Tensión en la isla caribeña

Cuba frustra la marcha opositora a golpe de detenciones y un gran despliegue policial

  • El dramaturgo Yunior García Aguilera es la cara visible del movimiento que ha convocado a la ciudadanía a protestar de la manera más "imaginativa" y sin exponerse a situaciones de violencia

Banderas cubanas cubren la casa de Yunior García.

Banderas cubanas cubren la casa de Yunior García. / Reuters

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Abel Gilbert
Abel Gilbert

Corresponsal en Buenos Aires

Especialista en se ha especializado en temas políticos relacionados con la región pero también ha abordado cuestiones culturales y deportivas

Escribe desde se encuentra en la ciudad de Buenos Aires

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Unos 700.000 estudiantes volvieron este lunes a las aulas tras meses de confinamiento y clases a distancia, y se espera que hoy hagan lo mismo- Diez aeropuertos internacionales se abrieron para recibir a los turistas internacionales. El Gobierno cubano resaltó la vuelta a la normalidad pero prefirió guardar silencio sobre los episodios excepcionales de ayer, la marcha de protestas convocada por grupos opositores. Las principales ciudades de la isla se blindaron el lunes para impedir que fructificara la convocatoria de Archipiélago, el colectivo disidente que, como nunca antes, le ha plantado cara a las autoridades de la isla caribeña. La plataforma, fruto de las protestas de los intelectuales contra la censura de noviembre de 2020, y el estallido social del 11-J, ha denunciado intimidaciones de todo tipo para que los adherentes a la Jornada Cívica de ayer no salieran a la calle vestidos de blanco. Más que una marcha, lo que los convocantes buscaron fue una sumatoria inorgánica de voluntades desplazadas por las ciudades e identificadas por un mismo color. Las fuerzas de seguridad intentaron reducir a la mínima expresión esas acciones. También se ha informado de detenciones.

Numerosas personas, relacionadas con Archipiélago, sufrieron escraches y asedios en sus casas, incitados por el Partido Comunista (PPC). En los días previos al 15-N proliferaron las advertencias en centros de trabajo. Varios activistas fueron visitados por agentes de inteligencia. El Gobierno no tiene dudas de que la protesta es una avanzada desestabilizadora promovida desde los Estados Unidos. El malestar no parece, desde la perspectiva oficial, tener relación con la creciente desigualdad entre cubanos, ni con los efectos de una inflación del 6000% en el mercado negro o el fracaso rotundo del ordenamiento económico. Tampoco con la emergencia de una nueva generación, educada en las nuevas tecnologías que, sin sentirse necesariamente “pronorteamericanos”, reclaman espacios nuevos de participación política.

El ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, ha calificado la protesta de "operación fallida", a contramano del "día festivo" que tuvo la isla con el reinicio de las clases. Lo que se ha buscado, ha añadido, es " crear una imagen artificial totalmente ajena a lo que ocurre hoy en las calles". Rodríguez no ha hecho mención a las turbas y otros modos de hostigamiento.

El nacimiento de un liderazgo

El dramaturgo Yunior García Aguilera es la cara visible del movimiento que convocó a la ciudadanía a protestar de la manera más "imaginativa" y sin exponerse a situaciones de violencia. Él, por su parte, se propuso el pasado domingo caminar solo por el centro habanero, todo de blanco y con una flor, también blanca, invocada por José Martí, el héroe nacional, en uno de sus poemas, como un símbolo destinado al amigo que da "su mano franca" y para "el cruel que me arranca". El diario oficial Granma repudió el uso de esa poesía por parte de un disidente. "El color blanco no está en venta".  El dramaturgo no pudo salir de su casa. La ventana fue cubierta con una bandera cubana gigante.

La figura de García Aguilera se ha constituido en un símbolo. El gran cantante y compositor Pablo Milanés salió en su defensa y le dedicó una antigua canción, "Flores del futuro". Milanés, por varias décadas uno de los referentes culturales del castrismo, junto con Silvio Rodríguez, expresó su "desprecio" por el dispositivo represivo y la presencia de "turbas" para amedrentar a los opositores. "Mi apoyo a Yunior Garcia Aguilera y a todos los cuban@s que él representa y luchan dentro y fuera de Cuba. Es hermoso que coincidamos en mostrar nuestro reclamo de libertades absolutas a través de las flores", escribió en su perfil de Facebook.  "Me da vergüenza ajena que gente de mi raza se preste a ser como los antiguos cazadores de cimarrones de su propio suplicio y dolor", añadió, en alusión a la suerte que corrían los esclavos rebeldes en el siglo XIX. "Los están utilizando. ¡Despierten!", reclamó el autor de "Años".

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La posición de Rusia

Moscú ha acusado a Washington de promover las protestas. "Constatamos un repentino incremento en los últimos meses de la política de EEUU de desestabilización de la situación en la Isla, incentivando los ánimos de protesta desde el exterior, incluido a través de las redes sociales", ha dicho María Zajárova, portavoz del Ministerio ruso de Exteriores. La marcha, ha recordado, no ha recibido permiso del Gobierno cubano. Rusia ha denunciado que "altos funcionarios", entre ellos el secretario de Estado, Antony Blinken, y representantes diplomáticos de de EEUU en La Habana han convocado a través de sus palabras a "revertir el orden constitucional vigente". Según Zajárova, "desde el extranjero se caldea el ambiente de manera artificial" y se "acallan las secuelas del reforzamiento sin precedentes de la política sancionadora" de la Casa Blanca.

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