Actividad en el Kremlin

Putin se pone en cuarentena tras recibir al dictador sirio

El presidente ruso respalda de nuevo al régimen de Damasco y arremete contra la presencia de tropas de EEUU y Turquía en el país árabe

El presidente ruso Vladímir Putin (d) durante su encuentro con el presidente sirio Bashar al Asad (i) en Moscú.

El presidente ruso Vladímir Putin (d) durante su encuentro con el presidente sirio Bashar al Asad (i) en Moscú. / EFE

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Marc Marginedas
Marc Marginedas

Corresponsal para la exURSS

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Día de altibajos en el Kremlin. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, se acaba de someter en las últimas horas a un "régimen de autoaislamiento" que se prolongará durante un periodo de tiempo indeterminado debido a la aparición de casos de covid en su entorno. La medida se produce pocas horas después de que el líder ruso recibiera en Moscú al presidente de Siria, Bashar el Asad, y criticara la presencia de tropas de EEUU y Turquía en el país árabe.

Según el comunicado emitido por el servicio de prensa de la presidencia, Putin se encuentra en perfecto estado de salud, aunque no podrá viajar a Tayikistán durante esta semana como estaba previsto para mantener reuniones de alto nivel acerca de la seguridad en Asia Central, que ha sufrido una enorme sacudida tras la caída del Gobierno afgano apoyado por EEUU y Occidente y la llegada al poder de los talibanes en Kabul. A decir del portavoz presidencial, Dmitri Peskov, el líder del Kremlin dejará de mantener encuentros cara a cara pero sí continuará su agenda de reuniones por vía telemática.

El mandatario ha recibido las dos inyecciones de la vacuna rusa Spútnik V. El confinamiento de Putin permite entrever que los estrictos controles establecidos para impedir que el presidente entre en contacto con personas infectadas, que incluyen cuarentenas a los visitantes y hasta túneles de desinfección, no han funcionado.

Visita de Asad

Una de las últimas personalidades con las que el líder del Kremlin se ha visto las caras ha sido el presidente de Siria, Bashar el Asad, quien visitó el lunes Moscú por vez primera en los últimos seis años, una visita que solo fue anunciada públicamente este martes. Durante el encuentro, el mandatario ruso ha criticado con dureza la presencia de tropas extranjeras en el país árabe sin que hayan sido requeridas por el Gobierno de Damasco, en una nada velada alusión a las tropas estadounidenses y turcas. "Fuerzas armadas extranjeras, sin la aprobación de la ONU, sin su acuerdo (dirigiéndose a su interlocutor sirio) son presentes en ciertos territorios del país, lo que es manifiestamente contrario al derecho internacional", estimo Putin.

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La visita de Asad es una nueva muestra de que la longeva alianza entre el Kremlin y la dinastía que Gobierna el país árabe con puño de hierro se mantiene con buena salud y contra viento y marea. Y ello, pese a que durante mucho tiempo, dirigentes rusos, en sus conversaciones con políticos occidentales, reiteraban una y otra vez que el mandatario sirio era material prescindible, y que estaban dispuestos a su reemplazo.

El presidente ruso ha aprovechado la ocasión para felicitar a su invitado por su "triunfo" en las recientes elecciones presidenciales de Siria, una consulta calificada por la oposición y por Occidente de "farsa" destinada a perpetuar en el poder al dictador sirio.