Tensión en el este de Europa

Putin reconoce como independientes los territorios prorrusos de Ucrania y ordena el envío de tropas

Rusia desplaza tropas hacia Donetsk y Lugansk tras declarar la independencia de estos territorios.  / Martha Jordan

3
Se lee en minutos
Marc Marginedas
Marc Marginedas

Corresponsal para la exURSS

Escribe desde Moscú

ver +

Rusia reconoce desde este lunes la independencia de las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, situadas en el este de Ucrania. En un largo y agresivo discurso televisado, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha anunciado la medida, asegurando a la vez que esta región del Donbás ha formado parte tradicionalmente de Rusia. "Creo que es necesario tomar una decisión que debería haber sido adoptada hace tiempo", atizó el líder del Kremlin durante su intervención, de una dureza inusitada. Horas más tarde, ordenó el envío de tropas a estos dos territorios "en una misión de mantenimiento de la paz". El Gobierno de Ucrania, por su parte, declaró que sigue considerando las regiones de Donetsk y Lugansk parte de su territorio.

La intervención de Putin en televisión estuvo repleta de referencias históricas, que se remontan incluso al imperio otomano, además de arremeter contra la OTAN por acercarse a las fronteras de Rusia. "Si Ucrania acaba integrándose en la OTAN, ello será una amenaza directa contra la seguridad de Rusia".

Según sendos decretos firmados por el presidente ruso la noche de este lunes, las tropas del Kremlin "garantizarán la paz" en esos territorios hasta la firma de acuerdos sobre amistad, cooperación y ayuda mutua entre ambas entidades y Moscú. No obstante, no se informó de ningún calendario de despliegue ni de su magnitud. El viernes, Estados Unidos informó de que había unos 190.000 efectivos rusos en las fronteras de Ucrania y en las regiones separatistas tras semanas de continua acumulación de tropas.

La Duma Estatal, la Cámara baja del Parlamento ruso, en la que solo tienen presencia el partido oficialista y fuerzas que no cuestionan las políticas de Putin, ya había aprobado una moción hace unos días en la que solicitaban dicho reconocimiento. Según un comunicado emitido por el Kremlin durante la tarde, antes del discurso, el mandatario ruso informó al presidente francés, Emmanuel Macron, y al canciller alemán, Olaf Scholz, de los resultados de la reunión del Consejo de Seguridad ruso, reunido este lunes de forma extraordinario y durante el cual "se examinó la petición" de su Parlamento, y se anunció la intención de Putin de "firmar el decreto respectivo" en "un futuro próximo".

Justificación de Moscú

La presidencia rusa justifica la medida alegando la supuesta falta de voluntad del Gobierno de Kiev de cumplir con los términos de los Acuerdos de Minsk, suscritos en 2014. "Las autoridades de Kiev no lo van a cumplir (el Acuerdo de Minsk). Además, ya lo han dicho públicamente muchas veces, tanto al más alto nivel como al nivel de ministros de Asuntos Exteriores y del Consejo de Seguridad", señaló Putin.

La maniobra es algo más que poner sobre el papel una situación que existe ya de facto desde hace años. La economía de Donetsk y Lugansk es completamente dependiente de la rusa, la moneda en circulación es el rublo y Moscú ha repartido cientos de miles de pasaportes entre sus habitantes, reconociéndolos como sus propios ciudadanos. Además de las palabras difundidas por la presidencia rusa no se habla en ningún caso de anexión de ambos territorios por parte de la Federación Rusa, como sí lo fue la península de Crimea en 2014.

Noticias relacionadas

La ruptura de los Acuerdos de Minsk, además, será bien recibida a buen seguro por muchos funcionarios en Kiev de puertas adentro. Los pactos, suscritos en un momento de extrema debilidad en el que la misma existencia del Estado ucraniano estaba en cuestión tras la anexión de Crimea y la rebelión en el Donbás, obligaban al Gobierno ucraniano a conceder un estatus especial a ambas regiones, gobernadas por líderes prorrusos con línea directa con Moscú. Todo ello era visto por Kiev como una forma de que el Kremlin mantuviera, por la puerta de atrás, influencia en la política doméstica ucraniana

Pese a las amenazas de sanciones por parte de EEUU y la UE, la diplomacia para superar la crisis seguía este lunes un cauce paralelo. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró este lunes antes del discurso de Putin que se reunirá el próximo jueves en Ginebra con su homólogo estadounidense, Anthony Blinken. Este anuncio tuvo lugar horas después de que trascendiera la propuesta francesa de una cumbre entre Putin y el presidente de EEUU, Joe Biden, a la que el estadounidense en principio se avino siempre que Rusia no invada Ucrania.