Juramento en el Quirinale

El Gobierno de Draghi toma posesión

  • El nuevo primer ministro tendrá que hacer equilibrios entre los tecnócratas y los ministros procedentes de hasta seis partidos

  • Voces del Movimiento 5 Estrellas claman por haberse quedado sin el Ministerio de Transición Ecológica

El primer ministro saliente, Giuseppe Conte (izquierda), cede el puesto a Mario Draghi.

El primer ministro saliente, Giuseppe Conte (izquierda), cede el puesto a Mario Draghi. / AFP / POOL / ANDREW MEDICHINI

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Irene Savio
Irene Savio

Periodista

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El nuevo primer ministro italiano, Mario Draghi, juró este sábado el cargo en una jornada en la que volvió a evitar mediar palabra con la prensa y se limitó -con una puntualidad suiza- a cumplir con todos los pomposos rituales previstos por la República para los cambios de Gobierno. De este modo, el recién estrenado primer ministro celebró también su primer Consejo de Ministros sumido en una extrema seriedad que ha llevado a los analistas italianos a avanzar que será este el estilo de bajo perfil que el nuevo Ejecutivo mantendrá de aquí en adelante.

Tanto fue así que casi la totalidad de los 23 nuevos ministros -a excepción de Dario Franceschini, el titular de Cultura- se negaron a hacer declaraciones después de la rápida ceremonia de juramento del nuevo Gobierno. Un Ejecutivo que, sin embargo, ya ha atraído críticas por la escasa presencia de mujeres (8) y por el ejercicio de equilibrismo que supondrá gestionar la relación entre algunos tecnócratas en ministerios claves (Economía, Interior) y un grupo mayoritario y heterogéneo de figuras (15) procedentes de los seis partidos políticos que le han permitido a Draghi tomar el poder.

Guerrilla política

Un reflejo de ello fue el particular Vietnam que volvió a estallar dentro el Movimiento 5 Estrellas (M5S), la formación que mayor conflicto interno está viviendo a causa de la decisión de apoyar al banquero italiano. El último motivo de tensión este sábado fue el Ministerio de la Transición Ecológica el cual, a diferencia de lo que se pensaba, no acabó en manos de un político de esta formación.

La senadora Barbara Lezzi, representante de la corriente más antisistema del M5S, fue la primera en dar voz a los inconformistas. Lezzi escribió a los líderes del partido pidiéndoles que se repita “inmediatamente” la votación online a través de la cual las bases dieron el jueves su apoyo a Draghi, en vista del voto de confianza al que debe someterse el nuevo Gobierno la semana que viene. De no ocurrir, amenazó Lezzi, "nuestro voto debe ser 'no'". Según apuntan algunas fuentes, serían unos 30 los senadores que podrían seguir sus pasos. 

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Un gesto inequívoco que puede trastocar -antes de lo esperado- los equilibrios dentro del nuevo Ejecutivo, pues amenaza con reforzar el peso del partido del ultranacionalista de Matteo Salvini, la Liga. Él mismo lo dijo en los últimos días. "En el M5S hay división. En esta situación es aún más importante el papel de la Liga y de Forza Italia (el partido de Silvio Berlusconi)", indicó Salvini.

Un clima completamente opuesto se hizo sentir, en cambio, desde Bruselas y algunos países muy cercanos a Italia, como España. Christine Lagarde, sucesora de Draghi en el Banco Central Europeo, envío a Draghi una "cálida felicitación". La cancillera alemana, Angela Merkel, le deseó "lo mejor" y llamó a que ambos países colaboren juntos "para una Europea fuerte y unida”. "Confiamos en que el nuevo Gobierno afronte los desafíos y retos que su país, y todos los Estados europeos, tenemos delante", comentó Pedro Sánchez.