Elecciones en Alemania

Ana Carbajosa: "Todos los candidatos alemanes quieren ser Merkel"

  • La corresponsal de 'El País' en Berlín durante el último mandato de la cancillera construye con maestría el retrato de quien ha moldeado Europa como ningún otro líder del siglo XXI

  • En 'Angela Merkel. Crónica de una era' (Península, 2021) se dan muchas claves para entender la política alemana de las últimas décadas

Ana Carbajosa: "Todos los candidatos alemanes quieren ser Merkel"
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Eva Cantón
Eva Cantón

Periodista

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Merkel ha dicho que el muro de Berlín limitó sus oportunidades pero no logró limitar sus pensamientos. ¿Como influyó en su forma de hacer política haber crecido en la Alemania del Este? 

Es un personaje fascinante cuya singularidad tiene que ver con el hecho de ser la primera mujer cancillera y venir del otro lado del telón de acero. Se dice que allí aprendió a escuchar, a guardar silencio -virtud que le ha reportado muchos beneficios- a leer entre líneas y a saber cuándo se podía decir qué y cómo. Probablemente fue una buena escuela para su formación política.

Muchos le han reprochado gobernar a rebufo de la opinión pública en lugar de abanderar las ideas estratégicas del país

Es que antes de llegar al poder en 2005 su discurso estaba más ideologizado, era más el de una derecha clásica, sobre todo en economía, pero cuando ganó las elecciones por muy poco se dio cuenta de que para mantenerse tenía que estar con la mayoría social. En ese momento arriesgó y decidió gobernar a remolque, con los cinco sentidos puestos en el sentir ciudadano.

¿Es cuando se convierte en esa cancillera ‘atrápalo todo’ que capta diferente tipo de voto?

Sí. Cuando eres tan posibilista y pragmática, tan desideologizada y capaz de acomodar cualquier política, inevitablemente acabas robándole propuestas al resto de partidos, sean liberales, verdes o socialdemócratas. Siempre sin arriesgar y sin ir contra la opinión pública.

¿Y ahora cuál es el principal reto de su partido?

La sombra de Merkel es muy alargada. Para el candidato de la CDU, Armin Laschet, es difícil mantener el legado de Merkel y a la vez proponer cosas nuevas. El partido está muy dividido porque la cancillera lo ha escorado hacia el centro. Muchos lo han tolerado porque ganaba elecciones, pero sin ella querrán redibujar la identidad del partido y hay un ala derecha que no está de acuerdo con la entrada de refugiados, por ejemplo.

Y el resto de candidatos ¿cómo están?  

Todos quieren ser Merkel, porque sigue siendo la política más popular. Un 80% de los alemanes valora de manera positiva su gestión. Si se presentara volvería a ganar. Los candidatos compiten por ser Merkel hasta el punto de que el socialdemócrata Olaf Scholz posó en la portada del 'Süddeutsche Zeitung' haciendo el famoso rombo 'merkeliano'. 

"Se abre una era de profunda incertidumbre política en Alemania"

¿Habrá una reorganización del tablero político tras las elecciones?

Veremos qué pasa una vez que se forme gobierno. Creo que se abre una era de incertidumbre política muy profunda en Alemania porque se van a recolocar todas las piezas después de 16 años de fuerte estabilidadTambién es saludable que los partidos se reinventen y busquen un nuevo rumbo en un mundo que ha cambiado muy rápido.

Al abrir la puerta a los refugiados en 2005 se le acusó de ofrecer una avenida a la extrema derecha. ¿Tenía otra opción?

Probablemente no. Cuando empiezan a caminar los refugiados desde la estación de Budapest ya era tarde. Actuó siguiendo su método de esperar al último momento. Es verdad que se intentó–y todavía no se ha conseguido- lograr una posición común de la UE sobre la política de asilo y que los países del Este no querían saber nada. Hay quien ve en ese momento a la verdadera Merkel, a la hija solidaria del pastor, pero en realidad no tenía otra opción. 

Esa decisión cambió el país. ¿Cómo? 

Para empezar porque entraron más de un millón de personas que ahora viven en Alemania con sus familias. Buena parte se ha incorporado al mercado laboral con éxito y ha cambiado el rostro del país, que también se ha polarizado. Hay una minoría xenófoba muy ruidosa y el extremismo de ultraderecha se ha vuelto tan violento que el Ministerio del Interior cree que es la mayor amenaza de Alemania.

"El cordón sanitario contra la ultraderecha podría romperse en el este a nivel local"

En el libro sugiere que el cordón sanitario frente a la ultraderecha se tambalea. 

Hasta ahora todos los partidos lo mantienen, pero en el este, donde Alternativa para Alemania (AfD) logra importantes mayorías,  la gobernabilidad a nivel local se complica cada vez más. No tejer alianzas con la extrema derecha pasa por hacer muchos equilibrios y una firmeza que no está claro que se mantengan sin Merkel. En el Bundestag no pero, en el este a nivel local, el tabú puede romperse.

 

¿Quizás están aflorando aspectos hasta ahora invisibles de la reunificación? 

Es evidente que los procesos históricos tardan en digerirse. La equiparación material entre el este y el oeste no se ha logrado plenamente pero hay una convergencia muy importante. Sin embargo, hay elementos intangibles como el rencor por la falta de reconocimiento al esfuerzo que hizo toda una generación. La extrema derecha explota eso con maestría. Usa ese amargor como un líquido amniótico del que se nutre. 

"El fondo de recuperación frente a la pandemia será uno de sus legados europeos más importantes"

¿Se le han perdonado a Merkel sus ‘nein’ durante la crisis del euro?

Si miramos las encuestas, sorprende la admiración que suscita incluso en los países del sur de Europa. La gente ha entendido que esa fue solo una de sus facetas, y con el fondo europeo para la reconstrucción tras la covid-19 da un giro respecto a las políticas de austeridad que tantos estragos causó. Ese cambio es uno de sus legados europeos más importantes.

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