Golpe al Gobierno de Budapest

Frente europeo contra Hungría por discriminar al colectivo LGTBI

  • Catorce Estados miembros, entre ellos España, arremeten en una declaración contra la legislación húngara que prohíbe hablar de la identidad sexual o el cambio de sexo

  • La declaración promovida por los países del Benelux urge a la Comisión Europea a garantizar el respeto de la legislación europea y utilizar todas las medidas a su alcance

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, camina junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un cumbre de la UE el año pasado en Bruselas.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, camina junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un cumbre de la UE el año pasado en Bruselas. / FRANÇOIS LENOIR / REUTERS

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Silvia Martinez
Silvia Martinez

Periodista

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Catorce países de la Unión Europea, entre los que figura España, han cerrado filas y se han unido para condenar la nueva legislación de Hungría que prohíbe hablar de homosexualidad o de identidad sexual en los programas escolares. En una declaración publicada este martes, con motivo del Consejo de Asuntos Generales celebrado en Luxemburgo, los trece gobiernos expresan su “profunda preocupación” por esta nueva deriva y urgen a la Comisión Europea a utilizar todas las herramientas a su alcance para asegurar el pleno respeto de la legislación europea, incluido un posible recurso ante el Tribunal de Justicia de la UE.

En el foco de las críticas se encuentra una nueva legislación promovida en el parlamento húngaro por el ultraconservador Fidesz, el partido del primer ministro Viktor Orbán. La ley no solo prohíbe hablar de identidad sexual en las escuelas, también prohíbe retransmitir programas de televisión para menores de 18 años que contengan temática relacionada con el colectivo LGTBI. que “representen la homosexualidad o que promuevan la desviación de la identidad de género, la reasignación de sexo y la homosexuales”.

“Representa una forma flagrante de discriminación basada en la orientación sexual, la identidad de género y la expresión y por tanto merece ser condenada”, subraya el texto firmado por Bélgica, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Países bajos, España y Suecia. A estos tres países se ha sumado finalmente también Italia que no ha recibido "ninguna clarificación satisfactoria de Hungría sobre las leyes aprobadas que discriminan en base a la orientación sexual. Por esta razón, Italia ha firmado la petición de los otros 13 países de la UE", ha dicho el ministro Enzo Amendola.

El texto recuerda que la inclusión, la dignidad humana y la igualdad son “valores centrales de la UE” y que no puede por tanto haber compromiso posible sobre ellos. "La Europa de valores no es un menú a la carta. Tenemos, colectivamente, la responsabilidad de proteger los derechos de todos los ciudadanos de la UE y el deber de hacernos entender y reaccionar cuando esos derechos y nuestros valores se ven afectados", ha dicho la ministra de exteriores belga, Sophie Wilmes.

Estigmatización del colectivo

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Para los trece países, las enmiendas introducidas por el gobierno Orbán “violan la libertad de expresión” al limitar la libertad de opinar y de recibir e impartir información sin interferencia de las autoridades públicas, algo recogido en la Carta Europea de Derechos Fundamentales. “La estigmatización de las personas LGTBIQ constituye una clara vulneración de su derecho fundamental a la dignidad”, ha advertido el secretario de estado para asuntos europeos de España, Juan González-Barba. El documento insta a la Comisión Europea, como guardiana de los tratados, a utilizar todas las medidas a su alcance, incluso denunciar el caso ante el TJUE. "Estamos examinando la ley y analizando si vulnera la legislación de la UE" porque "afecta a la libertad de expresión, de educación y la discriminación" pero "den algo de tiempo", ha indicado la vicepresidenta responsable de valores, Vera Jourová, tras un Consejo en el que precisamente se han analizado la situación del estado de derecho en Polonia y Hungría, los dos países objetivo de un procedimiento bajo el artículo 7 del Tratado.

Salvo las tres repúblicas bálticas, ningún Estado miembro del este de Europa se ha sumado la declaración de condena promovida por los países del Benelux. No están por tanto ni Polonia, ni República checa, ni Eslovaquia entre otros. Tampoco han suscrito el texto Italia, Grecia o Portugal aunque este último ocupa la presidencia de turno de la UE. "No hay dudas de donde se sitúa Portugal en esta cuestión. No he firmado el documento porque actualmente ocupamos la presidencia y tenemos el deber de neutralidad. Hay un precio -que conlleva la presidencia- pero si fuera por mí lo hubiera hecho", ha indicado la secretaria de estado de asuntos europeos portuguesa y presidencia de turno de la UE, Ana Paula Zacarías, subrayando sus palabras a su llegada al Consejo: "Es importante que todos entendamos que los colores del arcoiris unen nuestra diversidad".