Resolución judicial

El expresidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, se entrega a la policía para entrar en prisión

  • El exmandatario ha sido condenado a 15 meses de prisión por negarse a declarar por acusaciones de corrupción

El expresidente de Suráfrica, Jacob Zuma, el pasado mes de mayo en el Alto Tribunal de Pietermaritzburg.

El expresidente de Suráfrica, Jacob Zuma, el pasado mes de mayo en el Alto Tribunal de Pietermaritzburg. / MICHELE SPATARI / AFP

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El Periódico

El expresidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, se ha entregado este miércoles a la Policía después de haber sido condenado a 15 meses de cárcel por el Tribunal Constitucional por desacato tras haberse negado a declarar varias veces por corrupción. Lo hace poco antes de vencerse el plazo que la justicia le había dado para su detención.

La fundación de Zuma indicaba que el expresidente "ha decidido cumplir con la orden de encarcelamiento" y que "está de camino a entregarse a un centro de servicios penitenciarios" en la provincia de KwaZulu Natal, en el este del país. Pasada la medianoche, el portavoz del Ministerio de Seguridad sudafricano ha confirmado oficialmente que el expresidente está bajo "custodia" policial, aunque no se difundieron los detalles exactos de su ubicación.

El pasado 29 de junio, el Tribunal Constitucional declaró culpable a Zuma de ignorar una orden para comparecer ante un panel judicial que investiga las denuncias de corrupción presentadas contra él durante sus nueve años de mandato al frente del país. En el mismo dictamen, el tribunal dio a Zuma cinco días para entregarse a las autoridades y comenzar a cumplir su condena.

Quejas a la justicia

La decisión del expresidente de entregarse llega tras varios días de incertidumbre y de numerosos intentos de su equipo legal de retrasar su entrada en prisión. El exmandatario ha considerado su condena como una "vuelta al Apartheid". "El haberme sentenciado sin juicio debería chocar a todos los que defienden el estado de derecho", afirmó.

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La semana pasada, el Tribunal Constitucional finalmente dictó un castigo de 15 meses de cárcel por el desacato y Zuma tenía hasta el 4 de julio para entregarse voluntariamente, pero dos días antes sus abogados tramitaron de urgencia dos peticiones para intentar bloquear su entrada en prisión. La primera fue una petición al Constitucional para que escuchara sus argumentos rescisión de la pena. El Tribunal celebrará una audiencia al respecto el próximo 12 de julio. La segunda fue una petición para que la orden de arresto quedara en suspenso hasta que finalizase todo el proceso, decisión que será anunciada el viernes.

Zuma, de 79 años, argumenta que su vida podría correr peligro en la cárcel por su avanzada edad y mala salud y ha aducido que no tuvo oportunidad de argumentar para mitigar la sentencia.