Crisis sanitaria global

El Gobierno francés quiere ampliar el uso del pasaporte covid hasta verano

  • El Ejecutivo presenta un proyecto de ley que le permite alargar hasta julio de 2022 la exigencia omnipresente del certificado sanitario

  • La exigencia del pase para entrar en un bar, restaurante o museo estaba previsto que se terminara el 15 de noviembre

Dos hombres muestran su pasaporte sanitario a la entrada a un cine de Paris.

Dos hombres muestran su pasaporte sanitario a la entrada a un cine de Paris. / ALAIN JOCARD (AFP)

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Enric Bonet

El pasaporte sanitario ha llegado para quedarse en Francia. El Gobierno francés presentó este miércoles un proyecto de ley que le da la posibilidad de exigir el certificado hasta el verano del año que viene. Desde principios de agosto, en el país vecino se exige el pase covid-19 para ir a un bar, restaurante (también en la terraza), museo, así como en casi todas las actividades de ocio, culturales y deportivas. Esta medida debía aplicarse hasta el 15 de noviembre, pero ahora podría prorrogarse hasta el 31 de julio de 2022.

"Este texto no prevé un estado de emergencia eterno, sino que solo retrasa el momento en que desaparecerá de nuestras herramientas jurídicas", aseguró Gabriel Attal, el portavoz del Ejecutivo, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Attal se mostró prudente e insistió en que el certificado sanitario continuará exigiéndose "si la situación sanitaria empeora". La nueva ley, que empezará a ser debatida el 19 de octubre en la Asamblea Nacional, también endurece las multas para los que utilicen certificados sanitarios falsos. Además, da la posibilidad al Gobierno de volver a reactivar con un solo decreto el estado de emergencia sanitario -el equivalente galo del estado de alarma en España-.

Francia, junto a Italia, es uno de los países europeos que han hecho un uso más extendido del pase covid-19, que disponen las personas con una pauta de vacunación completa o un test negativo reciente. Cuando esta medida se anunció el 11 de julio, las autoridades insistieron en su carácter temporal. Su objetivo principal era acelerar la campaña de vacunación. Tres meses después, el 75% de los franceses han recibido al menos una dosis. Francia se ubica en la honorable octava posición de los países de la Unión Europea con un mayor porcentaje de población inmunizada, por detrás de España, pero por delante de Alemania, Holanda o Suecia.

Temor a un repunte epidémico en invierno

Pese al éxito de la campaña de vacunación francesa, las autoridades no quieren desprenderse del pasaporte covid-19. El Ejecutivo macronista no quiere bajar la guardia. Según recordó Attal, el invierno resulta "propicio para un repunte epidémico". Con una incidencia de 44 casos por 100.000 habitantes y una media de 31 muertos diarios durante la última semana, la situación del coronavirus parece controlada en Francia. 

Pero el presidente Emmanuel Macron es consciente de que, si empeora de manera considerable, esto lastraría sus opciones para las elecciones presidenciales de 2022. Con la nueva ley, se dota de mecanismos para adoptar restricciones sin tener que pasar por el Parlamento durante el largo periodo electoral de las presidenciales de abril y las legislativas de junio.

"No debemos confundir medidas posibles con medidas aplicadas", defendió Attal, cuya prudencia refleja el temor de las autoridades que la prórroga del pasaporte de vacunación genere críticas airadas por su impacto en las libertades individuales. La aprobación de esta medida en julio desencadenó una oleada de indignación, que sacó a cerca de 500.000 personas a la calle a principios de agosto. Aunque estas manifestaciones semanales contra el pase covid-19 continúan, su participación cayó de manera significativa. El pasado sábado solo hubo unos 45.000 manifestantes en el conjunto de Francia. Un declive de la presión de la calle que allana el camino a Macron para mantener la omnipresencia del polémico certificado hasta el verano de 2022.

Pasaporte en Italia

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Mientras tanto, en Italia entra este viernes en vigor la obligatoriedad del pasaporte sanitario para todos los trabajadores del sector público y privado, una medida impulsada por el Gobierno de Mario Draghi para estimular la campaña de vacunación.

Los empleados que se nieguen a cumplir la medida se arriesgan a que les suspendan el pago del salario y a recibir una multa. Los no vacunados, no podrán optar por teletrabajar.