Adiós de la cancillera

La era de Angela Merkel en 8 gráficos

¿Cómo ha cambiado la política, la economía y la sociedad de Alemania durante los últimos 16 años? Te lo explicamos con datos.

La cancillera alemana, Angela Merkel.

La cancillera alemana, Angela Merkel. / Reuters

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Carles Planas Bou
Carles Planas Bou

Periodista

Especialista en Redes, algoritmos y la intersección entre política y tecnología

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Dieciséis son muchos años para gobernar un país. También para cambiarlo. Este domingo, Angela Merkel dirá adiós a más de tres lustros al frente de Alemania y con ello la eterna cancillera pondrá fin a una era trascendental para la historia de la historia de la Unión Europea (UE) y de su locomotora.

Estos ocho gráficos ayudan a entender un poco mejor cómo ha cambiado el país desde que la lideresa conservadora se instaló en la cancillería de Berlín.


Una 'bestia' política

En 2005, cuando Angela Merkel se impuso por sorpresa al entonces canciller Gerhard Schröder para arrebatarle el timón de Alemania, Twitter no existía, WikiLeaks no había destapado las vergüenzas de Estados Unidos y Saddam Hussein aún vivía. Esos tres datos contextualizan la longevidad política de la lideresa alemana, inaudita en la clase dirigente de las grandes potencias mundiales. En sus 16 años de mandato, Merkel ha sobrevivido a tres presidentes de España, cuatro de EEUU y Francia, cinco primeros ministro del Reino Unido y hasta siete de Italia y ocho de Japón.


Popularidad sin rival

Nada es más preciado y difícil para un político que ser apoyado por sus conciudadanos. Merkel ha logrado algo aún más impactante, mantener unas elevadas cuotas de popularidad incluso en medio de todo tipo de crisis y turbulencias. En casi dos décadas, la confianza de los alemanes en la cancillera ha oscilado entre el 85%, alcanzada en 2007, y el 68%, mínimo que registró en 2018. Esa popularidad persiste a escala internacional, especialmente en países como el Reino Unido, Canadá, España y Australia. Grecia, donde la austeridad alemana fracturó el estado social, es el país que más desconfía de ella, con solo una visión favorable de solo el 30%.


PIB

Bajo el liderazgo de Merkel, Alemania ha acentuado su condición de locomotora europea. La cuarta economía mundial ha disparado su producto interior bruto (PIB) en los últimos años por encima de lo que han hecho sus vecinos. Los únicos años en los que ha registrado un retroceso han sido en 2009 y 2020, tras el impacto de la crisis financiera global y de la pandemia del coronavirus.


Exportación/Importación

Ese éxito económico no puede entenderse sin el nacionalismo exportador practicado por Alemania bajo el mandato de Merkel. El sector automovilístico, la industria eléctrica, la química y la fabricación de maquinaria ha impulsado un modelo productivo que ha permitido al país encadenar sucesivos superávits y mantener su dogmática política de déficit cero. Sin embargo, esa estrategia exportadora ha sido tachada de "inaceptable" por los Estados Unidos de Trump, pero también por aliados más cercanos como Francia o Italia, pues ha violado reiteradamente la normativa europea y supone un escenario de competitividad desigual para sus vecinos.


Desempleo

En una Europa golpeada por la crisis económica, un largo periodo de recesión y una pandemia que paralizó los engranajes, Alemania ha despuntado por lograr mantener el desempleo a raya. Mientras que la falta de ocupación se ha acentuado y enquistado en el sur europeo, la potencia económica se ha mantenido estable entre los países con cifras más bajas. Sin embargo, ese logro se debe en parte a una cara más oscura: la proliferación de 'minijobs', empleos a tiempo parcial que han acelerado una precarización laboral.


Riesgo de pobreza o exclusión social

Haciendo caso a los datos macroeconómicos, Alemania es un país rico. Sin embargo, muchas otras cifras apuntan a que su modelo de crecimiento acentúa una polarización de los salarios que ensancha la brecha de desigualdad social. Así, el riesgo de caer en la pobreza o a la exclusión social ha ido creciendo paulatinamente, afectando a jubilados que, ante los desequilibrios en sus pensiones, necesitan recurrir cada vez más a empleos parciales para seguir adelante.


Migración

La transformación de Alemania durante la era Merkel también se ha hecho notar en las entradas y salidas de población migrante, una tendencia que, como en el resto de Europa, se disparó drásticamente en 2015 con la crisis humanitaria de los refugiados.


Salario medio anual

Mientras que en otros países vecinos los salarios han permanecido congelados durante años a pesar de la creciente inflación, en Alemania se ha apostado por un paulatino aumento el salario medio anual. El responsable directo de esas medidas, el ministro de Hacienda y candidato socialdemócrata a la cancillería Olaf Scholz, es el favorito a reemplazar a Merkel al frente del país. Su plan: aumentara el salario mínimo a los 12 euros por hora.

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