Crisis sanitaria global

Brasil cierra el paso a la Sputnik V e inicia su propio capítulo de la disputa mundial por las vacunas

  • La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria del país sudamericano ha rechazado el fármaco ruso con el argumento de que no se entregó "un informe técnico completo"

  • El fabricante achaca el veto a una cuestión de "orden político" mientras la oposición a Bolsonaro ve un guiño a Biden.

Soldados brasileños custodian un contenedor con dosis de la vacuna de Pfizer llegada el jueves al aeropuerto de Campinas.

Soldados brasileños custodian un contenedor con dosis de la vacuna de Pfizer llegada el jueves al aeropuerto de Campinas. / AMANDA PEROBELLI (REUTERS)

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Abel Gilbert
Abel Gilbert

Periodista

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Brasil recibió un lote de un millón de vacunas Pfizer el pasado jueves, el mismo día en que el país derribaba la barrera de los 400.000 muertos por covid-19. La noticia de la llegada del inmunizante de la farmacéutica estadounidense y el laboratorio alemán BioNtech quedó opacada por las cifras que enlutan a una sociedad atribulada. En los próximos meses deberían ser aplicadas otros 99 millones de dosis más. La entrada victoriosa de Pfizer en un mercado gigantesco ha tenido como contracara el rechazo estatal a la vacuna rusa Sputnik V y las impugnaciones por parte de un sector del Gobierno de ultraderecha a su competidora china, Coronavac. Para los especialistas, la geopolítica de las vacunas ya tiene con este episodio su capítulo brasileño.

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) dio a Pfizer un inmediato visto bueno en febrero pasado, a pesar de haber sido descalificada por el propio presidente, Jair Bolsonaro, cuando todavía se encontraba Donald Trump en la Casa Blanca. "Jamás permitiremos que millones de brasileños sean expuestos a productos sin la debida comprobación de calidad, seguridad y eficacia", dijo en cambio Anvisa al negar a varios estados del nordeste de Brasil la posibilidad de comprar 37 millones de dosis de la Sputnik V. El Gobierno Federal había adquirido a su vez otros 10 millones de aplicaciones.

Anvisa hizo caso omiso de las conclusiones de la revista médica The Lancet, según la cual la Sputnik V tiene una eficacia del 91,6%. Esa fiabilidad ha llevado al estado alemán de Baviera a suscribir un precontrato para comprar 2,5 millones de dosis y a que la vacuna rusa tenga presencia en 51 países. El semanario Veja calculó que el veto parcial a la Sputnik V reduciría en casi un 9% la cantidad de dosis que necesita Brasil este año.

Vista aérea de tumbas en el cementerio de Nossa Senhora Aparecida de Manaus, el jueves, cuando Brasil rebasó los 400.000 muertos por covid-19.

/ MICHAEL DANTAS

Los argumentos

La agencia brasileña ha fundamentado su rechazo en que el Instituto Gamaleya de Moscú no entregó un "informe técnico completo" del fármaco. Sus fabricantes consideraron que la decisión tomada es "lamentablemente de orden político y no tienen nada que ver con el acceso a la información o con aspectos científicos". A esa misma conclusión llegó Sergio Machado Rezende, ministro de Ciencia y Tecnología con el Gobierno del presidente Luiz Inácio 'Lula' da Silva. Alexandre Padilha fue titular de la cartera de Salud con la presidenta Dilma Rousseff. En la actualidad es diputado del Partido de los Trabajadores (PT). Para Padilha, Anvisa ha sido presionada por el Gobierno de ultraderecha, que busca suavizar su relación con EUUU tras la llegada a la Cada Blanca de Joe Biden.

"Anvisa fue acusada de mentir, actuar de manera poco ética y producir noticias falsas sobre la identificación del adenovirus replicante", dijo uno de sus directores, Antonio Barra, en respuesta a las suspicacias que sembró su posición. Y añadió: "No hay persona en esta institución que tenga interés o alegría en negar la importación de alguna vacuna, un producto dentro del alcance de la sensibilidad de todos los seres humanos que hoy padecen esta pandemia".

Distintos medios brasileños estiman que la posibilidad de importar el inmunizante ruso en un futuro no está completamente cerrada. De hecho, el propio Barra dijo que Anvisa está receptiva a nuevos datos que puedan ser enviados por los desarrolladores de la Sputnik V. El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, señaló que Moscú está dispuesto a proporcionarlos. "Los contactos continuarán".

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La influencia de Moscú y Pekín

La presencia rusa y china en América Latina, y en especial Brasil, es un asunto de suma preocupación para Estados Unidos. La pandemia ha permitido a ambos países consolidar posiciones en la región y es en ese contexto que el Gobierno de ultraderecha ha recibido mensajes inequívocos desde Washington. El ministro de Economía, Paulo Guedes, señaló días atrás que el covid-19 fue inventado en China. Guedes, un ultraliberal formado en el Chile del general Augusto Pinochet, llegó a acusar a Pekín de elaborar una vacuna que es "menos efectiva" que la norteamericana. "Los estadounidenses tienen 100 años de inversión en investigación. Ellos se preguntan: ¿Cuál es el virus? ¿Es este? De acuerdo, decodifícalo. Ahí tienes la vacuna de Pfizer, es mejor que las otras”, añadió. El embajador chino en Brasilia, Yang Wanming, no se demoró en responderle: "Hasta el momento, China es el principal abastecedor de vacunas e insumos para Brasil: Coronavac representa el 84% de las inmunizaciones aplicadas".