Varapalo al 'premier'

Alud de críticas a Johnson por irse de vacaciones a Marbella en plena crisis de los carburantes

El ministro británico de Empresas defiende su ausencia aduciendo que ha tenido muy mal año

Boris Johnson y su mujer, Carrie, durante un acto de su partido en Manchester.

Boris Johnson y su mujer, Carrie, durante un acto de su partido en Manchester. / REUTERS / PHIL NOBLE

3
Se lee en minutos
Begoña Arce

Boris Johnson está tomándose un descanso bajo el sol de Marbella, mientras una nube de miseria envuelve al país”, señala The Daily Mirror, dando cuenta de las vacaciones del primer ministro británico en la Costa del Sol. El viaje ha levantado una ola de críticas, en plena crisis energética, con las estanterías de los supermercados despobladas y cuando a penas se restablece el transporte de carburante que ha dejado vacías muchas gasolineras.

Johnson puso discretamente el viernes rumbo a la provincia de Málaga acompañado de su esposa Carrie, que está embarazada, y el hijo de ambos, Wilfred de 17 meses. El matrimonio se está alojando en una lujosísima villa de 13 habitaciones, en una finca de 600 hectáreas, con helipuerto y campo de golf, propiedad del multimillonario Zac Goldsmith, el exdiputado conservador. Cuando éste perdió el escaño en la última elección, Johnson le compensó con un puesto vitalicio en la Cámara de los Lores y otro en el Gobierno como encargado de Medio Ambiente. La propiedad conocida como Torre Tramores se halla cerca del pueblo de Benahavis, próximo a Marbella y por ella han pasado famosos como la princesa Diana y el actor Hugh Grant.

Desconectado con la calle

Johnson ha aprovechado el cierre del Parlamento hasta el 18 de este mes para escapar y cargar las pilas, según están contando en su entorno, donde tratan de atajar la polémica que su marcha ha provocado. “Ha tenido un año y medio en el que casi pierde la vida a causa del covid, su madre ha muerto, desgraciadamente, hace dos o tres semanas y parece haber decidido darse un pequeño respiro. Me parece algo razonable”, declaró Kwasi Kwarteng ministro de Empresas, Energía y Estrategia Industrial. Una fuente de Wesminster que cita el Mirror admite que “está bien que el primer ministro haga una pausa, pero el momento elegido muestra lo desconectado que está con los británicos normales que se enfrentan a facturas, facturas y más facturas".

Desde el Partido laborista Bridget Phillipson ha pedido al Gobierno “que responda urgentemente para saber quién exactamente está al frente del espectáculo” mientras Johnson se halla ausente, posiblemente hasta el jueves.

Las peores críticas vienen del sector empresarial con empresas donde varias fábricas amenazan el lunes con echar el cierre por esa causa, o pueden verse obligadas a reducir los días de trabajo semanal. Gareth Stance, director de UK Steel, el organismo que agrupa a los productores de acero, lamenta la ausencia de Johnson, porque “este no es el momento para un primer ministro de irse de vacaciones. Es un momento crítico. El propio ministro de Empresas ha dicho que es una situación crítica: ¿Por qué el Gobierno se limita a estar ahí de brazos cruzados sin hacer absolutamente nada por el momento?”.   

 

¿Quién paga las vacaciones?

Noticias relacionadas

Las vacaciones de Johnson suelen estar acompañadas de polémica, al igual que sus finanzas. La villa que ahora ocupa se alquila a razón de 29.500 euros a la semana y el Daily Mail se pregunta quién está pagando la factura, dada la amistad del propietario con sus huéspedes y la tendencia del líder conservador a disfrutar de la generosidad de sus reconocidos anfitriones.

Los portavoces del primer ministro en Downing Street guardan silencio sobre el pago. En el 2020, justo antes del inicio de la pandemia, otras vacaciones de lujo de la pareja, a la isla Mosquito en el Caribe, por un coste de 17.700 euros, resultaron ser un “regalo” no declarado, que motivó una investigación del Comité de Standards del Parlamento. Si bien se determinó que Johnson no había violado las normas de los Comunes, si se condenó su comportamiento y la falta de transparencia de los arreglos económicos que rodearon las vacaciones.