Conflicto armado

La ONU acusa a Francia de matar a 19 civiles en un bombardeo en Malí

  • Los hechos se remontan al pasado 3 de enero, la operación francesa Barkhane habría bombardeado una boda acabando con la vida de 22 personas, entre ellas 19 civiles

  • Francia descarta cualquier error en su operación asegurando que su objetivo era un grupo terrorista armado "identificado como tal”

Unos niños en las ruinas del Hotel donde se celebró la boda.

Unos niños en las ruinas del Hotel donde se celebró la boda. / AFP

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El 3 de enero de 2021, en el pueblo de Bounti, en el centro de Malí, un centenar de personas participaban en una boda. El festejo fue interrumpido por un bombardeo aéreo del Ejército francés que acabó con la vida de “al menos 22 personas”, 19 de entre ellas “civiles”, según concluye un informe de Naciones Unidas. En el centro de las críticas, el Ministerio de las Fuerzas Armadas mantiene su línea de defensa: el ataque de la operación Barkhane [misión antiyihadista en el Sahel liderada por Francia] tenía como objetivo un grupo terrorista armado "identificado como tal”.

Según la investigación llevada a cabo por la división de Derechos Humanos de la Misión de Naciones Unidas en Malí (Minusma), todas las víctimas serían hombre de entre 23 a 71 años. ¿Por qué no había ninguna mujer en el grupo? “Teniendo en cuenta las tradiciones locales, los hombres y las mujeres permanecen separados durante estos eventos”, explica la organización internacional descartando cualquier elucubración sobre este punto.

Violación del Derecho Internacional Humanitario

La misión de la ONU, formada por 15 investigadores y dos expertos de la policía científica, interrogó a más de 200 personas para reconstruir los hechos. Tres meses después del suceso, la Minusma estima estar en “condiciones de asegurar que en el lugar del ataque se celebraba una boda a la que asistían unos 100 civiles, entre los que se encontraban cinco personas armadas, presuntamente miembros de la Serma Katiba [organización afiliada al Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (GSIM), una alianza yihadista que a su vez está afiliada a Al Qaeda]”.

Según el informe, el objetivo de la misión francesa “estaba compuesto en su inmensa mayoría por civiles, es decir, por personas protegidas de los ataques por el derecho internacional humanitario”. De hecho, el balance de víctimas no deja lugar a dudas: de las 22 víctimas mortales, solo tres formarían parte de la Serma Katiba.

Francia defiende su operación

Lejos de entonar su mea culpa, el Ministerio de las Fuerzas Armadas reaccionó a las conclusiones de la ONU con un comunicado refutando cualquier error en el marco de su operación. “El 3 de enero, las fuerzas armadas francesas llevaron a cabo un ataque aéreo contra un grupo terrorista armado identificado como tal”, reiteran las autoridades galas, asegurando que la misión se llevó a cabo en el marco de “procedimientos estrictos y normalizados […] conformes a las normas del derecho de los conflictos armados”.

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Para más inri, las autoridades francesas aseguran tener "numerosas reservas sobre la metodología utilizada”, estimando así que “no pueden considerar que este informe aporte ninguna prueba que contradiga los hechos descritos por las fuerzas armadas francesas”.

Como alternativa al cruce de acusaciones entre Francia y Malí, la ONU recomienda a las autoridades respectivas la apertura de una investigación “independiente, creíble y transparente, para examinar las circunstancias del ataque [aéreo] y su impacto en la población civil de Bounti”.