Denuncia en las redes

Escándalo en Marruecos por los chantajes sexuales a alumnas en la universidad

  • La justicia condena a dos años de cárcel a un profesor por pedir sexo a una alumna a cambio de buenas notas

  • Al menos otros seis profesores más están siendo investigados por motivos similares después de una campaña de denuncia en las redes sociales

Una imagen de la avenida Mohammed V de Rabat.

Una imagen de la avenida Mohammed V de Rabat. / SHEREEN TALAAT (REUTERS)

3
Se lee en minutos
Marc Ferrà

Un tribunal de Marruecos ha condenado esta semana a dos años de cárcel a un profesor universitario que había chantajeado sexualmente a una alumna a cambio de mejorar sus notas. El docente ejercía en la Universidad de Settat, a 80 kilómetros al sur de Casablanca, junto a él hay cuatro profesores más del mismo centro que están pendientes de juicio por motivos similares.

La polémica, conocida en Marruecos como "sexo por buenas notas", también afecta como mínimo a dos universidades más del país y en los últimos meses cada vez más estudiantes han roto su silencio para denunciar y mostrar su repulsa ante los casos de acoso. En redes también se ha iniciado una campaña bajo el hashtag #metoouniv en la que más de un centenar de personas han publicado su testimonio.

Esta condena ha sido dictada por el Tribunal de Apelación de Settat y acusa al docente de acoso sexual y atentado al pudor contra una mujer por la fuerza. Ha sido la primera sentencia contra un profesor después de que el mes de septiembre el escándalo estallara en la universidad de esta ciudad.

Mensajes de teléfono

El detonante fue la publicación de una conversación de WhatsApp entre el profesor del departamento de Economía y una estudiante. La alumna aseguró que el docente le pedía tener sexo con él a cambio de mejorar sus calificaciones en los exámenes, incluso de asignaturas que él no ejercía. Otras estudiantes también afirmaron durante la investigación que recibían mensajes del profesor con insinuaciones.

Aunque en el último momento la víctima decidió retirar la denuncia, la fiscalía marroquí siguió adelante con el proceso. Los otros cuatro profesores imputados de el mismo centro pertenecen al departamento de Derecho, también en las universidades de Tánger y Uchda hay dos docentes que están siendo investigados.

Este primer caso desató la polémica y también provocó que las autoridades tomaran cartas en el asunto y comenzaran una investigación, además de apartar de su labor docente a los profesores implicados. También animó a otras estudiantes de universidades de todo el país a alzar la voz contra esta práctica que en muchas ocasiones son conocidas pero quedan silenciadas por el tabú sobre este tipo de temas en el país.

Las estudiantes rompen su silencio

Una de las campañas que ayudó a visibilizar el acoso sexual es la que inició el colectivo Moroccan Outlaw 490 en las redes sociales con la etiqueta #metoouniv. La directora de cine marroquí Sonia Terrab es una de las personas que hace años impulsó esta plataforma con el objetivo de tumbar el artículo 490 del Código Penal que castiga las relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Noticias relacionadas

Terrab ha manifestado a EL PERIÓDICO su satisfacción por esta primera condena: "La justicia marroquí debe animar a las mujeres a denunciar para que su voz pueda seguir liberándose", ha defendido. "Cuando los jóvenes no son capaces de interponer una denuncia por la razón que sea, la justicia debe seguir su curso. Necesitamos que el fiscal asuma estos casos y sobre todo luchamos por una justicia más justa, más alentadora, es decir un espacio más sano", ha expresado la activista.

Esta plataforma ha recogido anónimamente más de un centenar de historias que después han publicado en redes sociales. Los testimonios no solo apuntan a los profesores universitarios, también de escuelas e institutos: "Tenía 17 años (el año pasado) el profesor de clases extras me dijo que me quería, me tocó el culo y el muslo una vez, siempre hablaba de mis labios... No tuve el valor de expresarlo, ya que lo respetaba mucho", relata una de las víctimas, y añade: "Me da asco, tiene 39 años. Lo peor es que su hermano (profesor) también me declaró su afecto en Instagram, hablando de lo mucho que amaba mi cuerpo. Me odio aún más por no haber reaccionado antes".