Crisis migratoria

El director de Frontex dimite en medio del escándalo por las devoluciones en caliente

Naciones Unidas informa de más de 3.000 muertes en el mar en el 2021 al intentar alcanzar el sur de Europa

El director ejecutivo de Frontex, Fabrice Leggeri.

El director ejecutivo de Frontex, Fabrice Leggeri.

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Silvia Martinez
Silvia Martinez

Periodista

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Hace meses que la Agencia Europea de Fronteras (Frontex) está en el ojo del huracán por mala gestión y su supuesta complacencia en las devoluciones en caliente de inmigrantes en el Mediterráneo. Es lo que llevan denunciando desde hace meses la plataforma de investigación Lighthouse Reports, en colaboración con varios medios de comunicación europeos. En medio de este escándalo y de la investigación puesta en marcha por la oficina antifraude de la UE (OLAF) por las supuestas irregularidades en la gestión de la agencia, su director ejecutivo, Fabrice Leggeri, ha decidido presentar su dimisión. 

“Devuelvo mi mandato al Consejo de Administración, ya que parece que el mandato de Frontex en el que he sido elegido y renovado en junio de 2019 ha sido silenciosa pero efectivamente modificado”, señala en la misiva enviada al consejo de administración de la agencia creada en el año 2004. La Comisión Europea, mientras tanto, ha negado este viernes que el mandato se haya modificado y ha recordado que Frontex tiene una tarea “crítica” para ayudar a los Estados miembros “a proteger las fronteras exteriores y velar por el respeto de los derechos fundamentales” en un área extremadamente sensible y desafiante. 

Bruselas ha eludido comentar la gestión de Leggeri ni el informe de la OLAF. “Es el consejo de administración, en el que la Comisión tiene un asiento evaluar la situación y la carta de su director”, ha dicho el portavoz Eric Mamer. “Frontex actúa probablemente en el área más sensible de la política de la UE. Un área con desafíos políticos humanos como pocas organizaciones tienen que afrontar y, por tanto, es normal esperar que este tipo de organización, mientras crece como lo ha hecho ante los desafíos que la UE ha tenido en este área, no necesariamente ha actuado como debería. Todas las instituciones tienen que mejorar y es en lo que nos vamos a centrar”, se ha limitado a señalar el portavoz.

Siete años en el cargo

Durante los siete años que el francés ha estado en el cargo, la agencia ha ido ganando peso y músculo -para responder a la crisis migratoria de 2015- hasta convertirse en la agencia de la UE con el mayor presupuesto: 754 millones en 2022 (frente a los 143 millones de 2015) y una plantilla de 1.400 funcionarios aunque con el mandato de dotarse de un cuerpo de 10.000 para 2027. Un período que ha estado marcado por continuas controversias, acusaciones y revelaciones sobre sus supuestas malas prácticas que llevaron al Parlamento Europeo a rechazar en marzo pasado la validación de sus cuentas de 2020 debido a las conclusiones de la OLAF. 

La última acusación, esta misma semana, apunta el intento de Frontex de maquillar la devolución -entre marzo de 2020 y septiembre de 2021- de 957 inmigrantes encontrados a la deriva en lanchas hinchables y sin motor en el mar Egeo. Además, la oenegé Sea Watch ha presentado esta semana una denuncia ante el Tribunal de Justicia de la UE contra Frontex por presuntas violaciones de los derechos humanos por su connivencia con las devoluciones en caliente. 

A esto se suma la investigación de la OLAF cuyo director, Ville Itälä, avanzó a finales de febrero sus conclusiones a las comisiones de control presupuestario y libertades civiles. En ella, decía en una pregunta parlamentaria a la Comisión Europea el eurodiputado de los Verdes Erik Marquardt, se analizan las acusaciones de mala conducta dentro de Frontex en relación con las violaciones de los derechos humanos en las fronteras exteriores de la UE. “Según el resumen, el informe -al que los eurodiputados no tienen acceso- revela que la dirección de Frontex estaba al tanto de las violaciones de los derechos humanos y evitó deliberadamente denunciarlas”.

Críticas en la Eurocámara

“La dimisión de Leggeri es una gran noticia, pero es necesario esclarecer de forma inmediata todos los motivos tras esta decisión”, ha reclamado la eurodiputada Sira Rego. Según la representante de Izquierda Unida, el problema de Frontex no es solo Leggeri sino que es estructural. “Su dimisión no es suficiente y necesitamos un cambio total en la política migratoria de la UE”, ha reclamado pidiendo a la Comisión Europea responsabilidad, el fin de la opacidad de Frontex y a la OLAF que presente los resultados de su investigación. 

También los socialdemócratas europeos han recordado que fueron los primeros en pedir la dimisión de Leggeri hace más de un año y han avisado que se trata de un problema que viene de lejos. "Durante años, Leggeri ha gestionado mal la Agencia de Fronteras y Guardacostas de la UE, dañando considerablemente su reputación y engañando al Parlamento en el camino”, ha criticado la socialista Birgit Sippel reclamando una investigación a fondo para restablecer la integridad y la credibilidad de Frontex.

3.000 muertos en el mar en el 2021

En este contexto, Naciones Unidas ha informado de que más de 3.000 inmigrantes y refugiados han muerto o están desaparecidos tras intentar llegar por mar en 2021 a las costas del sur de Europa o a las islas Canarias, según Naciones Unidas, que ha llamado a adoptar medidas "urgentes" para proteger a quienes se embarcan en estos "peligrosos" viajes -de hasta diez días en el caso del archipiélago español-. Del total de fallecidos, al menos 1.924 corresponden a las rutas que conectan el norte de África con Europa en la parte central y occidental del Mediterráneo, mientras que 1.153 de estas víctimas se circunscriben a la ruta del Atlántico hacia las Canarias.

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El dato global de 2021 prácticamente duplica el registrado el año anterior y una portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Shabia Mantoo, ha advertido de que 2022 también está dejando cifras "alarmantes", con 478 muertos o desaparecidos en lo que va de año. "La mayoría de los recorridos tuvieron lugar en embarcaciones repletas, no aptas para navegar, inflables", ha señalado Mantoo, al hacer repaso de unas condiciones precarias que se extienden también al viaje terrestre previo, a través del desierto del Sáhara, en zonas "remotas" sin apenas acceso o en centros de detención, a merced de todo tipo de abusos.

ACNUR ha recordado que los cierres fronterizos derivados de la pandemia de covid, la inestabilidad política y de seguridad y el deterioro de las condiciones socioeconómicos complican aún más un contexto en el que ha apelado a los gobiernos a tomar medidas, tanto en el ámbito de la protección de los migrantes como en la búsqueda de soluciones a más largo plazo. En este sentido, la agencia ha reclamado por boca de su portavoz "alternativas" a los largos y peligrosos viajes, así como un enfoque político más humanitario. La ONU y las organizaciones de Derechos Humanos han denunciado de forma reiterada la falta de mecanismos claros de desembarco para los migrantes rescatados en aguas del Mediterráneo. "Los países deben garantizar la entrega de servicios esenciales a las personas en movimiento y a aquellas que están atrapadas en la ruta, interceptadas en el mar o recluidas en centro de detención, y determinad si necesitan protección internacional", ha dicho Mantoo.