Conflicto territorial

Un agricultor belga desplaza con su tractor la frontera con Francia para ganar terreno

  • El labriego modifica unos límites marcados por el Tratado de Courtrai de 1820 y agranda el territorio belga, en beneficio de su pueblo y en detrimento del francés Bousignies-sur-Roc

La piedra que senalaba la frontera entre ambos paises (Facebook  David Lavaux)

La piedra que senalaba la frontera entre ambos paises (Facebook David Lavaux)

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El Periódico

Un agricultor belga de la localidad de Erquelinnes, que movió una piedra de 150 kilos para agrandar su terreno y pasar con su tractor, ha desplazado accidentalmente la frontera entre Béélgica y Francia en 2,29 metros.

El labriego de ese municipio del sur de Bélgica que toca con el norte de Francia modificó así una frontera delimitada por el Tratado de Courtrai de 1820 y agrandó el territorio belga, en beneficio de su pueblo y en detrimento del francés Bousignies-sur-Roc.

La alteración en la cartografía fue descubierta por un grupo de aficionados a la Historia, Jean-Pierre Chopin, Philippe Fayt y Jean-Paul Maieu, cuando recorrían el lugar con mapas de la época.

Inscripción de 1819

La piedra en cuestión, grabada con la fecha de 1819, establece cómo quedó registrada esa frontera tras la derrota de Napoleón en 1815 en la localidad belga de Waterloo, antes de la formación de Bélgica como Estado en 1830.

Según el relato de algunos vecinos a medios franceses, el agricultor en cuestión habría desplazado la piedra para agrandar ligeramente su terreno, mientras que otros medios indican que el granjero movió la roca para poder maniobrar mejor con su tractor.

"Se ha movido el límite de 1819, se amplía Bélgica y nuestro municipio. Los franceses obviamente no están de acuerdo, tendremos que volver a poner la cosas en su sitio", ha escrito en Facebook el alcalde del municipio belga de Erquelinnes, David Lavaux, que se desplazó hasta el punto en discordia con un equipo de la televisión francesa TF1.

Solución "amistosa" o denuncia penal

Las autoridades belgas contactarán con el granjero para pedirle que vuelva a poner la piedra en su sitio y evitar que Bruselas incurra en un conflicto fronterizo con el país vecino y que el agricultor tenga que responder ante un tribunal penal.

"Pero si muestra buenas intenciones no tendrá ningún problema, solucionaremos esto de manera amistosa", ha declarado el alcalde al diario local 'Sudinfo'.

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Lavaux ha explicado que cree que el propietario movió la roca para ganar algo de terreno y ha dicho que los responsables municipales se han reunido con él para solicitarle que devuelva el poste a su lugar original, porque "no es solo un hito entre dos vecinos, sino que delimita dos países", aunque los vecinos trasfronterizos se lo han tomado "con humor".

"No hemos reducido demasiado Francia", ha agregado Lavaux, quien espera que para el fin de semana Bélgica y Francia hayan recuperado sus dimensiones originales.

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