, os batís por la patria, por su futuro".

Todas estas acusaciones fueron de inmediato contestadas por la parte ucraniana, que desmintió tajantemente que su Ejército tuviera intención alguna de lanzar una ofensiva militar o intentar recuperar por la fuerza territorios perdidos en 2014, durante la anexión de Crimea y el estallido de la guerra en el Donbás. "Los países de la OTAN no tenían intención de atacar a Rusia; Ucrania no tenía intención de atacar Crimea; el Ejército ruso está muriendo, no defendiendo su país, sino intentando ocupar otro", ha reaccionado Mijailo Podoliak, cercano consejero del jefe del Estado, Volodímir Zelenski.

Discurso de Zelenski

Moscú siempre ha concentrado la atención del mundo en este fecha tan señalada para el espacio exsoviético, pero en esta ocasión las autoridades de Ucrania han querido contraprogramar a Putin, ofreciendo un análisis alternativo de los hechos que condujeron a la derrota de la Alemania nazi. En Kiev, una ciudad que poco a poco va recobrando el pulso previo a la guerra después de que las tropas rusas se retiraran de las poblaciones cercanas conquistadas en los primeros días de la invasión, pudo verse por las pantallas un mensaje grabado en vídeo del presidente Zelenski en el que éste reclamaba el rol jugado por Ucrania en la derrota de Hitler y prometía combatir cualquier intento de un solo país de apropiarse de la efemérides, en una referencia nada velada a Rusia. "Estamos orgullosos de nuestros predecesores que, junto con otros pueblos... han vencido al nazismo; millones de ucranianos han luchado contra el nazismo", ha recordado.

Momentos después, Zelenski se ha dejado ver por el centro de la ciudad, y ha prometido que su país celebraría dos días de la victoria: uno sobre los nazis y otro sobre los rusos, a quienes ha comparado con los invasores alemanes que ocuparon Ucrania durante varios años. "El Día de la Victoria sobre los nazis, nosotros nos batimos por otra victoria; la vía hacia esta vitoria es larga, pero no tenemos duda", ha augurado.

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El desfile en la capital rusa ha seguido los parámetros habituales de cada año, aunque con algunas salvedades. Un total de 11.000 hombres, algunos de ellos pertenecientes a unidades que están combatiendo en Ucrania, han desfilado por la plaza Roja al ritmo de marchas militares, acompañados por decenas de blindados y baterías de misiles estratégicos. Sin embargo, aludiendo a las malas condiciones meteorológicas, se ha cancelado el sobrevuelo de aviones de combate, una circunstancia que se ha repetido en otras localidades y que ha sido destacado con sospecha por miembros de la oposición rusa como Leónid Volkov. El jefe del Estado Mayor, el general Valeri Gerásimov, no ha sido mostrado en las imágenes de televisión, un hecho que tampoco ha pasado desapercibido.

Los habitantes de Kiev, la capital del país atacado por las tropas de Putin, escuchaban de reojo el discurso del presidente ruso, inquietos ante la posibilidad de una nueva escalada bélica. "He seguido el discurso desde la distancia", ha confesado a EL PERIÓDICO Galina Romaniuk, de 28 años. Recordando que Ucrania existía "500 o 600 años antes de la fundación de Moscú", esta joven se ha indignado al comprobar cómo Putin considera al Donbás como parte del territorio de Rusia. Por su parte, Ruslán Kovalchiuk, de 33 años y originario de Zhitomir, ha calificado al líder del Kremin de "enfermo mental" tras seguir su intervención por Telegram. Pese a que la jornada ha transcurrido con normalidad, en algún momento de la mañana pudieron escucharse alarmas aéreas.