Guerra en el este de Europa

Putin se da un baño de masas en Moscú a favor de la invasión

El líder ruso acusa a Ucrania de empantanar las negociaciones

El jefe del Kremlin y Scholz mantienen una "dura conversación"

Putin, en un acto en el estadio de Moscú.

Putin, en un acto en el estadio de Moscú. / Serguei Guneyev

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El Periódico

Ante 200.000 personas, el presidente de Rusia, Vladímir Putin se ha dado una baño de masas en estadio Luzhniki de Moscú, con motivo del octavo aniversario de la anexión de Crimea, acto en el que ha defendido la invasión de Ucrania como un acto de salvación ante un genocidio en Donestk y Lugansk. "La razón principal de esta operación especial", ha declarado Putin usando el término oficial con el que Rusia denomina esta invasión, "es el de ahorrar sufrimiento a la gente, y de evitar este genocidio contra la población" del este de Ucrania-

El presidente de Rusia ha aprovechado para aplaudir la valentía demostrada por el Ejército ruso en combate. "Codo con codo, nuestros soldados se ayudan, se apoyan mutuamente y, si es necesario, protegen a sus compañeros de las balas con su propio cuerpo en el en el campo de batalla. No hemos tenido tal unidad en mucho tiempo", ha declarado el mandatario. Sobre Crimea, Putin ha defendido la anexión como un acto de "necesidad" para "sacar a la península de esa posición humillante, de ese estado humillante en el que estaba inmersa cuando formaban parte de otro estado (Ucrania)".

Pero en pleno discurso la cadena de televisión pública rusa Rossiya-24 ha interrumpido la retransmisión, que ha retomado 15 minutos después en diferido . El Kremlin ha atribuido la interrupción a un fallo técnico en un servidor.

"¡Por un mundo sin nazismo!", "¡Por el presidente!" y "¡Por Rusia!", señalaban los eslóganes que se podían leer en el escenario del acto, que incluyó varios conciertos a cargo de populares cantantes cercanos al Kremlin.

Decenas de miles de personas que no pudieron acceder al estadio siguieron los conciertos en las inmediaciones del Luzhnikí, que tiene capacidad para más de 80.000 espectadores. "Gracias a los chicos que con armas en las manos defienden a los ciudadanos rusos en el Donbás", dijo Serguéi Sobianin, alcalde de Moscú. "Medio mundo se ha unido contra nosotros, pero Rusia es un país fuerte. Fuerte por sus ciudadanos, por sus patriotas", dijo.

Putin ha hablado también este viernes con el canciller alemán, Olaf Scholz, ante el que ha acusdo a Kiev de intentar empantanar las negociaciones bilaterales para poner fin a lo que él llama "operación especial militar" rusa en Ucrania con "nuevas propuestas no realistas". La conversación ha durado casi una hora y el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, la ha descrito como "dura, nada amistosa".

En una escueta nota, la cancillería de Berlín, informó que que Scholz ha pedido a Putin, que autorice un alto el fuego en Ucrania y avance hacia una solución diplomática del conflicto. La llamada con Moscú tenía a Ucrania como único punto en la agenda, ha servido para que Scholz reclame también una mejora de la situación humanitaria, según la escueta nota difundida por su oficina.

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El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó la conversación de ambos líderes como "bastante compleja pero absolutamente pragmática". "La conversación no podría ser calificada de amistosa, fue una conversación dura, naturalmente. Sin embargo, se mantiene la necesidad de mantener estos contactos, este intercambio de información y debate de temas incisivos, vinculados a la operación especial", indicó el representante de la Presidencia.

En otra conversación mantenida con el presidente francés, Emmanuel Macron, Putin ha acusado a Ucrania de "crímenes de guerra".