Crisis sanitaria global

La pandemia vuelve a causar estragos en Rusia

  • Moscú y San Petersburgo registran nuevos récords de decesos diarios mientras los gobiernos locales restauran medidas de aislamiento social

  • Las autoridades han confirmado la existencia de numerosos contagios por la variante Delta del virus y llaman a la población a superar la desconfianza y a vacunarse de una vez por todas

Una mujer con mascarilla camina por una calle comercial de Moscú.

Una mujer con mascarilla camina por una calle comercial de Moscú. / YURI KOCHETKOV

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Marc Marginedas
Marc Marginedas

Corresponsal para la exURSS

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Rusia vuelve a registrar cifras desbocadas de fallecimientos por covid-19. Este lunes, las estadísticas oficiales han confirmado que en las últimas 24 horas han perdido la vida como consecuencia de la enfermedad un total de 124 personas en Moscú, y otras 116 en San Petersburgo, batiendo nuevos récords desde el inicio de la epidemia, hace ya un año y medio. La lentitud con la que avanza la campaña de vacunación en el país, con una población que no oculta su escepticismo sobre la eficacia de las vacunas diseñadas por la ciencia nacional, está haciendo posible esta nueva oleada de contagios.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, lleva días alertando a la población. "Estamos empezando a ver de nuevo esta historia, pero con consecuencias más graves", advirtió la semana pasada. "Apenas logramos controlar la situación", continuó en tono de alarma. Este mismo lunes, el máximo dirigente municipal moscovita ha recordado que la cepa del virus que se extiende por la ciudad es "más contagiosa y más mortal".

Las primeras noticias de infecciones con la variante Delta del virus se remontan al mes de mayo, aunque posteriormente fueron desmentidas por 'Rospotrebnadzor', el ente estatal encargado de la protección del consumidor. Según medios locales, los portadores de la cepa india del virus fueron un grupo de estudiantes procedente del subcontinente que a mediados de abril realizó un viaje a la ciudad de Ulianovsk, en el centro de la Rusia europea. Pese a las informaciones cada vez más alarmantes procedentes del país asiático, Rusia ha mantenido vuelos de entrada y salida con la India al menos dos veces por semana desde principios de año.

Baja tasa de vacunación

La baja tasa de vacunación en Rusia dificulta el control de esta nueva oleada pandémica. Solamente 21 de los 146 millones de ciudadanos del país habían recibido al menos una de las dosis de las cuatro vacunas rusas disponibles, apenas un 14% de la población, una cifra que contrasta con la registrada en EEUU o en países de la UE como España, donde hace dos días, más de la mitad de la población ya había recibido una dosis de los inyectables disponibles. Y todo ello, pese a los continuos llamamientos de los principales dirigentes del país, incluido el presidente Vladímir Putin, a acudir a los centros de vacunación.

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Ante el cariz que estaban adquiriendo los acontecimientos, las autoridades han adoptado los últimos días diferentes medidas para 'empujar' o 'animar vivamente' a la ciudadanía a ponerse de una vez la inyección. Una de ellas es la imposición en Moscú de un código QR a todo aquel que quiera cenar en un restaurante o acudir a un local, donde queda registrado si han sido vacunados, han estado enfermos durante los últimos seis meses o disponen de una PCR negativa realizada en los tres últimos días. En las terrazas, eso sí, se seguirá atendiendo a los clientes sin necesidad de presentar historial sanitario alguno hasta mediados de julio.

Además, se ha establecido la obligatoriedad de vacunarse para los empleados públicos, y se ha reinstaurado el teletrabajo para una parte de la población. Haciendo frente a las numerosas protestas en contra las nuevas restricciones, el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, ha insistido en declaraciones a TASS que en Rusia no existía "ni de facto ni de iure" la obligación de vacunarse. Rusia fue el primer país e iniciar la campaña de vacunación, y desde hace ya meses, el tratamiento está disponible para todos los ciudadanos sin restricciones de edad o profesión.