Crisis sanitaria global

Amnistía Internacional arremete contra la clase política por la gestión de la pandemia

  • La organización humanitaria hace hincapié en la incapacidad del mundo para cooperar de forma eficaz ante el covid

Administración de vacunas contra el coronavirus en La Farga de L’Hospitalet.

Administración de vacunas contra el coronavirus en La Farga de L’Hospitalet. / SALUT

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Montse Martínez
Montse Martínez

Periodista internacional

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Amnistía Internacional (AI) ha leído la cartilla a la clase política mundial por su pésima gestión de la pandemia de covid. "Respuestas mediocres, engañosas, egoístas y falsas" son los calificativos que atribuye la organización humanitaria a la actuación de los gobiernos durante la crisis sanitaria. El informe anual -correspondiente al año 2020- aporta también una conclusión contundente: la incapacidad del mundo para cooperar eficazmente en momentos de necesidad global extrema. "El covid ha puesto de relieve el terrible menosprecio de nuestros dirigentes por el bien común de la humanidad", abunda Agnès Callamard, secretaria general de AI.

"Hemos visto toda clase de respuestas en nuestros dirigentes", argumenta Callamard, que añade: "Algunos han intentado normalizar las autoritarias medidas de emergencia adoptadas para abordar el covid y otros, una cepa especialmente virulenta de líderes, han ido más allá y han visto en la pandemia su oportunidad para reforzar su poder". Léase Hungría, donde el Gobierno del derechista Viktor Orbán, ha aprobado una ley para penalizar hasta con cinco años de cárcel los comentarios relacionados con la pandemia, y diversos estados del Golfo -Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Omán- , con políticas represivas en la misma línea.

Mujeres y minorías étnicas, las principales afectadas por la pandemia según Amnistía Internacional. En la foto, una mujer espera su turno para recibir la segunda dosis de la vacuna Pfizer contra la covid-19 en la escuela republica de Colombia en San Miguelito (Panamá). / EFE / BIENVENIDO VELASCO / VÍDEO: EFE

En otros países, como Brasil, Nigeria y Filipinas, las autoridades han reprimido duramente a quienes han cuestionado y desafiado las medidas de confinamiento. Líderes de países como la India y China, según recoge el informe, han utilizado la pandemia para desviar la atención y reprimir las críticas no relacionadas con el virus.

Fracaso de la cooperación internacional

Más allá de la gestión dentro de sus fronteras, la organización destaca que algunos líderes mundiales han hecho estragos en la escena internacional dificultando los esfuerzos colectivos al bloquear y debilitar la cooperación internacional. A la cabeza, Donald Trump, expresidente de EEUU, que, según AI, "eludió las iniciativas de cooperación global y adquirió la mayor parte de los suministros mundiales de vacunas, dejando sin a otros países. La organización humanitaria afea a los "países ricos" el hecho de no presionar a las empresas farmacéuticas para compartir sus conocimientos y tecnología para extender a todo el mundo el suministro de la vacuna.

Especial mención reciben el presidente chino, Xi Jinping, que censuró y persiguió al personal sanitario y periodistas que al principio intentaron dar la voz de alarma sobre el virus e impidió, con esta decisión, que se conociera una información fundamental. El G-20 también es objeto de mención por parte de AI al haber propuesto suspender los pagos de deuda a los países más pobres para, posteriormente, reclamarla con intereses.

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La única salida posible -advierte la secretaria general de AI- es la "cooperación internacional" y, en este sentido, insta a los estados a garantizar la rápida disponibilidad de vacunas para todas las personas en todo el mundo, de forma gratuita, y a las farmacéuticas, a compartir los conocimientos para no dejar atrás a nadie.

La atención primaria en España, gravemente herida

Es el sistema de atención primaria en España, según el director de Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán, el que ha enfermado de gravedad durante la pandemia. "La gestión sanitaria, enferma de falta de planificación e inversión suficiente para afrontar el covid, ha situado este servicio básico entre el abandono y el desmantelamiento", argumenta Beltrán.

La organización asegura que el personal sanitario ha estado expuesto a sufrir las consecuencias de la pandemia y no ha tenido suficientes medios para afrontarla. "Falta de personal, horarios excesivos y ausencia de equipos de protección han sido la constante", constata el informe anual de Amnistía Internacional.