Llamada telefónica

EEUU, su alianza con Marruecos y las recientes maniobras militares frente a Canarias

  • La administración Biden contacta con el Gobierno marroquí en plena crisis de Ceuta para hablar de Palestina e Israel

  • Ambos países realizaron maniobras militares conjuntas en el mes de marzo frente a Canarias

El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, presenta el informe sobre los derechos humanos en el mundo.

El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, presenta el informe sobre los derechos humanos en el mundo. / Afp

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Miguel Ángel Rodríguez
Miguel Ángel Rodríguez

Periodista

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Las relaciones entre Estados Unidos y Marruecos son buenas. Y este martes, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, quiso dejarlo claro. En mitad de la crisis diplomática en Ceuta, el mandatario de la administración Biden telefoneó al ministro de Exteriores marroquí, Nasser Bourita. La conversación, según lo que quiso desvelar el propio Blinken, giró en torno a la escalada de las tensiones entre Israel y Palestina y la "preocupación compartida" por la violencia en la Franja de Gaza. El dirigente norteamericano no dijo nada sobre los incidentes en la frontera entre España y Marruecos, pero sí aprovechó para reivindicar su "fuerte alianza bilateral" con el país africano.

Los lazos entre marroquíes y estadounidenses se estrecharon durante la administración de Donald Trump. El expresidente de EEUU, en un gesto histórico, reconoció a finales de 2020 la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Meses después, el actual presidente Joe Biden no ha dado muestras de revertir esta posición. Más bien, todo lo contrario. El pasado marzo, con la declaración del estado de guerra del Frente Polisario a Marruecos bastante reciente, ambos países realizaron maniobras militares conjuntas en alta mar entre Lanzarote y Agadir, como adelantó La Provincia.

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La intención de las maniobras -de las que por cierto no fueron informados los controladores aéreos españoles- anunció el gobierno estadounidense en una nota de prensa, era aumentar la capacidad de los ejércitos norteamericano y marroquí de abordar los problemas de seguridad que se registran en la zona. El gesto en aquel momento se interpretó como una prueba de sus buenas relaciones y de respaldo a la política marroquí respecto al Sáhara Occidental.

La llamada de este martes y, sobre todo, su posterior difusión a la prensa, puede interpretarse de manera similar. Con la Unión Europea exigiendo a Marruecos que "siga comprometido para evitar las salidas de inmigrantes irregulares" a través de Ceuta y Melilla, fronteras de la UE, y pidiendo la devolución "de forma eficaz y ordenada a su país" de todos los migrantes, Estados Unidos se ha puesto en contacto con el Gobierno marroquí para alabar su "papel clave" para "fomentar la estabilidad en la región" y reivindicar "la importancia de una fuerte alianza bilateral".