Tensión en Europa del este

Macron no logra arrancar de Putin compromisos concretos hacia la desescalada

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski , y el presidente francés, Emmanuel Macron, en la rueda de prensa conjunta que han ofrecido en Kiev.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski , y el presidente francés, Emmanuel Macron, en la rueda de prensa conjunta que han ofrecido en Kiev. / GLEB GARANICH / REUTERS

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Marc Marginedas
Marc Marginedas

Corresponsal para la exURSS

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Tras su gira por Moscú y Kiev, Emmanuel Macron ha intentado poner la mejor de las caras posibles ante la falta de promesas concretas por parte de Moscú hacia la desescalada. Un día después de reunirse en el Kremlin con el líder ruso, Vladímir Putin, el presidente de Francia ha viajado a la capital de Ucrania, donde ha departido con el presidente del país, Volodímir Zelenski, y donde ha asegurado vislumbrar "soluciones" a la crisis de seguridad en Europa del este. Desde Moscú, sin embargo, la interpretación de lo sucedido difería sustancialmente, y sus portavoces iban negando o puntualizando durante el día algunas de las informaciones proporcionadas por el mandatario francés.

Ya por la mañana, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, había desmentido un anuncio, realizado horas antes desde París por el Elíseo, asegurando que Putin había prometido a su homólogo francés suspender los ejercicios y las maniobras militares que realiza constantemente, desde el inicio de la crisis, el contingente desplegado en las proximidades de la frontera con Ucrania. Además, el vocero presidencial se ha empleado a fondo para minusvalorar la importancia de Francia en esta crisis, y el valor de los buenos oficios que pudiera emprender su presidente: "En la actual situación, Francia y Rusia no pueden llegar a un acuerdo; Francia es un miembro de la OTAN y la UE, no lidera la OTAN".

Dos han sido los únicos logros obtenidos por Macron durante su visita: la confirmación de que Rusia retiraría sus tropas desplegadas en Bielorrusia una vez acaben, a mediados de febrero, unas importantes maniobras militares que están teniendo lugar en la pequeña exrepública soviética, algo que, por otra parte, ya había dicho que cumpliría. Y la garantía de que Rusia no realizaría ningún movimiento militar que pudiera implicar una escalada, una promesa matizada también desde Moscú. Cualquier sugerencia de garantía "no es correcta", puntualizaron fuentes rusas.

Avances palpables

En donde sí que se experimentaron algunos avances palpables fue en la reactivación del proceso de paz para el conflicto del Donbás. Durante la rueda de prensa conjunta con Macron, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha anunciado la inminente celebración de un encuentro a nivel de expertos del denominado Cuarteto de Normandía, integrado por Rusia, Ucrania, Alemania y Francia, en teoría preparatorio para una posterior cumbre de los líderes de estos cuatro países que gestionan la aplicación de los Acuerdos de Minsk. La última ocasión en que se produjo una cumbre similar se remonta a diciembre de 2019, aunque solo sirvió para pactar un nuevo alto el fuego y un intercambio de prisioneros.

Según la interpretación rusa de dichos acuerdos, el Gobierno ucraniano está obligado a negociar directamente con los rebeldes prorrusos al frente de las autodenominadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk. Kiev rechaza de plano tal eventualidad. Considera que los cabecillas de la rebelión están financiados y azuzados desde el Kremlin, y darles voz en el Estado constituye una forma indirecta de mantener la influencia rusa en la política interior y exterior del país, ahora que los partidos políticos prorrusos ucranianos obtienen, elección tras elección, unos magros resultados que limitan mucho sus posibilidades.

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Ante la reticencia de Kiev a plegarse a la visión moscovita de los pactos de Minsk, Putin ha empleado, durante la rueda de prensa con Macron, una frase que ha generado un gran revuelo, que ha sido interpretado por muchos como la metáfora de una violación y que el Kremlin se ha visto obligado a precisar posteriormente. Refiriéndose a Ucrania y a su reticencias, Putin, amante de las expresiones comprometidas y las salidas de tono, ha repetido una frase muy empleada por los rusos: "te guste o no, mi guapa, aguántate". Zelenski, un antiguo humorista, ha recurrido a su ingenio para responder al presidente ruso. Ucrania, sostiene, sí es "guapa" pero nada de "mía". Y la paciencia que está mostrando durante los ocho años de guerra, está beneficiando no solo a ucranianos, sino también a rusos y a los europeos, porque está evitando una guerra.

El canciller alemán, Olaf Scholz, aseguró tras recibir el martes al presidente francés Emmanuel Macron y al polaco Andrzej Duda que Alemania, Francia y Polonia están "unidas" en su objetivo de preservar la paz en Europa. El mantenimiento de la paz debe hacerse "a través de la diplomacia y de mensajes claros, así como de la voluntad común de actuar juntos", dijo el canciller en una rueda de prensa celebrada antes de una cena de trabajo con el jefe de Estado francés y el presidente polaco.