Entrevista

Can Dündar, periodista turco exiliado en Alemania: "La UE ha sacrificado sus principios"

El periodista turco Can Dündar, exdirector del diario opositor ’Cumhuriyet’, en Barcelona en el año 2017.

El periodista turco Can Dündar, exdirector del diario opositor ’Cumhuriyet’, en Barcelona en el año 2017. / ALVARO MONGE

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Can Dündar sabe lo que se siente al ser amenazado personalmente por el presidente turco. "La persona que escribió ese artículo lo pagará caro", dijo en 2015 Recep Tayyip Erdogan después de que el diario Cumhuriyet, dirigido entonces por Dündar, publicase una información exclusiva sobre la entrega de armamento a rebeldes islamistas sirios de manos de los servicios secretos turcos. Sobre el periodista pesa desde el pasado diciembre en Turquía una condena de prisión de más de 27 años de cárcel por espionaje y apoyo a organización terrorista. En 2016, después del fallido golpe militar contra Erdogan y cuando pasaba una estancia en España, decidió exiliarse en Alemania. En Berlín se ha convertido en una incómoda voz para el presidente turco y también para la postura europea hacia Ankara. EL PERIÓDICO ha hablado con él.

 

¿Vive su país actualmente bajo una dictadura?

No puedo decir que sea una dictadura porque aunque Erdogan intenta y pretende ser un dictador, hay gente que todavía resiste, personas suficientemente fuertes para resistir a la opresión. Pero sí puedo definir a mi país como un régimen autoritario, como un sistema de un solo hombre que quiere gobernar sin Parlamento, sin justicia ni medios independientes. No lo ha conseguido todavía porque sigue habiendo partidos que resisten, medios de comunicación que asumen el riesgo de decir la verdad y gente que se niega a vivir bajo una dictadura.

 

Entrevista con el periodista turco exiliado en Alemania Can Dündar.

¿Cómo definiría la visita oficial de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, esta semana a Ankara?

Como una decepción enorme para todas las fuerzas democráticas de Turquía que creen en la democracia, en los estándares europeos, en la libertad de prensa, en la igualdad entre hombres y mujeres, y en el secularismo. Esperábamos que la Unión Europea respaldara a los luchadores por la libertad en Turquía, pero en su lugar prefiere dar su apoyo a Erdogan en el momento en que pasa, creo, el peor momento de su carrera política.

 

¿Cómo se explica esa visita después del enorme retroceso autocrático sufrido por Turquía con Erdogan en el poder?

La prioridad de la Unión Europea es frenar el flujo de refugiados de Siria, y necesita a Erdogan para que los mantenga en territorio turco en lugar de enviarlos a Europa. Esa es la primera razón. La segunda es que la UE no quiere enojar a Erdogan para evitar problemas en el Mar Mediterráneo, en el Mar Egeo frente a Grecia, y también una política exterior agresiva de Turquía. Y, por último, la UE no quiere que Erdogan se acerque a la Rusia de Putin y pretende que siga siendo parte de la OTAN.

 En numerosas ocasiones se ha dicho que la UE necesita a Turquía más de lo que Turquía necesita a UE.

Sí, exactamente. Es un importante socio económico. Turquía es un país grande al que los países europeos pueden vender muchas cosas, por ejemplo, armas. Pero estamos hartos de esa imagen de Turquía como soldado que vigila la frontera de Occidente y de la OTAN, o como el mejor comprador de las armas producidas por otros estados de la OTAN. Queremos ser un socio igual y respetable de la familia europea.

 

Para usted, como ciudadano turco, ¿ha perdido la UE toda credibilidad como un proyecto que dice fomentar los derechos humanos y el Estado de derecho en aquellos países que aspiran a convertirse en estados miembros del bloque?

Yo ya no veo que la UE exista en la política mundial. Ya no es un actor en Oriente Medio, en el Extremo Oriente ni tampoco en África. Europa está perdiendo su poder de influencia en todo el mundo. Y lo mismo pasa en Turquía: Europa fue un día nuestro sueño, no por su riqueza, sino por sus principios democráticos. Pero mírela ahora: Turquía se niega a aceptar las decisiones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y Europa no puede hacer absolutamente nada al respecto. La UE está perdiendo su popularidad y su poder de influencia al tiempo que pierde sus principios. La UE ha sacrificado sus principios en favor de su quehacer cotidiano.

 

¿Actúa la UE con hipocresía al criticar a Erdogan en público para firmar después con él acuerdos en privado?

Absolutamente. Imagine por qué los líderes europeos no han querido reunirse con la oposición en Turquía. La cancillera Merkel ha visitado Turquía más que ningún otro país en los últimos años. ¿Por qué no se reunió con integrantes de la oposición? ¿Por qué la presidenta de la Comisión Europea no ha querido ver esta semana a familiares de presos políticos turcos?

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Hace un par de años usted dijo: "Nosotros tenemos presos políticos y España tiene presos políticos. La única diferencia es que España es un estado miembro de la Unión Europea y Turquía es sólo un candidato". ¿Sigue pensando lo mismo? Sí, seguro. Turquía ha estado mostrando a España como un ejemplo de cómo ilegalizar partidos o arrestar a parlamentarios, y me parece vergonzoso para España que Erdogan la considere un ejemplo. Cuando en Turquía deciden ilegalizar un partido o encarcelar a un diputado, y la oposición critica esas medidas, el Gobierno responde: "Miren a España, miren a Catalunya, miren al País Vasco". Erdogan toma España como un ejemplo para justificar sus agresiones. Eso es algo triste también para Europa.