Nuevo récord de positivos

El coronavirus devasta la India

  • Los nuevos positivos crecen en más de 350.000 casos al día y los hospitales sufren la escasez de oxígeno médico

Crematorios masivos de víctimas del covid-19 en Nueva Delhi, India

Crematorios masivos de víctimas del covid-19 en Nueva Delhi, India / Adnan Abidi (Reuters)

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Adrián Foncillas
Adrián Foncillas

Periodista

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Un cadáver es arrastrado por tres sanitarios al horno crematorio por la falta de camillas, los pacientes mueren en los hospitales tras agotarse las reservas de oxígeno, florece un mercado negro de medicinas por el desabastecimiento generalizado, una cuarta parte de los análisis en Nueva Delhi dan positivo, el país encadena máximos diarios de contagios y fallecidos… El coronavirus ha explotado con una potencia inédita en la India cuando el mundo ya está de salida, estimulado por su precario sistema sanitario, los mejorables usos higiénicos y la criminal ineptitud de sus autoridades.

La India registró el domingo los 352.000 casos nuevos y 2.812 muertes, el séptimo récord consecutivo diario, que empuja el acumulado hasta los 17,3 millones contagios y 195.123 fallecidos. Los expertos opinan que la factura es mucho más alta porque la segunda ola, con dimensiones de tsunami, ha devastado los recursos del país, incluidos los mecanismos de contabilidad. La prensa local habla de muertos a las puertas de hospitales que han dejado de admitir a pacientes por la falta de camas, oxígeno o ambos.

Los camiones llegan en ocasiones al hospital cuando la esperanza ya languidece. En otras no media el milagro. Una veintena de enfermos murieron el sábado en un hospital de Nueva Delhi cuando se agotaron las reservas de oxígeno. Otros ocho murieron ayer por la misma causa en dos centros del sudoeste de la capital. La crisis ha empujado a la población a un mercado negro que ofrece de todo pero a precios para pocos. Un cilindro de oxígeno de 50 litros ha pasado de sus 60 euros habituales a los 550 o un millar. Por una dosis inyectable de Remdesivir, que antes oscilaba entre los 10 y los 40 euros, ahora se exigen entre 300 y 900. El acaparamiento no responde sólo a las carencias presentes sino a la certeza de las futuras por el pertinaz incumplimiento de las promesas gubernamentales.

Ineptitud del Gobierno

“La acumulación de medicinas y oxígeno en los hogares está disparando el pánico y creando las carencias en los hospitales”, ha alertado Randeep Guleria, director del Instituto de Ciencias Médicas. También ha recordado que muchos de los contagiados no los necesitarán porque sólo desarrollarán síntomas leves, pero la pandemia desatada  y el cuadro caótico incentivan las compras preventivas. Nueva Delhi ha prorrogado los encierros una semana y Bangalore ya supera los 20.000 contagios diarios.

El primer ministro, Narendra Modi, previno a la población el fin de semana contra “la tormenta”. Su Gobierno lidia con la pandemia y el descrédito por una gestión a contrapelo en la eficacia asiática. Aprobó un confinamiento nacional al arreciar la primera ola que hubo de levantar cuando el hambre se reveló más mortífera que el coronavirus, confió en que la población mayoritariamente joven mantendría la mortalidad en magnitudes asumibles y abrazó el triunfalismo cuando los contagios cayeron. Reabrieron los cines, volvieron los mítines políticos y se dio luz verde a las ceremonias religiosas en el río Ganges. Incluso se ha ralentizado la prometedora campaña de vacunación masiva por la escasez de inyectables: las 4,5 millones de dosis diarias en abril se han reducido a la mitad.

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El cuadro ha estimulado las críticas y el Gobierno ha mostrado una inédita agilidad en censurarlas. Docenas de mensajes en Twitter de políticos, cineastas o activistas han sido borrados después de que las autoridades apelaran a una ley que protege la “soberanía y la integridad” de la India. “Cuestionar al Gobierno por permitir los encuentros multitudinarios, con gente llegada de todo el país y violando los protocolos de seguridad contra el coronavirus, no puede entenderse como una violación de las leyes”, rebatía hoy Pawan Khera, portavoz del opositor Partido del Congreso.

La comunidad internacional se apresura al auxilio. Estados Unidos, el Reino Unido, la Unión Europea e incluso Pakistán, el enconado rival de la India, preparan los envíos urgentes de material médico, vacunas, medicinas y oxígeno.