Crisis en la isla caribeña

'Influencers' cubanos plantan cara al régimen: "Es momento de que el mundo nos escuche"

  • Tanto dentro del país como en el exilio, las estrellas de internet cubanas se han unido a las protestas contra la dictadura

Adriano López (@comepizzah).

Adriano López (@comepizzah). / CAPTURA VIDEO INSTAGRAM

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Victoria Flores

Internet se ha convertido en una de las principales formas de lucha contra el Gobierno en Cuba. Pese a los constantes cortes de luz y conexión, muchos jóvenes cubanos se las han arreglado para que su voz pueda ser escuchada en el país y fuera de este. Con miles de seguidores a sus espaldas, estos 'influencers' -tanto dentro de la isla como en el exilio- se han convertido en un auténtico quebradero de cabeza para el régimen, que está empezando a tomar medidas contra ellos.

La detención de la conocida Dina Stars se hizo viral la semana pasada después de que fuera detenida mientras daba una entrevista en directo con la cadena española Cuatro. Stars fue puesta en libertad 24 horas después y no dudó en volver a denunciar las actuaciones del Gobierno contra sus compatriotas. "Es momento de que el mundo nos escuche", asegura la chica. Además, ella misma ha explicado que el motivo de su detención fue el de "instigación a delinquir" por promover las marchas.

Sin miedo a ser apresados

Pero Stars no es la única 'influencer' que ha pasado por los calabozos. El twittero Ariel González (@YoUsoMiNasobuco) estuvo detenido durante una semana después de filmar la primera jornada de protestas en el Malecón de La Habana, el pasado 15 de julio. Durante días, nadie supo su paradero. "Está en alguna prisión pero ninguna nos confirma nada", lamentaba la familia del joven antes de descubrir su ubicación. Su hermano denuncia que no tienen motivos para mantenerle retenido más allá de su influencia en redes.

Pese a que Stars critica en las redes que hay quienes siguen "bailando" o "enseñando el tinte" en sus vídeos "en un momento como este", la mayoría de los creadores de contenido, se dediquen a la comedia, la moda o los videojuegos, no han dudado en utilizar sus plataformas como altavoz para sus compatriotas. Entre ellos está Emma Style, que ha cambiado las fotos de sus outfits por vídeos en las manifestaciones o publicaciones sobre jóvenes que han sido detenidos por protestar. "Si me van a apresar por simplemente lo que ellos mismos están haciendo y por ayudar a encontrar a los desaparecidos, pues que me lleven. Miedo no hay", cuenta la joven.

En ellos está también San Memero, un perfil dedicado principalmente a difundir memes y chistes, que ahora está centrando sus cuentas en la detención de decenas de jóvenes y publica capturas de pantallas de los mensajes que estos les envían sobre cuál creen que es su paradero. "Es de madrugada y quiero recordarte que hoy cientos de jóvenes no dormirán en su cama", recuerda. Asimismo, el tuitero también ha iniciado una campaña para ayudar a sus compatriotas a conseguir medicamentos.

Apoyo desde el exilio

Mientras que quienes viven dentro del país se arriesgan a ser arrestados publicando vídeos y mensajes, desde fuera, los 'influencers' exiliados intentan utilizar su poder en redes para que el mundo entienda de primera mano lo que ocurre en su país. Son los casos de Lisandra Silva o Rachel Vallori, que desde el extranjero comparten con sus millones de seguidores información sobre lo que está pasado en la isla, piden ayuda a sus países de acogida y dan datos sobre marchas a las que acuden.

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Desde Miami, donde reside la mayor proporción de cubanos en el extranjero, youtubers e instagramers cubanos intentan ser escuchados en redes, medios de comunicación y las mismas calles, desde donde exigen la liberación de los creadores de contenido detenidos y el resto de arrestados. Adriano López (@Comepizzah) reclamaba la semana pasada la puesta en libertad de sus amigos en el informativo del canal estadounidense Telemundo. "Si estuviera ahí yo también estaría detenido", lamentaba el joven.

Estos jóvenes confían en su poder de influencia para poder cambiar las cosas en la isla. "Como voz, mi pueblo me necesita, mi gente, mis seguidores, mi familia", subraya Emma. "No me sentiría digna de ellos si no estuviese tomando acción", insiste. Pese a la represión que está habiendo contra ellos, todos manifiestan su orgullo y confían en poder ayudar a su país, sin importar las dificultades que se encuentran o las posibles detenciones.