Turbulencias en la nación

Fallece un manifestante herido durante las últimas protestas en Túnez

  • Cientos de tunecíes fueron reprimidos tras salir a las calles a denunciar la "deriva autoritaria" de un país controlado por el presidente Kais Faied

Manifestantes protestan en Túnez.

Manifestantes protestan en Túnez.

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EFE

Un manifestante herido gravemente durante las movilizaciones del pasado 14 de enero contra el presidente de Túnez, Kais Faied, falleció hoy en un hospital de la capital "debido a la violencia excesiva" de las fuerzas de seguridad, reveló el movimiento opositor "Ciudadanos contra el Golpe de Estado" en una nota.

El fallecido, un hombre de 50 años y originario de la ciudad de Sousse (noreste), fue ingresado el viernes en la unidad de cuidados intensivos después de participar en las protestas, prohibidas un día antes por las autoridades con motivo de la crisis sanitaria, y que fueron reprimidas con una violencia inusual según denuncian las organizaciones por los derechos humanos.

El Gobierno, encabezado por la profesora universitaria Najla Bouden, defiende una "gran moderación" por parte de los cuerpos del orden. Aún así, ha anunciado la apertura de una investigación para determinar las circunstancias de este deceso.

Protesta contra la "deriva autoritaria"

Las manifestaciones fueron convocadas por "Ciudadanos contra el Golpe de Estado" y cinco partidos políticos de diferentes corrientes para protestar contra lo que consideran la "deriva autoritaria" de un país que encara varias turbulencias. Las protestas se saldaron con decenas de detenciones después de que las unidades antidisturbios trataran de dispersar a los participantes con camiones lanza-agua, golpes de porra y gases lacrimógenos.

Según el Sindicato Nacional de Periodistas Tunecinos (SNJT), al menos 20 periodistas fueron agredidos de "forma premeditada" a pesar de haber presentado sus credenciales y la Policía impidió a numerosos profesionales grabar los arrestos, requisando su material a varios de ellos.

Un día antes de estas protestas, celebradas con motivo del aniversario de la revolución, el Ejecutivo impuso un nuevo toque de queda entre las 22.00 y las 5.00 horas durante un periodo de dos semanas así como la prohibición de cualquier manifestación ante el aumento de los contagios por coronavirus que en su último balance oficial ha registrado más de 12.000 casos diarios.

Los partidos políticos, principalmente el islamista Ennahda -principal fuerza parlamentaria - y el socialdemócrata Corriente Democrática acusaron al presidente de utilizar la crisis sanitaria para "destruir lo que queda de los derechos y libertades individuales".

Golpe institucional

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Desde que el pasado 25 de julio el presidente Faied decretase el Estado de excepción - que incluyó el cese del primer ministro y la suspensión de la Asamblea de manera indefinida -, ha congelado la casi totalidad de la Constitución de 2014 y se ha hecho con plenos poderes con el fin de "recuperar la paz social", todo un golpe institucional.

Una decisión que ha sido calificada por la mayoría de partidos políticos de "golpe de Estado", mientras otros consideran que se trata de una "rectificación" de la revolución de 2011 que puso fin a las dos décadas del régimen autócrata de Zine El Abidine Ben Ali.

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