Crisis sanitaria global

El presidente filipino amenaza con la cárcel a quien rechace vacunarse

Aunque la vacunación es voluntaria en el país asiático, el mandatario ha dicho que buscará los resortes legales para obligar a los reticentes a inyectarse el fármaco

Un puesto de vacunación en Manila, la capital de Filipinas.

Un puesto de vacunación en Manila, la capital de Filipinas. / MARK R. CRISTINO / EFE

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Efe / Europa Press

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, ha amenazado con enviar a la cárcel a aquellas personas que rechacen inocularse la vacuna contra la covid-19, mientras el país todavía lucha por contener su peor rebrote. "Si no quiere vacunarse, haré que lo arresten y luego le inyectaré la vacuna en las nalgas", dijo Duterte la noche del lunes durante un discurso televisado. "Tú decides, ponte la vacuna o te meteré en prisión", amenazó el presidente.

El mandatario ha hecho estas declaraciones "exasperado" por los informes sobre personas que han rechazado recibir la vacuna en Manila, mientras el país intenta acelerar el proceso ante el riesgo que supone la variante Delta.

Aunque la vacunación es voluntaria en Filipinas, el mandatario señaló que buscará los resortes legales dentro de la ley de emergencia vigente para buscar la manera de obligar a la población a recibir la dosis del fármaco. La advertencia del presidente, quien insistió en que actuará "dentro de la legalidad", llega a raíz de los bajos registros de vacunación en el archipiélago filipino, donde desde el inicio de la pandemia se han registrado 1,36 millones de casos, incluidos más de 23.600 muertos. 

Población infantil

Muchos filipinos son reticentes a vacunarse después de la controversia suscitada en 2016 con una vacuna contra el dengue promovida por el Gobierno entre la población infantil y de la que después se supo que aumentaba el riesgo de síntomas severos en pacientes que no hubieran sufrido la enfermedad en el pasado.

Hasta la fecha, el país solo ha logrado vacunar con la dosis completa a 2,1 millones de personas, de los casi 110 millones de habitantes de la nación. El objetivo de las autoridades es lograr vacunar a 70 millones de personas antes de final de año.

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Por otro lado, en el mismo discurso, Duterte ha arremetido contra el Tribunal Penal Internacional (TPI) por la investigación que la Fiscalía tiene pendiente sobre asesinatos vinculados a la lucha contra las drogas.

El mandatario filipino ha tildado al tribunal como una "mierda" y ha insistido en no cooperar con la investigación que este tiene abierta. "Son antiguos colonizadores, no han expiado sus pecados contra los países que invadieron, incluida Filipinas (...). Ahora intentan crear un tribunal fuera de nuestro país y hacernos responsables de enfrentarnos a ellos", ha criticado, recoge la agencia DPA.