Consejo Europeo

Sánchez reclamará más ambición ante la tibia respuesta de Bruselas a los precios de la luz

  • España logra incluir en la agenda del Consejo Europeo un debate sobre la escalada de los precios de la energía pero es poco probable que arranque medidas más contundentes

  • El jefe del Gobierno español mantendrá un desayuno de trabajo con el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y un encuentro con la presidenta Ursula von der Leyen antes de la cumbre

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una rueda de prensa tras el Consejo Europeo del pasado mes de junio en Bruselas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una rueda de prensa tras el Consejo Europeo del pasado mes de junio en Bruselas. / HORST WAGNER / EFE

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Silvia Martinez
Silvia Martinez

Periodista

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Ni la “caja de herramientas” incluida hace una semana por la Comisión Europea en su propuesta para frenar la escalada de los precios de la electricidad ni el borrador de conclusiones que perfilan los líderes de la Unión Europea como colofón a la “discusión estratégica” sobre energía de este jueves y viernes en el Consejo Europeo que se celebra en Bruselas reflejan, a juicio del Gobierno español, la gravedad de la emergencia energética que vive Europa. Las recientes propuestas son decepcionantes, insuficientes y no cumplen las expectativas españolas. Aun así, el presidente Pedro Sánchez acude a la cumbre, según fuentes del Gobierno, con una posición contundente y la intención de pelear y pedir al resto de jefes de Estado y de Gobierno de la UE más ambición para que Europa adopte medidas más estructurales.

Según la carta de invitación dirigida por el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, la escalada de los precios se abordará en la primera jornada de la cumbre. El debate girará entorno a qué se puede hacer a nivel nacional y europeo ,tanto a corto como a largo plazo. Como punto de partida, la comunicación presentada el pasado 13 de octubre por el Ejecutivo comunitario en la que Bruselas enumera las medidas a nivel nacional que pueden adoptar los gobiernos a corto plazo para frenar el impacto de la subida de los precios, pero que aparca las grandes propuestas de España. Un revés que en Madrid se toman con resignación dadas las grandes diferencias de diagnóstico que existen de sur a norte y de este a oeste de Europa.

“Está claro que hay un par de países que tienen problemas con precios domésticos al alza y es justo que quieran sacar el tema” pero “a corto plazo son los Estados miembros los que tienen que actuar no la Comisión Europea”, sostienen fuentes diplomáticas de uno de los países del norte de Europa satisfechas con las medidas y la hoja de ruta planteada por Bruselas. “Pensamos que es una caja equilibrada” y “muy útil”, añaden otras fuentes que, al igual que la Comisión, consideran que la subida de los precios energéticos es un problema temporal. Es la tesis que defienden países como Holanda, Alemania, Finlandia o Bélgica al contrario que España, Italia, Grecia o Francia que piden medidas de mayor calado.

Con Michel y von der Leyen

Pese a esta divergencia de opiniones, Sánchez, que mantendrá un desayuno de trabajo con Michel y un encuentro posterior con la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, defenderá este jueves ante sus homólogos, tal y como han hecho las vicepresidentas Nadia Calviño y Teresa Ribera en distintas formaciones del Consejo, la importancia de impulsar compras conjuntas de gas y crear reservas estratégicas, la necesidad de abordar con una mayor contundencia la especulación en los mercados de emisiones de CO2, el fomento de contratos a largo plazo y una reforma en profundidad del mercado de la electricidad. 

Cuestiones todas ellas que no se mencionan explícitamente en el borrador de conclusiones que solo invita a Comisión y gobiernos a utilizar “urgentemente de la mejor manera posible” la caja de herramientas para dar ayuda a corto plazo a los consumidores y empresas más vulnerables y a considerar a medio y largo plazo otras medidas que mejoren la resiliencia y la seguridad en el suministro. “No hay soluciones fáciles y (desde luego) no habrá soluciones el sábado”, admiten desde otro país del norte de Europa. Aún así, se espera un debate intenso -hay países que aprovecharán para defender los beneficios de la energía nuclear y otros para atacar el paquete climático Fit for 55- que no se terminará en esta cumbre en la que, además de energía, también se hablará de Polonia y el estado de derecho.

Discusión sobre Polonia

El fallo del Tribunal Constitucional polaco cuestionando la primacía del derecho comunitario y las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha abierto una brecha más en las ya tensas relaciones con Varsovia. Pese a los intentos de Michel por esquivar el debate y aunque no estaba inicialmente en la agenda, son muchos los Estados miembros que han exigido una disución sobre una sentencia que dejó a muchas capitales en estado de "shock”. La idea es trasladar en persona al primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, el profundo malestar que reina tras la sentencia, aunque fuentes del Gobierno español esperan que no termine monopolizando el Consejo Europeo. 

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“Necesita escuchar la reacción de otros Estados miembros. No será un paseo por el parque”, augura un diplomático europeo. Entre los países que están determinados a tomar la palabra está el primer ministro holandés Mark Rutte, que ya ha pedido a Bruselas que no apruebe el plan de recuperación polaco -y desbloquee los 23.900 millones en subsidios- mientras Varsovia no respete las sentencias del TJUE. No lo hará con ánimo de intensificar el enfrentamiento pero es “una cuestión grave y hay que abordarla”, señalan fuentes holandesas satisfechas con la línea de actuación marcada por von der Leyen esta semana en el pleno de Estrasburgo. “Para nosotros la base de la discusión es que todo el mundo debe cumplir los veredictos de los tribunales, especialmente del TJUE. Es un valor básico de ser europeo que nunca debería ser desafiado.

Además de energía y Polonia, la cumbre también evaluará la situación del covid19, la transición digital, las relaciones comerciales y la política migratoria. El borrador de conclusiones vuelve a denunciar cualquier intento de terceros países por instrumentalizar la inmigración por motivos políticos, recalca la importancia de asegurar una política de devoluciones efectiva y un control “efectivo” de las fronteras exteriores y esfuerzos para evitar “movimientos secundarios.