Juicio contra el yihadismo en Francia

Hollande reconoce que “fracasaron” para evitar los atentados del Bataclan

  • El expresidente francés comparece en el juicio de los ataques del 13-N de 2015 en París

  • Reconoce errores de los servicios de inteligencia franceses y belgas

François Hollande.

François Hollande. / REUTERS / CHRISTOPHE ENA POOL

3
Se lee en minutos
Enric Bonet

“La democracia siempre será más fuerte que la barbarie”. El expresidente francés François Hollande empezó prácticamente con estas palabras su testimonio en el juicio en París de los atentados del 13 de noviembre de 2015. Con más de tres horas de retraso —debido a un recurso presentado por los abogados de la defensa—, el exdirigente socialista compareció como testigo en el histórico tribunal de la capital francesa. Era la primera vez en la historia contemporánea de Francia que un expresidente declaraba en un juicio por terrorismo. Así quedó reflejado en la gran expectación generada por esta jornada del longevo proceso judicial, que empezó en septiembre, de los autores y cómplices de los atentados del Bataclan.

¿Qué hizo Hollande durante esa fatídica noche? ¿Las autoridades francesas tomaron todas las medidas posibles para evitar ese atentado? ¿Cómo los bombardeos franceses sobre Siria e Irak contribuyeron en la voluntad suicida de esos yihadistas, que asesinaron a 131 personas e hirieron a otras 413? Fueron algunos de los principales interrogantes que predominaron durante el testimonio de Hollande. Durante casi cuatro horas, su interrogatorio tuvo algunos momentos tensos, sobre todo ante la insistencia de los abogados de la defensa para saber si las autoridades galas hicieron todo lo posible para evitar esos ataques, que ensangrentaron la sala Bataclan, las terrazas parisinas y el Stade de France.

El expresidente compareció en el juicio ante la petición de la asociación Life for Paris, uno de los principales colectivos de víctimas. Su abogado justificó su solicitud debido a un video del interior del Bataclan en que se veía a los yihadistas gritando cuatro veces el nombre de Hollande, a quien atribuían la responsabilidad de esa matanza. “Es una fórmula que aprendieron, una especie de estribillo. (…) El mensaje que sus comandantes les pidieron que transmitieran”, declaró el dirigente socialista. De hecho, negó con vehemencia que la motivación principal de ese atentado fuera una respuesta a los bombardeos franceses en Irak y Siria, sino el estilo de vida francés: “Somos el país de los derechos humanos, el país de las libertades”.

"¿Se hizo todo lo posible para evitar los atentados?"

Tras las preguntas de los jueces y la fiscalía, llegó el turno de los abogados de las víctimas. “¿Se hizo todo lo posible para evitar los atentados?, le preguntó la letrada Samia Maktouf. “Si tuviera la mínima duda, lo diría”, respondió Hollande. “¿Hubo agujeros en la raqueta de los servicios de inteligencia?”, insistió Jean-Marc Delas, otro de los abogados. “Siempre ha habido un fracaso cuando se produce un atentado”, reconoció el expresidente. “Pero cuántos atentados logramos desarticular”, reivindicó.

Noticias relacionadas

Una de las espinas clavadas de las autoridades francesas, como reconoció Hollande este miércoles, es que tenían constancia desde agosto de 2015 que Abdelhamid Abaaoud, el cabecilla de esos atentados, preparaba un ataque contra Francia desde Siria. Los servicios de inteligencia franceses estaban focalizados en él y decidieron en septiembre de 2015 intervenir militarmente en Siria, en parte, por este motivo. Pero Abaaoud, muerto durante una operación policial en noviembre de ese año, escapó de su radar y se dedicó a hacer viajes de ida y vuelta entre Siria y Europa.

“Creo que Bélgica no estaba preparada para lo que sucedió”, dijo el exmandatario sobre la mala cooperación en ese momento entre los servicios de inteligencia belgas y franceses. “Espero que no volveremos a tener nunca más un juicio de esta importancia con tantas víctimas. Pero seguiremos sufriendo ataques terroristas”, afirmó Hollande sobre una amenaza yihadista que bajó en intensidad, pero sigue presente en el Viejo Continente.