Inmunización

Italia impone el pasaporte covid para trabajar

  • La medida, que entrará en vigor el 15 de octubre, afecta a los 23 millones de trabajadores que hay en el país

Sanitarios preparan dosis de Pfizer-Biontech en una jornada de vacunación contra el covid en Napoles.

Sanitarios preparan dosis de Pfizer-Biontech en una jornada de vacunación contra el covid en Napoles. / Ciro De Luca / REUTERS

1
Se lee en minutos
Irene Savio
Irene Savio

Periodista

ver +

El debate ha sido acalorado, a ratos, incendiario. También se han puesto en evidencia algunas rupturas, por ejemplo, dentro de la ultraderechista Liga de Matteo Salvini, que ha vivido un enfrentamiento interno sobre el tema. Pero al final, el Gobierno de Mario Draghi ha aprobado este jueves a la unanimidad un decreto que obliga a todos los trabajadores, del sector público y privado, a dotarse de un pasaporte sanitario válido, también llamado certificado verde o green pass en Italia. Este es el documento que certifica que uno ya se ha vacunado contra el covid-19, ha superado recientemente la enfermedad, o posee un test de antígenos negativo realizado en las últimas 48 horas. 

La nueva medida, cuyo objetivo es frenar las nuevas variantes del covid y persuadir a los más reacios a la vacunación, fue aprobada por el Consejo de Ministros, y entrará en vigor el próximo 15 de octubre. A partir de ese momento, los 23 millones de trabajadores que hay en el país y que no presenten el documento, serán suspendidos sin sueldo, mientras que los que intenten ocultar su estatus de no inmunizados, recibirán sanciones de entre 600 y 1.500 euros. La obligatoriedad de presentar este documento se aplicará también a los autónomos. 

Precios congelados

Noticias relacionadas

Pero no sólo ellos serán sancionados, si no también aquellos empresarios o encargados públicos que no vigilen que sus trabajadores han cumplido con la obligación; para ellos, las multas, en caso de incumplimiento, ascienden a hasta 1.000 euros. Dicho esto, el Gobierno italiano también ha optado por regular los precios de los tests de antígenos para los trabajadores (un máximo de 15 euros, y gratis para los exentos a la vacunación por motivos de salud) en las farmacias, y ha previsto que las que no respeten esta limitación se enfrentan a sanciones. 

Y no habrá excepciones para el Tribunal Constitucional, el Quirinal, los diputados y los senadores, quienes también deberán exhibir el documento para entrar en el Parlamento, algo de lo que inicialmente habían sido excluidos, suscitando sonadas protestas. La extensión del pasaporte sanitario para actividades laborales se suma a su uso obligatorio en Italia para diversas actividades de ocio, para viajar en trenes y aviones, y para el sector educativo y sanitario, donde ya se ha detectado una llamativa minoría de personas que se oponen a las vacunas.